50 técnicas para ayudar a los niños a calmarse
Índice de contenidos1. Técnicas prácticas para calmar a tu hijo1.1. Relajación, respiración y control corporal1.2. Arte, juegos sensoriales y calma rápida1.3. Actividad física y juego dirigido1.4. Regulación emocional, pensamiento y lenguaje1.5. Apoyo social, entorno y conexión1.6. Herramientas prácticas y hábitos cotidianos2. Vídeo sobre 50 técnicas para ayudar a los niños a calmarse
Navegar por los desafíos de la infancia puede generar estrés tanto para el niño como para las familias. Este artículo presenta una variedad de técnicas simples y no invasivas para ayudar a los pequeños a regular la tensión: desde respiración y visualización, hasta movimiento, arte y apoyos sensoriales. Estas estrategias buscan disminuir la reactividad y promover una sensación de calma.
Técnicas prácticas para calmar a tu hijo
Relajación, respiración y control corporal
- Inversión: colocar la cabeza por debajo del nivel del corazón para activar una respuesta calmante del sistema nervioso; puede hacerse en posturas seguras como la del niño o, si es adecuado, en una parada de cabeza.
- Visualización de un lugar tranquilo: pide a tu hijo que cierre los ojos e imagine un lugar calmado; describe con detalle lo que ve, huele y siente para que la imagen cobre vida.
- Respirar desde el abdomen: piensa en el abdomen como un globo; inspira profundo para llenarlo y exhala para desinflarlo; repite 5 veces.
- Perro boca abajo: la postura conocida como Downward Dog ayuda a activar músculos y a restablecer la regulación del cuerpo.
- Hidratarse: la deshidratación se ha asociado con menor rendimiento mental; ofrece un vaso alto de agua fría y haz que lo tome despacio.
Arte, juegos sensoriales y calma rápida
- Pintar: la pintura centra la atención y puede disminuir la tensión; si buscas una opción menos manchosa, prueba pintar con crema de afeitar sobre una cortina de ducha de plástico al aire libre para una experiencia divertida y fácil de limpiar.
- Frasco de calma con purpurina: en 3–5 minutos, mirar el agua y la purpurina moviéndose ayuda a que el cerebro se recoloque y vuelva a concentrarse.
- Crujir y manipular papel de seda: explorar texturas y sonidos suaves favorece la regulación sensorial.
- Estallar burbujas: soplar burbujas o estallar burbujas de plástico facilita la respiración controlada y la distracción positiva.
- Masaje suave con pelota: pasar una pelota de tenis o una pelota de masaje por la espalda o los hombros propone un toque calmante y ayuda a liberar tensión.
- Sentirse en paz con el tacto de los pies: usar una pelota pequeña (pelota de golf) bajo los pies para mejorar la circulación y relajar músculos de pies y piernas.
Actividad física y juego dirigido
- Salta la cuerda: pon un temporizador de 2 minutos, pon música y anima a tu hijo a saltar al ritmo; si no puede, prueba juegos como la rayuela.
- Salta alto: lanza un reto amistoso para ver quién salta más alto, más lejos o más rápido.
- Corre y realiza movimientos: una carrera corta o una serie de saltos ayuda a liberar energía acumulada.
- Grito primigenio: deja salir las emociones con un grito sin palabras, desde los pies hasta la boca, sin preocuparte por el tono.
- Cambiar de escenario: a veces basta con salir de un entorno para cambiar el ánimo; si estás dentro, busca un espacio distinto; si estás fuera, busca un rincón tranquilo.
- Salir a caminar: el aire fresco y el ritmo del caminado tienen un efecto reconfortante y facilitan la conversación siguiente.
- Planificar una actividad divertida: pensar en algo próximo que hacer en familia ayuda a dirigir la atención hacia un objetivo positivo.
- Amasar pan: la manipulación de la masa es una experiencia sensorial agradable y, al terminar, hay pan casero para disfrutar.
- Hacer una pulsera: la artesanía favorece el estado de flujo y la concentración.
- Modelar arcilla o cerámica: trabajar con arcilla es una actividad creativa y calmante que implica aprendizaje activo.
- Pintar y dibujar: las actividades artísticas ayudan a enfocar la atención en lugar de la fuente de estrés.
- Pausas para colorear: colorear puede servir como ejercicio de atención plena para reducir la ansiedad.
Regulación emocional, pensamiento y lenguaje
- Escribe lo que sientes: para niños mayores, mantener un cuaderno para expresar emociones puede ser muy útil; no hay que leerlo a menos que se pida.
- Diario de gratitud: llevar un cuaderno de gratitud se ha asociado con mejor rendimiento y menor estrés; anima a tu hijo a anotar cosas por las que está agradecido.
- Nombra tu emoción: cuando las emociones se vuelven abrumadoras, ponerle nombre facilita enfrentarse a ellas y responder de forma más adaptativa.
- Mantra personal: crea una frase breve que tú y tu hijo repitan para calmarse, como “Estoy tranquilo” o “Puedo hacerlo”.
- Cuenta hacia atrás: 100 o 5 segundos pueden ayudar a centrar la atención sin sobrecargar la mente y a ganar perspectiva.
- Escribe una carta en voz de tu mejor amigo: escribe como si fuera tu mejor amigo, con amabilidad y comprensión, para tratar la situación desde otro ángulo.
- Nombra y reconoce emociones: identificar lo que siente ayuda a gestionar mejor la tensión y a comunicarse con los demás.
Apoyo social, entorno y conexión
- Abrazos de oso: un abrazo de 20 segundos libera oxitocina y reduce la presión arterial, beneficiando a ambos.
- Decoración y escritura en la pared: pegar recortes y fotos para crear arte temporal permite expresar lo que siente sin sentirse juzgado.
- Tablero de visión: recorta palabras e imágenes que representen intereses y metas; colócalos en un cartel para recordar lo que quiere lograr.
- Espacio para calmarse: un rincón cómodo en casa donde el niño puede retirarse cuando lo necesite y volver cuando esté listo.
- Observar peces: mirar un acuario puede disminuir la presión arterial y la frecuencia cardíaca; cuanto más grande, mayor el efecto.
- Paseos en la naturaleza: caminar al aire libre reduce el estrés y favorece la claridad de pensamiento.
Herramientas prácticas y hábitos cotidianos
- Escucha musical y baile: la música tiene un gran impacto en el estado de ánimo; una pequeña fiesta de baile en casa puede transformar el ánimo.
- Gesto de calma con objetos simples: usar objetos como una máquina de molinillos, papel crujiente o burbujas para focalizar la atención y disminuir la activación emocional.
- Espacios y rutinas de calma: crear rutinas simples de transición entre actividades puede ayudar a gestionar la ansiedad y las sorpresas emocionales.
Vídeo sobre 50 técnicas para ayudar a los niños a calmarse
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.