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¡7 grandes razones por las que no deberías hacer trampa!

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La infidelidad es una ruptura de compromiso en una relación, que crea tres tipos de víctimas: la persona traicionada, el/la traidor y los testigos. Las relaciones establecidas tienen reglas, especialmente la intimidad compartida de forma exclusiva con la pareja. La traición puede ocurrir por múltiples motivos y no existe la infidelidad legítima. Este artículo explora por qué duele y sus consecuencias.

Las víctimas de la infidelidad: tres frentes

  • La persona traicionada: experimenta ansiedad, preocupación y depresión tras la revelación, y debe enfrentarse a una pérdida de inocencia y confianza que puede tardar años en recomponerse.
  • El/la traidor: tras ser descubierto, suele vivir remordimientos y cambios en su conducta y en la relación; la culpa y la responsabilidad afectan su desarrollo personal.
  • Los testigos (hijos, familiares y amigos): pueden sufrir estrés, miedo e incertidumbre ante el conflicto, afectando también a su propio bienestar.

La traición y su impacto en la persona traicionada

La traición por infidelidad genera ansiedad y depresión. Cuando tu pareja descubre que has sido infiel, experimenta un cambio emocional intenso que puede sentirse como una avalancha relacional. La exposición de la infidelidad deja a la persona traicionada devastada y desconcertada, y puede llevarle años para recuperarse. Incluso cuando logre avanzar, ya no volverá a sentir la misma inocencia ni la misma confianza en los demás que tenía antes.

Para muchas personas, la depresión y la ira suelen coexistir. La personalidad de la persona traicionada puede transformarse de forma que parezca ajena a quien era antes del descubrimiento. Por más que se pida perdón, demuestren remordimiento o se asista a terapia, reconstruir una relación dañada es extremadamente difícil y, a veces, imposible.

Impacto en la relación y en el/la traidor

Desdicha de la relación

Si engañas y tu pareja lo descubre, la convivencia puede volverse imposible. Tu cónyuge podría experimentar enfado, llanto, conflicto y retirada en ciclos que pueden durar meses. Independientemente de cómo era la relación antes de la revelación, tras hacerse pública, es probable que empeore.

La venganza

la persona traicionada puede buscar venganza: divorciarse, reclamar pérdidas económicas, difundir críticas sobre tu carácter o humillarte públicamente. En otros casos, podría intentar equilibrar la situación con conductas similares. Como resultado, la desconfianza y la retirada pueden volverse la norma en el resto de la relación.

Pérdida de confianza

Por razones obvias —haber ocultado relaciones y mentido— ya no serás confiable para tu pareja. Es difícil que te crean incluso cuando dices la verdad. Aunque la relación termine y surjan nuevas dinámicas, la desconfianza puede persistir: la nueva pareja podría preguntarse si volverás a traicionarla. A menos que se produzca un cambio profundo, serás considerado poco confiable por muchos.

Reputación

La gente puede recordarte como alguien que traicionó a su pareja, lo cual condicionará la forma en que se te trate. La etiqueta de “engañador” suele acompañarte, sin importar lo que ocurra después.

Divorcio y separación

La decisión de engañar fue tuya, pero una vez descubierto, ya no controlas el resultado. Si se llega al divorcio, habrá pérdidas de dinero, dignidad, autonomía y tranquilidad, además de posibles conflictos legales y la afectación de la relación con los hijos. El impacto en la familia puede ser significativo y de larga duración.

Incertidumbre y miedo

Los testigos incluyen principalmente a los hijos, y después a otros familiares y amigos. Al observar la tensión entre las parejas, experimentan estrés y miedo por su propio futuro. La infidelidad no es una acción sin víctimas; incluso los niños pueden verse afectados a largo plazo, y la separación puede afectar a la red familiar.

Pensar antes de actuar

Existe un dicho popular que afirma que lo que ocurre en Las Vegas se queda allí. Esto es una falacia: la infidelidad suele salir a la luz tarde o temprano, y ninguna relación mejora cuando alguien traiciona. Algunas personas pueden prometer soluciones rápidas o utilizar excusas engañosas; no permitas que te engañen. Si de verdad no puedes convivir con tu pareja, la separación podría ser la opción más razonable; sin embargo, conviene buscar ayuda profesional para valorar las opciones y avanzar de forma sana. Si ya engañas, detente: cada día que continues incrementa el riesgo y el daño. Si ya has engañado en el pasado, demuestra que aprendiste la lección y no volverás a hacerlo. Si nunca has engañado, sigue cuidándote para evitar situaciones de riesgo.

La infidelidad tiene múltiples víctimas, incluso el/la perpetrador. En el momento de un episodio afectivo, la vida puede parecer perfecta, pero la gravedad llega y todos sufrimos por un largo periodo. Si estás tratando de sobrevivir a la infidelidad, buscar apoyo profesional puede ayudarte a reconstruir una relación o entender tus opciones para avanzar de forma saludable.

Recursos y apoyo

  • Buscar apoyo de un profesional cualificado en psicología de parejas o relaciones
  • Explorar recursos de manejo de conflictos, comunicación y reconstrucción de relaciones

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Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.