3 formas de revertir la rabia en tu relación codependiente.
Navegar por los altibajos emocionales de una relación codependiente resulta agotador. Las personas codependientes intentan cambiar a los demás mientras ocultan su propio dolor, ocultando sus sentimientos. Este constante disfraz emocional agota y añade estrés a la relación. Con el tiempo, estos patrones generan ira no expresada y resentimiento, que puede hacer que te sientas solo y mal entendido.
Qué caracteriza a una relación codependiente
- La necesidad de ayudar excesivamente
- Una conexión unilateral que refuerza la negación de tus propias necesidades
- Dificultad para ser emocionalmente honesto
- Intensos intentos de cambiar a la otra persona
- Pensar que todo es tu problema o responsabilidad
La voz interior y la forma de pensar
Todos tenemos un diálogo interno; a veces pasa desapercibido. Estos pensamientos, tanto positivos como negativos, influyen en el ánimo y en el disfrute. Lo que piensas, lo creas. Cada problema empieza por tu forma de pensar. El codependiente se centra en lo que no funciona y ve todo como un problema que debe resolverse, lo que crea una dinámica disfuncional en la que la otra persona parece ser “el problema” en lugar de un igual.
Los codependientes asumen la responsabilidad de todo lo que rodea a su entorno, incluyendo lo que hacen sus seres queridos. Suelen tener una larga lista de tareas en su cabeza. Nada se termina porque siempre hay algo más por hacer, lo que genera una montaña de estrés que, si no se expresa, se transforma en ira.
Presta atención a lo que te dices; encontrarás dónde tus pensamientos se desvían. Por ejemplo: “Si mi pareja dejara de beber, todo estaría bien”. Este tipo de autocharla es típica de la codependencia. Piensas que si los demás cambian, tu vida mejorará. Pero nadie tiene poder para cambiar a otros, por lo que esa idea suele generar frustración. Consejo: mejorar tu autodiálogo ayuda a centrarse en lo que sí puedes controlar: tú mismo. Esto implica revisar tus expectativas de los demás y dónde debes soltar.
Ajusta tus expectativas
Los codependientes suelen tener expectativas poco realistas en las relaciones. Es normal esperar fidelidad de la pareja o apoyo de un amigo, pero cuando esperas que las personas sean lo que no son, esas expectativas se vuelven irrealistas y te predisponen a la decepción.
¿Te dices cosas como… “no debería tener que pedirlo”, “voy a esforzarme más”, o “si hiciera X, todo estaría bien”? Otra expectativa común es pensar que los demás deben saber lo que necesitas sin que se lo digas. Con el tiempo, esperas que ellos lo entiendan mientras sigues dando lo que esperas recibir. Cada persona tiene su propio lenguaje del amor y, si no se expresa, eso suele provocar ira.
Según el libro de Gary Chapman Las Cinco Lenguajes del Amor, las diferentes formas en que las personas quieren ser amadas son:
- Actos de servicio
- Contacto físico
- Palabras de afirmación
- Tiempo de calidad
- Regalos
Ser honesto sobre lo que necesitas da a los demás la oportunidad de amarte. La única forma de que tu relación codependiente mejore es si puedes pedir directamente lo que quieres. De lo contrario, haces lo mismo esperando resultados diferentes, ¡la definición de locura!
Soltar resentimientos
Afermar resentimientos te envenena a ti, no a la otra persona. En los programas de recuperación de 12 pasos, los resentimientos se describen como tomar veneno esperando que la otra persona muera. En la codependencia, esa idea resulta especialmente dolorosa: es un reto ser honesto, y evitar el conflicto puede parecer más seguro que cuidarte a ti mismo. Esta renuencia alimenta los resentimientos, que se acumulan hasta que ya no caben. Se expresan en comentarios sarcásticos o en estallidos finales. Manejar las emociones es una parte importante del autocuidado y también influye en la satisfacción de la relación.
Cuando aprendes a gestionar los resentimientos, la relación tiene más chances de sanar. Dar voz a tus preocupaciones calma la ira. Si alguna vez has iniciado una conversación impulsivamente, sabes que no suele salir bien. Este proceso de 4 pasos para sanar los resentimientos es una herramienta para reducir el resentimiento y evitar la culpa que te mantiene estancado.
Un proceso de 4 pasos para sanar los resentimientos
- Expresa tus frustraciones mediante la escritura en un diario.
- Planifica lo que necesitas decir a la persona de la que sientes resentimiento.
- Quédate en los hechos y evita juicios y culpabilizar.
- Admite tu parte en la situación.
El último paso, mirar tu propia parte, requiere valor. Quejarse de los demás es fácil; si puedes ver tu contribución, la empatía surge con más facilidad y el resentimiento disminuye. Puede resultar difícil admitirlo, pero si reflexionas, reconocerás acciones (o la falta de ellas) que influyeron en el resultado. Esa es la clave para avanzar.
Un autodiálogo positivo, ajustar tus expectativas y dejar ir los resentimientos ayudan a revertir la rabia en las relaciones codependientes. Requiere práctica priorizar tus necesidades y decir tu verdad. Aprender a ser auténtico en las relaciones es una meta importante en la recuperación de la codependencia.
Autora: Michelle Farris es psicoterapeuta licenciada en San José, CA, que ayuda a personas con ira, codependencia, problemas de relación y consumo de sustancias. No te pierdas la Master Class Taming Your Anger, disponible ahora.
Vídeo sobre 3 formas de revertir la rabia en tu relación codependiente.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.