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Incapacidad para hacer contacto visual: ¿Autismo o ansiedad social?

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Esta semana tuve una conversación divertida con mi esposo que terminó planteando, en broma, si podría tener autismo. La duda surgió porque algunas señales de ansiedad social se superponen con rasgos autísticos, y analizarlo juntos nos permitió distinguir entre ambas realidades. En nuestra familia, tanto él como mi hija mayor comparten ansiedad social, que se expresa de forma parecida, pero no idéntica al autismo.

Diferencias clave entre la ansiedad social y el autismo

Qué es la ansiedad social

  • La ansiedad social se manifiesta principalmente como miedo intenso a ser evaluado o rechazado por otras personas en situaciones sociales, lo que puede llevar a evitar encuentros o a camuflar la conducta para parecer normal.
  • La atención durante la conversación puede verse afectada por la carga mental de no apartar la mirada, especialmente frente a personas desconocidas.
  • El contacto visual puede resultar incómodo, y esa incomodidad puede variar según la cercanía o la familiaridad con los interlocutores.

Qué es el autismo

  • El autismo implica patrones persistentes en la comunicación e interacción social, así como intereses restringidos y conductas repetitivas o muy focalizadas, que suelen presentarse desde la infancia.
  • Puede haber diferencias en el procesamiento de señales sociales y en la lectura de normas sociales, a veces acompañadas de diferencias sensoriales.
  • La forma en que estas características se manifiestan es muy variable entre las personas, y es especialmente relevante considerar el desarrollo y la personalidad de cada una.

Diferencias en la motivación y el procesamiento

  • En la ansiedad social, la incomodidad surge principalmente del miedo a la evaluación y al posible rechazo, lo que puede impulsar la evitación o el centrarse en protegerse emocionalmente durante la interacción.
  • En el autismo, las diferencias suelen estar relacionadas con la interpretación de normas sociales y la atención a estímulos, lo que puede generar confusión o distracción y una experiencia emocional distinta ante la interacción.
  • En consecuencia, conductas similares, como evitar la mirada, pueden tener motivaciones distintas según el caso.

Observaciones sobre experiencias familiares

Ejemplos en la vida diaria

  • Con mi esposo, la mirada sostenida puede coexistir con una menor atención plena a la conversación; la energía mental se concentra en no apartar la mirada para no parecer desatento, especialmente en presencia de personas cercanas.
  • Con mi hija de siete años, he observado que rara vez mantiene el contacto visual con desconocidos; con sus amigas suele mirar el hombro o las manos en lugar de los ojos.
  • Cuando conversa con una adulta extraña, a veces parece internamente retraída y no mantiene la mirada, aunque sí escucha de manera distinta.
  • Un momento muy agradable fue cuando la líder de su grupo de estudio bíblico pasó tiempo sentada con ella para preguntarle sobre sus intereses sin forzar la mirada, lo que hizo que se sintiera cómoda.

Comparando con experiencias de otras familias

  • Al comparar con una prima biológica que sí tiene rasgos autísticos, noté que mi hija no encaja necesariamente en todos los signos; esto ilustra que las señales pueden solaparse, pero no siempre indican lo mismo.
  • La idea de que las niñas con autismo tienden a relacionarse más con niños por ser menos rígidas socialmente es una hipótesis que la investigación aún no confirma con claridad; las observaciones personales deben interpretarse con cautela.

Implicaciones para entender el comportamiento social

Primero, entender el WHY detrás del comportamiento

  • La ansiedad social suele estar impulsada por la preocupación de ser juzgado, lo que puede afectar la forma en que la persona participa en la conversación y la atención que presta a los demás.
  • El autismo implica una forma diferente de procesar normas sociales y estímulos, lo que puede traducirse en respuestas emocionales y atencionales distintas en situaciones sociales.
  • Reconocer estas diferencias ayuda a evitar equívocos y favorece respuestas más respetuosas y adecuadas a cada situación, sin encasillar a las personas.

Qué hacer ante dudas (en términos generales)

  • Si surgen dudas sobre posibles signos de autismo o ansiedad social, es útil consultar a profesionales especializados para una evaluación adecuada y, si procede, un plan de apoyo.
  • En casa, cultivar entornos que reduzcan la tensión social: anticipar situaciones, validar emociones, permitir tiempos de respuesta y respetar los ritmos de interacción propios de cada persona.

Vídeo sobre Incapacidad para hacer contacto visual: ¿Autismo o ansiedad social?

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.