Ayudar a los niños a hacer frente al estrés: 5 consejos
Los niños enfrentan estresores que pueden afectar su vida diaria y su bienestar mental y físico. La forma en que les brindamos apoyo puede fortalecer su resiliencia. Cambios como mudanzas, hacer nuevos amigos o asistir a campamentos pueden generar ansiedad, incluso si son positivos. Un poco de estrés puede ser útil para aprender a afrontar, pero el estrés persistente requiere intervención.
Formas de ayudar a los niños a afrontar el estrés
- 1. Asegurar un entorno estable. ¿Es su casa un lugar seguro donde pueda sentirse protegido? ¿Puede calmarse y relajarse o suele haber caos? Además de brindar seguridad, es importante establecer y mantener rutinas. La estructura ayuda al niño a prever lo que va a pasar y a sentir más control. Actividades que ayudan a aliviar el estrés: ver una película favorita o escuchar música. Evita contenidos con violencia o situaciones angustiosas.
- 2. Aumentar su sentido de agencia. Saber que podemos influir en algunas cosas de la vida ayuda a reducir el estrés. Cuando sea posible, sugiérele identificar opciones y tomar decisiones; cuando elija bien, celebra sus esfuerzos. Los cambios pueden ser desconcertantes; si se avecinan cambios, avísale con anticipación. Si necesitas reorganizar un horario o posponer una visita familiar, díselo lo antes posible. Ayúdales a habituarse al cambio en lugar de reaccionar ante él.
- 3. Prestar atención a los cambios de comportamiento. Reserva tiempo para hablar con tu hijo de forma individual. Escúchalo sin interrumpir y utiliza preguntas para entender lo que está viviendo. Observa señales de estrés. En lugar de trazar un plan de acción de inmediato, identifica y nombra sus emociones. Con cariño y apoyo, tu hijo verá que cuentas con él y que estás de su lado. Explora con él posibles formas de resolver la fuente de estrés.
- 4. Fomentar la actividad física. Al igual que para los adultos, hacer ejercicio es una forma sencilla de liberar frustraciones y mejorar la salud mental. Es beneficioso para el cuerpo y ayuda a afrontar el estrés.
- 5. Buscar ayuda profesional. Si el alivio no llega y tu hijo muestra signos de depresión, aislamiento o ansiedad intensa, consulta con un profesional de la salud mental. Un profesional puede desarrollar un plan específico para él.
Señales y síntomas de que tu hijo está estresado
- Alteraciones recurrentes del sueño: pesadillas, dificultad para conciliar o mantener el sueño, o enuresis nocturna.
- Síntomas físicos: náuseas, dolor de estómago, dolor sin causa aparente y cefaleas. A largo plazo, el estrés puede aumentar el riesgo de obesidad, diabetes y problemas cardíacos.
- Señales de ansiedad: palpitaciones, mareos, dificultad para respirar; el niño puede evitar la escuela y temer estar lejos de ustedes.
- Problemas conductuales: emociones descontroladas como llanto o enfado; conductas disruptivas, menor control de impulsos y posible regresión en el desarrollo.
Qué hacer ante el estrés persistente
No todos los niños sienten que pueden gestionar el estrés y la ansiedad. Algunos pueden necesitar ayuda urgente. En 2020, el suicidio fue la segunda causa de muerte entre niños de 10 a 14 años. Aunque no podemos eliminar todo el estrés, podemos estar atentos e intervenir cuando sea necesario para apoyarles.
Si sospechas que tu hijo podría estar en riesgo, llama o escribe al 988; el servicio 988 Lifeline ofrece apoyo inmediato.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.