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Melatonina y migrañas: ¿es útil?

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La melatonina puede ayudar a algunas personas a conciliar el sueño, pero su utilidad para tratar la migraña sigue siendo limitada y desigual. Aunque ciertos estudios han relacionado los niveles bajos de esta hormona con la migraña crónica, no se considera un sustituto de los tratamientos habituales. Su posible beneficio parece centrarse en regular el sueño cuando este actúa como desencadenante.

Qué es la melatonina

La melatonina es una hormona que produce el cerebro principalmente cuando se expone a la oscuridad. Desempeña un papel esencial en los ritmos circadianos y en la regulación del ciclo de sueño y vigilia.

Por este motivo, suele utilizarse como ayuda natural para dormir. Algunas personas con dolor crónico también la emplean para relajarse y facilitar el descanso. Aunque el organismo la produce de forma natural, ciertos pacientes con problemas de sueño o cefaleas pueden valorar el uso de suplementos bajo supervisión profesional.

Qué relación tiene con la migraña

Durante una crisis de migraña se producen alteraciones neurológicas que pueden desencadenar inflamación y dilatación de los vasos sanguíneos relacionados con el nervio trigémino, una estructura implicada en la transmisión del dolor.

Algunas investigaciones han observado que las personas con migraña crónica pueden presentar niveles más bajos de melatonina. Este hallazgo ha llevado a estudiar si los suplementos podrían ser útiles, pero los resultados obtenidos hasta ahora son contradictorios.

En algunos estudios, la melatonina pareció ofrecer cierto beneficio. Sin embargo, en otros, las personas que recibieron un placebo comunicaron un alivio similar al de quienes tomaron melatonina. Por tanto, no se ha demostrado que alivie el dolor durante una crisis ni que funcione como tratamiento preventivo habitual.

La melatonina frente a los tratamientos habituales

La melatonina no sustituye a los medicamentos preventivos ni a los tratamientos utilizados para interrumpir una crisis de migraña. Aunque generalmente no se asocia con efectos secundarios graves, la seguridad de su uso prolongado no está completamente establecida.

puede interactuar con otros medicamentos, incluidos algunos utilizados para dormir o para tratar determinados problemas de salud mental. Por esta razón, es importante consultar con un profesional sanitario antes de tomarla, especialmente si ya se siguen otros tratamientos.

Cuando las alteraciones del sueño contribuyen a desencadenar las crisis, un profesional puede valorar una dosis baja de melatonina como apoyo para conciliar el sueño y reajustar el ciclo de sueño y vigilia. En algunos casos se emplean entre 1 y 3 miligramos por la noche, o entre 0,5 y 1 miligramo unas horas antes de acostarse, pero la dosis y el momento adecuados dependen de cada situación.

Medidas que pueden ayudar a controlar la migraña

Identificar los desencadenantes

Algunos factores pueden favorecer la aparición de una crisis. Entre los más habituales se encuentran:

  • Determinados alimentos y bebidas, incluido el alcohol.
  • El estrés.
  • Algunos olores intensos.
  • La falta de sueño.

Llevar un registro de los síntomas y de las circunstancias que los preceden puede ayudar a reconocer patrones. Un único desencadenante no siempre provoca una crisis, pero la combinación de varios puede aumentar el riesgo.

Valorar la influencia hormonal

Las fluctuaciones hormonales pueden influir en la aparición de migrañas en algunas personas. Cuando existe una relación clara con estos cambios, un profesional sanitario puede valorar distintas opciones de tratamiento hormonal.

Aplicar medidas preventivas

La prevención y la intervención temprana ante los primeros síntomas pueden reducir el impacto de las crisis. Si el estrés provoca dificultades para dormir y estas, a su vez, favorecen la migraña, mejorar el descanso puede formar parte de la estrategia preventiva.

Cuidar los hábitos de sueño

El tratamiento de la migraña suele requerir un enfoque individualizado. Lo que ayuda a una persona puede no ser eficaz para otra. Además de la melatonina, algunos cambios de estilo de vida pueden influir en la frecuencia o la intensidad de las crisis.

  • Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse.
  • Intentar dormir entre siete y ocho horas cada noche.
  • Reservar el consumo de cafeína para las primeras horas del día.
  • Evitar cambios bruscos en la rutina de sueño.

El descanso insuficiente o irregular es un desencadenante frecuente para muchas personas con migraña. Estabilizar los hábitos de sueño puede contribuir a regular el ciclo circadiano y a reducir uno de los factores que favorecen las crisis.

Qué se sabe actualmente

La melatonina puede resultar útil cuando los problemas de sueño forman parte de los desencadenantes de la migraña, pero no se prescribe como analgésico ni como tratamiento preventivo principal. La evidencia disponible todavía no permite confirmar un beneficio general para todas las personas.

Identificar los desencadenantes, mantener hábitos de sueño saludables y consultar con un especialista en migraña puede facilitar la elección de un plan de tratamiento adecuado. La valoración profesional es especialmente importante cuando las crisis son frecuentes, intensas o interfieren de forma significativa en la vida diaria.

Vídeo sobre Melatonina y migrañas: ¿es útil?

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.