ACT frente a TCC: ¿En qué se diferencian?
Las ideas negativas y patrones de pensamiento poco útiles pueden ser difíciles de romper. Dos enfoques psicológicos muy empleados, la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de aceptación y compromiso (ACT), ayudan a identificar y modificar estos pensamientos y a reducir el malestar. Aunque comparten objetivos, emplean estrategias diferentes y se pueden aplicar a distintas condiciones de salud mental.
¿Qué es la terapia cognitivo-conductual (TCC)?
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es, con frecuencia, la intervención terapéutica más utilizada para tratar trastornos mentales. Está pensada para ayudarte a identificar y abordar patrones de pensamiento poco útiles o negativos. Estos bucles pueden hacerte sentir atrapado o desorientado. La idea es que al cambiar tus pensamientos, puedas influir en tus emociones y, a su vez, en tu comportamiento.
La TCC suele considerarse de corta duración: suele ser una sesión semanal durante 3 a 5 meses, centrada en un problema concreto que el cliente quiere abordar. puede aplicarse a numerosas situaciones difíciles. Por ejemplo, alguien insatisfecho con su trabajo que cree que jamás encontrará un empleo bien remunerado puede trabajar con el terapeuta para entender por qué piensa así y canalizar esos pensamientos hacia la acción positiva. Esta nueva creencia puede generar emociones más favorables y motivar a buscar nuevos trabajos, volver a estudiar u tomar otros pasos útiles.
la TCC es una forma versátil y relativamente breve de tratamiento que puede ayudar a romper patrones de pensamiento habituales y poco útiles. Puede resultar útil ante problemas de relación, crisis vitales y trastornos de ansiedad.
¿Qué es ACT?
La terapia de aceptación y compromiso (ACT) es una intervención que incrementa la flexibilidad psicológica mediante mindfulness y diversas estrategias para cambiar el comportamiento.
La idea central es que nuestros problemas no provienen únicamente de experiencias dolorosas, sino también de luchar contra sensaciones y pensamientos incómodos sobre esas experiencias. ACT enseña a enfrentar y aceptar tus vivencias, emociones y pensamientos y a dejar de sobrepensarlos y luchar contra ellos. ACT recuerda que el estrés y las emociones difíciles forman parte de la condición humana, pero es posible reconocer y trabajar sobre los problemas que las provocan.
ACT se basa en seis valores centrales: Aceptación, Difusión cognitiva, Conciencia del momento presente, Yo como contexto, Valores y Acción comprometida. Estas ideas guían el proceso de incrementar la flexibilidad psicológica y, al final, aprender a comportarse de manera que tu vida tenga más significado.
ACT puede ser a corto o a largo plazo. El objetivo es aprender a comportarse de forma que la vida tenga más relevancia y, a la vez, gestionar las dificultades con mayor resiliencia.
Diferencias entre ACT y TCC
- En la TCC, se enseña a reformular patrones de pensamiento dañinos para reducir la influencia de las distorsiones.
- En ACT, se favorece la aceptación de las situaciones y emociones difíciles como parte de la experiencia humana, enfocándose en los valores y lo que motiva.
- Objetivo: la TCC busca reducir síntomas, mientras que ACT considera el alivio de síntomas como un efecto secundario y se centra más en la aceptación y la acción basada en valores.
- Rol del terapeuta: en la TCC, el terapeuta suele tener un papel más destacado; en ACT, el trabajo se reparte de forma más equitativa entre tú y el profesional.
- Enfoque temporal: la TCC es generalmente orientada a metas y a un problema específico de corta duración; ACT tiende a ser más continua e integrada en la vida diaria.
- Formatos: ambas pueden aplicarse de forma individual, en parejas o en grupo.
Terapia cognitivo-conductual basada en mindfulness (MBCT)
La terapia cognitivo-conductual basada en mindfulness (MBCT) es una psicoterapia grupal que combina la TCC con técnicas de mindfulness, como la meditación y el yoga. En MBCT, se enseña a usar estas prácticas para interrumpir pensamientos y emociones automáticos que pueden desencadenar la depresión. También se busca que las personas se reconozcan como algo separado de sus estados de ánimo y pensamientos, lo que puede ayudar a reducir los síntomas.
MBCT fue desarrollada originalmente para prevenir la recurrencia de la depresión, pero puede ser útil para una amplia variedad de trastornos. En general, MBCT es un programa estructurado de 8 semanas en grupo, con sesiones semanales de 2 a 2,5 horas. Se realizan tareas diarias que implican escuchar grabaciones y practicar la meditación de mindfulness. Aunque suele hacerse en formato grupal, un estudio piloto comparó MBCT en grupo y MBCT individual y encontró niveles similares de satisfacción entre ambos.
Comparación de enfoques
- CBT: objetivo de reformular patrones de pensamiento distorsionados; duración de corto plazo; gran implicación del terapeuta; formato: individual, parejas, grupos.
- ACT: objetivo de aceptar emociones y pensamientos difíciles; duración puede ser corta o larga; implicación entre terapeuta y cliente más equilibrada; formato: individual, parejas, grupo.
- MBCT: objetivo de aprender técnicas cognitivas y de mindfulness para interrumpir emociones y pensamientos que pueden desencadenar la depresión; duración de 8 semanas; el formato es principalmente grupal y estructurado por el terapeuta; tareas diarias.
Resumen práctico de opciones
CBT, ACT y MBCT pueden ser enfoques útiles para trabajar pensamientos y emociones desafiantes. En términos generales, la TCC suele permitir abordar un problema concreto en un periodo breve; ACT facilita la aceptación de emociones difíciles y la práctica de mindfulness; MBCT ofrece una combinación de técnicas cognitivas y mindfulness en formato grupal para prevenir recaídas en la depresión. La elección dependerá de tus necesidades y preferencias, y a veces se usa una combinación de enfoques.
Vídeo sobre ACT frente a TCC: ¿En qué se diferencian?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.