Cómo ser fuerte cuando nadie te respalda
Buscar apoyo emocional puede dejarte con respuestas que minimizan tu sufrimiento: vas a estar bien, no te preocupes, todo saldrá bien, solo tienes que superarlo, no seas tan sensible, céntrate en lo positivo, o incluso no recibir respuesta. En una cultura que valora la independencia, pedir ayuda puede resultar solitario, pero es posible avanzar y entender qué hacer cuando nadie cubre tu espalda.
Respuestas habituales al buscar apoyo emocional
- Vas a estar bien
- No te preocupes
- Estoy seguro de que todo saldrá bien
- Solo tienes que superarlo
- No seas tan sensible
- Concéntrate en lo positivo
- O tal vez ni recibes respuesta
Por qué a veces las respuestas no ayudan
Las personas hacen lo mejor que pueden con lo que tienen. Muchas veces, si recibes respuestas superficiales cuando necesitas apoyo, no es porque no quieran estar ahí; a menudo no saben cómo ayudar, especialmente cuando la ayuda que necesitas es emocional en lugar de orientada a tareas.
Las personas pueden sentirse incómodas ante el dolor de otros y tratan de "rescatar" o de escapar del momento con respuestas tranquilizadoras que suenan vacías. Por lo tanto, lo que podrías interpretar como desatención suele reflejar que la otra persona se siente insegura para ayudarte de la forma que necesitas.
Eres más capaz de lo que crees
Creo que hay un gran valor en acudir a personas de confianza en momentos de necesidad y he aprendido su valor a lo largo de los años. Sin embargo, también hay ocasiones en que olvidamos lo que ya podemos hacer por nosotros mismos y buscamos en otros cosas que ya poseemos.
Vale la pena tomarse un momento para hacer un inventario de lo que buscas y de lo que ya llevas dentro que puede ayudarte a seguir adelante.
Si sientes que nadie te respalda y sabes que debes seguir avanzando, ¿qué puedes hacer? Aquí tienes algunas ideas para mantenerte en el camino:
Haz un inventario de tus fortalezas
Cuando estamos pasando por momentos difíciles, puede ser fácil olvidar o ignorar nuestras fortalezas. Tómate un momento para reflexionar sobre qué fortalezas aportas. Si te cuesta, pregunta a familiares, compañeros de trabajo y amigos para obtener su feedback.
Si prefieres hacerlo por tu cuenta, puedes probar una herramienta online como el Inventario Valores en Acción. Esta evaluación disponible en línea te ayudará a identificar y clasificar tus 25 principales fortalezas. Un recurso así puede darte una visión valiosa y ayudarte a poner palabras a rasgos que quizá te cueste reconocer por ti mismo.
Recuerda la última vez que te sentiste fuerte
Todos hemos pasado por momentos difíciles. Recuerda la última vez que atravesaste una situación difícil y lograste superarla. Aunque fue complicado, lo lograste y puedes hablar de ello hoy. Valora esa experiencia y úsala para ver el panorama general.
Cuando nos enfrentamos a la lucha, es fácil centrarse en las deficiencias o convencernos de que no somos capaces, y eso no es verdad. Date crédito y recuerda las experiencias que ya has vivido.
Encuentra inspiración
Durante momentos de lucha emocional podemos sentirnos tan perdidos que perdemos la motivación para seguir adelante. Mira a tu alrededor, busca cosas para celebrar, encuentra esperanza en el cambio y recuerda que siempre estás creciendo. Reúne citas, versos, dichos, frases, imágenes... cualquier cosa que te hable de forma especial y tenga significado para tu crecimiento. Mantener estos mensajes cercanos puede ayudarte a desafiar ese diálogo interno negativo que dice que no puedes seguir, o a redescubrir la esperanza cuando te sientes sin ella. Seguir adelante en medio del dolor o del desafío puede requerir mucho esfuerzo. Mantén la vista en el objetivo general e imagina cómo puedes inspirar e influir positivamente en otros mientras sigues avanzando y creciendo.
Vídeo sobre Cómo ser fuerte cuando nadie te respalda
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.