6 pensamientos que desencadenan la ira
Los patrones de pensamiento distorsionado pueden erosionar la capacidad de mantener relaciones sanas. Cuando surge la ira, aparecen pensamientos que se disparan y aumentan el malestar. Muchas personas comparten ideas que se repiten una y otra vez ante la emoción. A continuación se describen seis patrones frecuentes y ejemplos para identificarlos y entender su impacto.
Patrones de pensamiento distorsionado en la ira
1. Tomar las cosas de forma personal
Las personas que se enojan con frecuencia tienden a interpretar las acciones de los demás como dirigidas a ellas y se sienten heridos. Pueden buscar críticas o sentir que les desprecian. Por ejemplo, si alguien no les dirige la palabra en una tienda, podrían pensar que esa persona no les quiere; en realidad podría ser timidez o preocupación. A veces las cosas no giran en torno a uno mismo.
2. Ignorar lo positivo
Quienes se irritan tienden a centrarse en lo negativo y descartar lo positivo. Esta tendencia genera una visión sesgada de la realidad y alimenta la irritabilidad.
3. Perfeccionismo
Las personas que se irritan con frecuencia exigen demasiado de sí mismas o de los demás. Si esos estándares no se cumplen, se sienten decepcionados y heridos, y esa sensación se transforma en ira. Por ejemplo, Mary tiene una amiga que acordó irse de vacaciones con ella, pero falla en el último minuto. Mary siente que la amiga le ha fallado y decide no verla más, a pesar de que la amiga ha sido buena en otras ocasiones.
4. Equidad (la idea de lo justo)
La noción de justicia puede alimentar la ira cuando se asume un estándar absoluto de correcto e incorrecto. Lo que es justo para una persona puede no serlo para otra, y la percepción de justicia depende de lo que cada cual quiere, necesita o espera en una situación. Adoptar la idea de que la vida no siempre es “justa” puede ayudar a reducir la rigidez en estas evaluaciones.
5. Profecía autocumplida
Esta tendencia a sacar conclusiones negativas a partir de eventos aislados y luego ver el mundo a través de esas creencias puede generar profecías autocumplidas. Son conclusiones pesimistas que se fechan a la realidad y pueden hacerse realidad por la propia conducta. Por ejemplo, un camarero recibe tres propinas malas seguidas y piensa: “Todos mis clientes esta noche dejan propinas malas”. Aunque tres casos no constituyen una muestra suficiente, la mente percibe un patrón y se comporta de forma que la conversación confirme la sospecha, con lo que la noche se deteriora.
6. Pensamiento en blanco y negro
El pensamiento en blanco y negro, todo o nada, es común cuando alguien está muy enfadado. Por ejemplo, John prestó dinero a su amigo Paul y, al ver que este no lo devuelve en dos semanas, piensa que su amigo le está tomando el pelo. Al encontrarse con Paul, grita y amenaza con lo que hará si no devuelve el dinero de inmediato. Probablemente habría sido mejor adoptar un enfoque intermedio y pedirle de forma clara que lo devuelva pronto, sin ataques.
Vídeo sobre 6 pensamientos que desencadenan la ira
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.