Apego traumático: qué es y cómo romper los lazos
El trauma bonding es un fenómeno en el que, tras vivir situaciones de abuso y sentir afinidad por el agresor, se forma un vínculo emocional intenso que mantiene a la persona atrapada en una relación disfuncional. Puede ocurrir con parejas, familiares o amigos cercanos. Este lazo alterna momentos de abuso y de afecto, debilitando la autoestima y afectando la salud mental.
Qué es el trauma bonding
El trauma bonding es la formación de un vínculo poco saludable entre una persona que vive con abuso y quien comete el abuso. Estos lazos no se limitan a relaciones sentimentales; pueden darse entre familiares, amigos e incluso compañeros de trabajo. Este vínculo se forja a partir de la alternancia entre afecto y abuso, haciendo que el afecto se perciba como más valioso y que la persona espere la siguiente muestra de refuerzo positivo.
Dependiendo del tipo de abuso que se esté viviendo, puede ser difícil dejar la relación o defenderse. Según la investigación, las víctimas de violencia en la pareja desarrollan lazos para sobrevivir al abuso. En lugar de enfrentarse o huir, la persona se centra en las partes buenas y resta importancia a las demás, racionalizando su permanencia y haciéndose cada vez más vulnerables para abandonarlo.
Señales del trauma bonding
- Justificar el comportamiento abusivo, por ejemplo: “solo me gritan porque están cansados”.
- Encubrir al abusador o tolerar el abuso para complacer.
- Sentirse en deuda con el abusador o creer que se debe la relación.
- Ocultar tus verdaderos sentimientos alrededor de esa persona.
- Incapacidad para dejar la relación aunque quieras o sepas que deberías hacerlo.
- Ofrecer tu confianza y buena voluntad incluso cuando la otra persona te traiciona.
- Responsabilizarte de sus conductas no deseadas.
- Cambiar tu forma de pensar para alinearla con las opiniones del otro.
- Aislarte de personas que cuestionan la salud de la relación.
Ejemplos de lazos de trauma
- Un cónyuge combativo y altamente crítico que desvía los problemas hacia ti y te controla con celos y dudas.
- Un padre con rasgos narcisistas que se atribuye los logros y critica tus esfuerzos, usando tácticas de intimidación.
- Una amistad que parece valorar tu compañía pero te abandona cuando aparecen otros amigos, repitiendo insultos y rumores para volver a ganarte.
Cómo romper los lazos de trauma
Reconocer el abuso
Algunos tipos de abuso son más claros que otros, como los que implican contacto físico. Otros pueden pasar desapercibidos. El gaslighting es un ejemplo clásico: manipulan para que dudes de ti mismo y para ejercer control. Existen abusos no físicos que pueden incluir:
- Abuso verbal: insultos, descalificaciones.
- Abuso emocional: manipulación y desestabilización psicológica.
- Abuso económico: control total de los recursos y del dinero.
- Abuso de identidad: amenazas de exponer o revelar algo relacionado con tu identidad contra tu voluntad.
Si el abusador intenta aislarte de tus amistades y familia, o te culpa por sus errores, estas son señales importantes para empezar a distanciarte de tu vínculo.
Hablar positivamente contigo mismo
Presta atención a tus pensamientos, muchos pueden ser negativos y reflejar el trato recibido. Cambiarlos puede ayudarte a romper el ciclo. Por ejemplo, frente a una caída, en lugar de decir “soy torpe”, puedes pensar: “suelo coordinarme, solo estoy cansado/a y no dormí bien”. Este enfoque te devuelve una visión más realista y constructiva.
Autocuidado
En el trauma bonding, es común gastar mucha energía tratando de complacer al abusador, lo que agota y erosiona la autoestima. Volver a centrar el cuidado en uno mismo puede renovar la energía y ayudarte a recuperar la perspectiva sobre lo que mereces en una relación.
Reconocer que las disculpas sin cambios no reparan el daño
El abusador puede disculparse y tratarte bien entre estallidos, pero eso no borra el daño. De hecho, puede dificultar la salida al justificar la continuidad de la relación. Recordar que las disculpas no cuentan cuando van seguidas de más abuso puede ayudarte a romper el vínculo emocional.
Buscar apoyo profesional
Un terapeuta entrenado en los efectos del trauma puede ayudarte a replantear los patrones de pensamiento que mantienen el vínculo. La atención basada en un enfoque de trauma entiende el impacto de experiencias adversas en la salud mental y puede facilitar la separación emocional del abusador. Es importante encontrar al profesional adecuado, ya que una intervención inadecuada podría retraumatizar.
Próximos pasos
No hay justificación para el abuso. Puedes pensar que la otra persona te trata mal porque le has decepcionado, pero todos somos humanos y equivocamos. Nadie merece sufrir abuso por un error. Los lazos de trauma pueden ser difíciles de romper, pero es posible distanciarse emocionalmente y cambiar la dinámica con apoyo adecuado. Reconocer el abuso, buscar ayuda y evitar normalizar el daño son pasos clave.
Recursos y apoyos
- Casa de Esperanza (en español)
- Hope Recovery
- National Center on Domestic Violence, Trauma & Mental Health
- National Child Abuse Hotline
- National Coalition Against Domestic Violence
- National Domestic Violence Hotline
- National Indigenous Women’s Resource Center
- National Resource Center on Domestic Violence
- National Sexual Assault Hotline
- Pathways to Safety International
- The National Center on Violence Against Women in the Black Community
- Historias de éxito en Partnership Against Domestic Violence
Vídeo sobre Apego traumático: qué es y cómo romper los lazos
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.