¿Cómo romper la adicción a una persona?
A veces resulta muy difícil terminar una relación, incluso cuando sabemos que perjudica nuestro bienestar. La sensación de no poder dejar a una persona, pensar constantemente en ella o relegar nuestras propias necesidades puede parecer una adicción. Sin embargo, los especialistas suelen describir esta experiencia como dependencia emocional, relacionada con el apego, el miedo al abandono, la codependencia y algunas dificultades de salud mental.
Cómo se relacionan las relaciones y las adicciones
La llamada adicción al amor o a las personas no constituye un diagnóstico oficial de salud mental. De hecho, actualmente los profesionales hablan de trastorno por consumo de sustancias, ya que las personas y las relaciones no son sustancias y no producen exactamente los mismos efectos.
Aun así, algunos investigadores señalan que la dependencia emocional puede generar experiencias parecidas a ciertos síntomas asociados al consumo problemático de sustancias, como:
- Deseos intensos y difíciles de controlar.
- Cambios importantes en el estado de ánimo, incluidos miedo y ansiedad.
- Descuido de otras responsabilidades y relaciones.
- Una vida centrada casi por completo en esa persona.
- Continuar en la relación pese a sus consecuencias negativas.
- Malestar o síntomas parecidos a la abstinencia cuando se produce una separación.
Sin embargo, que algunas conductas se parezcan no significa que exista una adicción en sentido clínico. Los procesos y las causas de la dependencia emocional son diferentes de los relacionados con una sustancia.
¿Es posible estar enganchado a una persona?
No se considera posible tener una adicción a una persona según los criterios diagnósticos actuales. El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, en su quinta edición, no reconoce las conductas adictivas sin sustancias como diagnósticos formales, debido a que las pruebas científicas disponibles son limitadas. Esto incluye la supuesta adicción a las relaciones o al sexo.
Los investigadores también diferencian entre la adicción a una sustancia y la idea de estar «enganchado» a una relación. El amor suele ser una experiencia deseable para la mayoría de las personas. No obstante, una investigación de 2016 indica que el enamoramiento puede activar los circuitos cerebrales de recompensa de forma parecida a algunas sustancias. Esto podría favorecer patrones de conducta compulsiva, aunque no equivalga a una adicción.
La erotomanía
Algunas personas presentan erotomanía, un tipo de idea delirante que lleva a creer que otra persona está enamorada de ellas pese a la ausencia de pruebas que lo respalden. A menudo, la persona objeto de esta creencia es una celebridad o alguien a quien se admira.
Qué puede hacer que te sientas incapaz de dejar a alguien
Si te cuesta alejarte de una persona aunque consideres que sería lo mejor, pueden intervenir distintos factores que no tienen que ver con una adicción.
El estilo de apego
Según la teoría del apego, la manera de vincularnos con los demás se forma, en parte, a través de las primeras relaciones, especialmente con los progenitores o las figuras principales de cuidado.
Un estilo de apego seguro suele favorecer relaciones equilibradas. En cambio, los estilos inseguros pueden generar más estrés. Una investigación de 2019 relacionó especialmente los estilos ansioso y evitativo con una menor satisfacción en las relaciones. Otro estudio de 2015 vinculó el apego ansioso con niveles más bajos de confianza en las relaciones de pareja.
Comprender el propio estilo de apego puede ayudar a identificar qué se espera de una relación y cómo se interpretan las necesidades afectivas. Por ejemplo, una persona con apego ansioso puede sentir que su pareja no atenderá sus necesidades de forma constante, lo que puede intensificar el miedo al abandono.
El miedo al abandono
El miedo al abandono puede hacer que cualquier relación parezca preferible a estar a solas. Cuando predomina esta sensación, resulta más difícil terminar una relación, incluso si no favorece el bienestar.
El apego ansioso parece desempeñar un papel importante en esta forma de ansiedad, aunque no es el único factor posible. El miedo al abandono también puede estar relacionado con:
- Un trastorno de la personalidad.
- Haber sido abandonado anteriormente por un progenitor o una pareja.
- Antecedentes de trauma.
- El trastorno de estrés postraumático.
La codependencia
Algunas personas consideran útil describir sus dificultades como codependencia para explicar lo que viven, aunque este término no está reconocido como una condición clínica formal.
En las relaciones, la codependencia se ha relacionado con:
- Dificultades para mostrarse de forma auténtica.
- Una percepción poco clara de la propia identidad.
- Conductas orientadas a complacer a los demás.
Una investigación de 2018 sugiere que la codependencia podría tener su origen en experiencias de la infancia. Una de las hipótesis plantea que los entornos familiares rígidos y poco comprensivos pueden llevar a una persona a adaptarse continuamente a las expectativas de sus progenitores para sentirse aceptada.
Estos patrones pueden prolongarse hasta la edad adulta y dificultar el mantenimiento de la propia identidad, los límites y las necesidades personales.
Algunas condiciones de salud mental
Lo que parece una adicción a una persona puede estar relacionado, en algunos casos, con determinadas condiciones psicológicas, entre ellas:
- Trastornos de la personalidad. El trastorno límite, el trastorno de la personalidad dependiente y el trastorno histriónico se han relacionado con estilos de apego ansioso y una mayor sensibilidad al rechazo.
- Trastornos de ansiedad. La ansiedad puede favorecer una dependencia emocional desequilibrada. Por ejemplo, la ansiedad por separación puede provocar un malestar intenso ante la posibilidad de estar lejos de una persona querida.
- Trastorno bipolar. Una investigación de 2019 observó que un vínculo romántico intenso podía producir síntomas de hipomanía similares a los que aparecen en el trastorno bipolar tipo II. Esto sugiere que ambos fenómenos podrían activar regiones cerebrales semejantes.
Amor obsesivo y trastorno obsesivo-compulsivo
En ocasiones se utiliza la palabra «obsesivo» para describir el amor, pero esto puede confundirse con el trastorno obsesivo-compulsivo. La dependencia emocional puede provocar pensamientos intrusivos sobre otra persona, pero no es lo mismo que este trastorno, que constituye una condición clínica específica.
En el trastorno obsesivo-compulsivo, las obsesiones son pensamientos perturbadores que no se pueden controlar con facilidad y que pueden generar vergüenza. suelen conducir a conductas compulsivas destinadas a aliviar temporalmente el malestar.
Cómo alejarse de una relación que genera dependencia
Cuando existe una dependencia intensa hacia una persona o una relación, poner fin al vínculo puede parecer especialmente difícil. Es comprensible que ocurra así. Aunque esa relación haya dejado de favorecer el bienestar, perderla puede provocar un impacto emocional importante. Por eso algunas personas vuelven a relaciones que habían decidido terminar.
Desarrollar nuevas formas de afrontar las emociones difíciles puede ayudar a modificar los patrones relacionales que se repiten.
Escribir un diario
Anotar pensamientos y emociones puede ser útil para:
- Recordar los motivos por los que se decidió terminar una relación cuando aparecen dudas.
- Reconectar con la propia identidad.
- Aclarar objetivos, intereses y proyectos personales.
- Identificar y procesar emociones difíciles.
Retomar intereses y objetivos personales
Las relaciones que absorben gran parte de la energía y la atención pueden hacer que una persona sienta que ha perdido el contacto con quien es. Explorar aficiones, intereses o metas puede contribuir a recuperar ese sentido de identidad.
Una vez identificado un área significativa, dedicarle un tiempo regular puede favorecer la reconexión con los propios deseos y capacidades.
Prestar atención a las respuestas del cuerpo
La dependencia excesiva puede convertirse en una estrategia poco eficaz para afrontar emociones difíciles. Los enfoques terapéuticos centrados en las sensaciones corporales ayudan a observar las respuestas físicas y emocionales asociadas al estrés.
Según una investigación de 2018, este tipo de trabajo podría contribuir a recuperar el sentido de identidad y a desarrollar habilidades de regulación emocional. La terapia somática suele realizarse con el acompañamiento de un profesional formado en este ámbito.
Trabajar con las experiencias de la infancia
Reconocer y comprender las experiencias de la infancia puede ayudar a revisar la dependencia emocional, especialmente cuando los traumas del pasado han influido en la forma de establecer relaciones.
El trabajo con el llamado niño interior se centra en:
- Abordar el trauma infantil y el estrés postraumático complejo.
- Reducir los sentimientos de vergüenza.
- Desarrollar la autocompasión.
Un profesional con formación y perspectiva informada por el trauma puede acompañar este proceso.
Grupos de apoyo
Algunas personas consideran beneficioso hablar con quienes se identifican con la idea de la adicción al amor o con experiencias de dependencia emocional. Los grupos de apoyo pueden ofrecer comprensión y reducir la sensación de aislamiento.
El papel de la psicoterapia
Según una investigación de 2019, determinadas formas de psicoterapia pueden ayudar a revisar los patrones actuales de relación. Entre sus posibles objetivos se encuentran:
- Cuestionar las distorsiones cognitivas.
- Mejorar la comunicación con uno mismo.
- Diferenciar la fantasía de la realidad en las relaciones.
- Desarrollar un estilo de apego más seguro.
La terapia cognitivo-conductual y la terapia psicodinámica son algunos de los enfoques que pueden trabajar estos aspectos. El acompañamiento terapéutico también puede facilitar la reconexión con los propios deseos y necesidades cuando existe una sensación de desconexión personal.
Comprender la dependencia emocional
La adicción a una persona no es un diagnóstico médico formal, pero sí es posible desarrollar un patrón de dependencia emocional intenso. Romperlo puede resultar difícil y suele requerir comprender qué factores lo mantienen, como el apego inseguro, el miedo al abandono, la codependencia o determinadas dificultades psicológicas.
La regulación emocional, la paciencia y la autocompasión pueden facilitar la construcción de relaciones más equilibradas y una conexión más sólida con las propias necesidades.
Vídeo sobre ¿Cómo romper la adicción a una persona?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.