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¿Las redes sociales empeoran los síntomas de la ansiedad social?

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¿Sientes cada vez más ansiedad al desplazarte por Facebook o Instagram? Tal vez las redes sociales estén alimentando tus síntomas de ansiedad social. Para muchas personas, estas plataformas son parte importante de la vida diaria. Si te levantas y coges el móvil para ver las últimas publicaciones, no estás solo. En Estados Unidos, el 72% utiliza al menos una red social, y más de 223 millones revisan feeds a diario.

Qué es la ansiedad social

La ansiedad social, o trastorno de ansiedad social, es el segundo trastorno de ansiedad más común. Afecta aproximadamente al 12,1% de los adultos en Estados Unidos en algún momento. Cuando se vive con este trastorno, pueden aparecer miedos persistentes a estar en situaciones sociales y preocuparse constantemente por ser juzgado por los demás, lo que suele influir en el funcionamiento diario y las relaciones. El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición) ofrece criterios diagnósticos que detallan qué signos deben estar presentes.

  • Miedo o ansiedad significativos a ser juzgado o evaluado por otros
  • Miedo o ansiedad significativos a estar en situaciones sociales
  • Evitación de situaciones sociales, o miedo intenso cuando se exponen a ellas
  • Miedo o ansiedad desproporcionados respecto al peligro real que plantea la situación
  • Malestar intenso o deterioro significativo en el funcionamiento ocupacional, social y cognitivo

Según los criterios del DSM-5, los síntomas deben estar presentes durante al menos 6 meses. Tanto niños como adultos pueden experimentar estos síntomas; solo un profesional de la salud mental puede realizar un diagnóstico preciso.

¿Cómo se relaciona la ansiedad social con las redes sociales?

Las nuevas notificaciones, los “me gusta” y los comentarios entusiastas pueden activar el sistema de recompensa del cerebro. Estos refuerzos sociales pueden liberar dopamina, una hormona asociada a sensaciones positivas, lo que puede estimular a seguir revisando. Si dejas de revisar, la ausencia de refuerzo positivo podría aumentar la ansiedad. Un estudio de 2015 sugiere que disminuciones o cambios en la dopamina pueden incrementar la probabilidad de sentir ansiedad.

¿Qué pasa si ya convives con ansiedad?

La experiencia varía entre personas y depende de múltiples factores. En la ansiedad social, el miedo a ser juzgado puede intensificarse en entornos donde resulta fácil compararte con otros o sentirte evaluado por un “like” o su ausencia. En algunos casos, estos factores pueden desencadenar síntomas por primera vez. También podría ocurrir que ver los logros ajenos aumente la preocupación por tu propia vida online frente a la offline. El uso de filtros para modificar la apariencia también puede alimentar miedos a ser examinado por otros.

La presencia de ansiedad social también puede verse afectada por ver otros logros en redes. Un estudio de 2018 sugiere que el uso de redes sociales podría generar miedo a perderse algo (FOMO), lo que, a su vez, puede llevar a compararte y sentir inadequación, y a veces a experimentar síntomas de ansiedad si sientes que no encajas en ciertas situaciones.

Investigaciones señalan que el uso compulsivo de redes puede provocar fatiga en adolescentes. El FOMO puede contribuir a esta fatiga y a mayores síntomas de ansiedad y depresión. Estudios de 2015 y 2020 han encontrado que una mayor duración del uso se asocia con más síntomas de ansiedad social, especialmente cuando el uso es pasivo (simplemente mirar contenidos) en lugar de interactuar activamente.

¿Las redes sociales pueden ayudar a la ansiedad social?

La evidencia sobre beneficios es limitada y, a menudo, mixta. Para algunas personas, interactuar online parece más fácil que hacerlo en persona. Sin embargo, un entorno virtual no elimina la fuente de la ansiedad y, a veces, puede mantenerla o intensificarla, especialmente si se recurre a la red para evitar situaciones sociales reales o preocuparse por la opinión de otros.

Con todo, hay excepciones. Un estudio de 2014 encontró que el apoyo social percibido en Facebook puede beneficiar a personas con síntomas de ansiedad social, al hacer que se sientan más cómodas y disfruten más de la experiencia en la red. Una revisión de 2016 encontró que, para quienes tenían apoyo social y conectividad en redes cuando no tenían acceso offline, los beneficios eran mayores.

La revisión también señaló que algunas personas con ansiedad social pueden ser más propensas al uso problemático de redes. Como dice la terapeuta Charna Cassell, el uso poco saludable es aquel que afecta la vida diaria: si es lo primero que revisas por la mañana, si se siente compulsivo o si te impide dormir, podría ser indicio de adicción.

Implicaciones prácticas

  • Prioriza interacciones significativas y evita el consumo pasivo prolongado.
  • Establece límites de tiempo y horarios para revisar redes, por ejemplo, evitando su uso excesivo al despertar o antes de dormir.
  • Favorece la interacción activa (comentarios, mensajes, conversaciones) en lugar de limitarte a observar contenidos.
  • Si notas que el uso de redes aumenta tu ansiedad, considera tomar un descanso temporal o consultar a un profesional.

En última instancia, las redes pueden influir tanto de forma positiva como negativa en la ansiedad social; el impacto depende de la persona y del modo de uso. Observar cómo te afecta y buscar un equilibrio saludable puede ayudarte a gestionar mejor los síntomas.

Vídeo sobre ¿Las redes sociales empeoran los síntomas de la ansiedad social?

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.