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Cuando el TDAH y la ansiedad ocurren juntos

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El TDAH y la ansiedad son condiciones distintas con signos característicos, pero a menudo aparecen juntas. En la práctica clínica es común ver a personas con TDAH que también presentan signos de ansiedad, y cerca de la mitad de los adultos con TDAH cumplen criterios de un trastorno de ansiedad. Aunque se solapan, una planificación de manejo adecuada puede ayudar a afrontar ambas.

Relación entre el TDAH y la ansiedad

Aunque son condiciones distintas, hay un vínculo estrecho entre ellas que puede dificultar la vida diaria y la toma de decisiones. El TDAH se asocia a una mayor predisposición a la ansiedad, y viceversa, lo que puede resultar en la coexistencia de ambas en la misma persona.

  • Medicación: las sustancias estimulantes utilizadas para tratar el TDAH pueden desencadenar o acentuar la ansiedad en algunas personas.
  • Genética: ciertos genes podrían explicar de forma compartida la aparición de TDAH, ansiedad y depresión.
  • Trauma: entre el 12% y el 37% de los adultos con TDAH han experimentado trastorno de estrés postraumático (TEPT) en algún momento.
  • Factores ambientales y nacimiento prematuro: estos factores también aumentan el riesgo de ambas condiciones.

¿Mi TDAH agrava la ansiedad?

Con frecuencia, la ansiedad puede intensificar los síntomas del TDAH, y viceversa. La dificultad para concentrarse, la inquietud y la sensación de estar abrumado pueden volverse más fuertes cuando hay ansiedad. uno de los dos puede intensificar al otro: la dificultad para tomar decisiones o mantener conversaciones puede generar más ansiedad, y la búsqueda de la perfección puede incrementar la ansiedad en quienes tienen TDAH.

¿Cómo distinguir entre ansiedad y TDAH?

Ambos trastornos comparten ciertos síntomas, como:

  • dificultad para concentrarse
  • problemas para terminar trabajos y cumplir plazos
  • inquietud
  • distraibilidad
  • insomnio

Sin embargo, hay diferencias clave. La ansiedad se caracteriza principalmente por nerviosismo, miedo y preocupación excesiva, mientras que el TDAH se define por desatención, impulsividad e hiperactividad. También suele haber distinto momento de inicio: el TDAH normalmente comienza en la infancia, mientras que la ansiedad suele aparecer en la adolescencia o en la vida adulta. Una pregunta útil es: ¿la ansiedad dificulta la concentración o la dificultad para concentrarse provoca ansiedad?

Considera trabajar con un profesional de la salud mental o un especialista en TDAH para ayudar a diferenciar estas dos condiciones y orientar el tratamiento.

Cómo tratar el TDAH y la ansiedad

Un profesional de la salud puede ayudar a diseñar un plan de manejo que aborde ambas condiciones. Si la atención presencial no es posible, la terapia a distancia (telemedicina) puede ser una alternativa. El primer paso es obtener un diagnóstico adecuado y definir si se trata de TDAH, ansiedad u otra condición médica que imite estos trastornos. Es útil valorar cuál de las dos condiciones afecta más la vida diaria, para guiar el plan de manejo.

Puede ser necesaria una evaluación exhaustiva para descartar la posibilidad de trauma, ya que en algunos casos lo que se diagnostica como TDAH podría estar relacionado con experiencias traumáticas previas. La psicoeducación específica para la persona y su familia también puede formar parte del tratamiento.

La medicación puede ser parte del plan, pero la terapia suele ser preferible en muchos casos debido a los posibles efectos secundarios de los fármacos. Si se emplean medicaciones para el TDAH, es posible que sus efectos secundarios iniciales disminuyan con el tiempo. En algunos casos, la coordinación entre tratamiento para el TDAH y la ansiedad requiere ajuste y supervisión cuidadosa.

Impacto de la pandemia de COVID-19 en el TDAH y la ansiedad

La pandemia provocó un aumento general de la ansiedad. En relación con el TDAH, algunos estudios señalan que la pandemia no incrementó necesariamente los síntomas del TDAH, pero sí elevó el estrés en adultos con estas condiciones. Los cambios en rutinas, el aislamiento social y la incertidumbre han hecho más difícil delegar, organizar y procesar, lo que puede intensificar ambos cuadros.

Estrategias para afrontar el TDAH y la ansiedad

El manejo habitual suele combinar medicación y/o terapia, junto con cambios en el estilo de vida. Algunas estrategias útiles incluyen:

  • desarrollar habilidades para reducir olvidos y mejorar la organización
  • prácticas de meditación diaria para identificar emociones y distinguir hechos de miedos
  • autocuidado: prácticas de yoga, mindfulness, respiración profunda, cambios en la alimentación, sueño suficiente y ejercicio regular

Qué hacer ahora

El TDAH y la ansiedad son condiciones distintas, pero pueden coexistir. La buena noticia es que ambas son gestionables con el apoyo adecuado. Si es posible, consulta a un profesional de la salud mental para distinguir las condiciones y diseñar un plan de manejo que se adapte a tu estilo de vida.

Vídeo sobre Cuando el TDAH y la ansiedad ocurren juntos

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.