Superar la ansiedad por la propia ansiedad
Sentirse ansioso ante la posibilidad de volver a experimentar ansiedad puede intensificar los síntomas y crear un ciclo difícil de romper. La atención plena y las técnicas de conexión con el presente ayudan a observar pensamientos y sensaciones sin reaccionar automáticamente. Respirar de forma pausada, cuestionar las ideas preocupantes y buscar apoyo profesional son estrategias útiles para recuperar calma y perspectiva.
Por qué aparece ansiedad ante la propia ansiedad
Una posible causa es la ansiedad anticipatoria, es decir, el miedo intenso a que algo salga mal o a volver a experimentar una sensación desagradable.
La ansiedad puede resultar incómoda tanto emocional como físicamente. Por ello, la mente intenta evitarla y comienza a preocuparse por cuándo aparecerá de nuevo, especialmente si recuerda lo mal que se sintió en ocasiones anteriores. Así puede iniciarse un ciclo en el que el temor a la ansiedad genera todavía más ansiedad.
Estas reacciones están relacionadas con la activación del sistema nervioso simpático y con la respuesta de lucha, huida o congelación. Entre sus manifestaciones pueden encontrarse:
- Enrojecimiento o sensación de calor.
- Aumento de la frecuencia cardiaca.
- Sudoración.
- Tensión corporal.
- Sensación de alerta o peligro.
Identificar qué desencadena la ansiedad puede ayudar a comprender mejor la experiencia y a valorar qué opciones de apoyo se ajustan a cada situación.
Cuatro formas de afrontar la ansiedad ante la ansiedad
Cuando notes que la ansiedad aumenta, puede ser útil hacer una pausa y prestar atención a lo que ocurre en tu cuerpo, en tus pensamientos y en el entorno. Estas estrategias favorecen la conexión con el momento presente y pueden ayudar a interrumpir el ciclo de preocupación.
1. Practica una respiración pausada
Cuando el organismo activa la respuesta de lucha, huida o congelación, la respiración profunda y controlada puede reducir parte de la activación física. Una técnica conocida es la respiración 4-7-8:
- Adopta una postura cómoda, sentado, de pie o tumbado.
- Observa los puntos de contacto entre tu cuerpo y la superficie que lo sostiene.
- Inspira lentamente por la nariz durante cuatro segundos, intentando notar cómo se expanden la zona baja de las costillas y el abdomen.
- Mantén el aire durante siete segundos.
- Expulsa el aire por la boca durante ocho segundos.
Puedes repetir el ciclo cuatro veces si te resulta cómodo. Esta práctica puede favorecer la relajación y ayudar a prestar atención a las sensaciones corporales. Al principio puede parecer sutil, pero la repetición permite familiarizarse progresivamente con la sensación de seguridad y calma en el cuerpo.
2. Lleva la atención plena al presente
Practicar la atención plena significa centrarse deliberadamente en lo que está ocurriendo aquí y ahora, sin intentar controlar cada pensamiento o sensación. Esta actitud puede ayudar a observar la experiencia momento a momento y a reducir la atención que se dirige automáticamente a las preocupaciones futuras.
Una opción sencilla es realizar un ejercicio de atención a los colores:
- Elige un color del arcoíris.
- Programa un temporizador durante un periodo breve.
- Busca y nombra tantos objetos de ese color como puedas.
La actividad dirige la atención hacia elementos concretos del entorno y puede ofrecer una pausa frente a los pensamientos repetitivos relacionados con la ansiedad.
3. Cuestiona los pensamientos que alimentan la ansiedad
La ansiedad puede presentar determinadas interpretaciones como si fueran hechos. Por ejemplo: «Nadie está comiendo la comida que he llevado a la fiesta; deben pensar que soy mal cocinero». Examinar esa idea con curiosidad puede ayudar a distinguir entre lo que se sabe y lo que se está suponiendo.
Algunas preguntas útiles son:
- ¿Ha ocurrido antes aquello que me preocupa?
- ¿Qué pruebas tengo de que este pensamiento es cierto?
- ¿Qué hice en el pasado para afrontar una preocupación parecida?
- ¿Qué probabilidad real hay de que suceda?
Con la práctica, puede ser posible sustituir interpretaciones excesivamente negativas o poco realistas por alternativas más equilibradas. El objetivo no es forzar pensamientos positivos, sino valorar la situación de una manera más ajustada.
4. Utiliza una técnica de conexión con el entorno
Cuando una persona se siente desbordada o desconectada de su cuerpo, las técnicas de arraigo pueden ayudarla a reconocer lo que está sucediendo en el presente. Una de ellas es el ejercicio de los sentidos 5-4-3-2-1:
- Cinco: mira a tu alrededor y nombra cinco cosas que veas.
- Cuatro: identifica cuatro cosas que puedas tocar.
- Tres: escucha y nombra tres sonidos.
- Dos: presta atención a dos olores.
- Una: identifica un sabor que notes.
Este ejercicio dirige la atención hacia las sensaciones inmediatas y puede contribuir a regular las emociones. facilita la aplicación de otras estrategias, como revisar los pensamientos preocupantes en lugar de reaccionar automáticamente ante ellos.
Cuándo puede ser conveniente buscar ayuda profesional
Existen distintas formas de apoyo para afrontar la ansiedad. Puede ser recomendable consultar con un profesional de la salud mental cuando la ansiedad interfiere de manera significativa en el funcionamiento cotidiano, por ejemplo, si provoca:
- Descenso del rendimiento o de la productividad en el trabajo.
- Cambios importantes en las relaciones y la vida social.
- Alteraciones en los hábitos de alimentación o sueño.
- Uso de alcohol, fármacos u otras sustancias para obtener un alivio temporal.
- Evitación frecuente de situaciones que generan temor.
Un psicólogo o psiquiatra puede ayudar a explorar el origen de la ansiedad, comprender los factores que la mantienen y desarrollar estrategias adaptadas a las necesidades de cada persona.
Recursos adicionales de apoyo
Si no es posible acudir a terapia con regularidad, pueden considerarse otras vías de orientación y apoyo, como:
- Asociaciones de salud mental, que suelen ofrecer información, grupos de apoyo y recursos para afrontar los trastornos de ansiedad.
- Grupos de apoyo presenciales o en línea especializados en bienestar psicológico.
- Servicios sanitarios y líneas de ayuda de la comunidad autónoma o del país de residencia.
- Personas de confianza con quienes se puedan compartir los pensamientos y sentimientos experimentados.
Qué conviene recordar
La ansiedad ante la propia ansiedad forma parte de un ciclo que puede resultar agotador, pero existen recursos para interrumpirlo. La respiración 4-7-8, los ejercicios de atención a los colores, el cuestionamiento de los pensamientos y la técnica 5-4-3-2-1 pueden ayudar a recuperar contacto con el presente.
Si estas estrategias no son suficientes o la ansiedad continúa afectando a la vida diaria, buscar apoyo profesional puede facilitar una comprensión más profunda del problema y un tratamiento adecuado. No es necesario afrontar esta experiencia en soledad.
Vídeo sobre Superar la ansiedad por la propia ansiedad
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.