¿Beber o drogarse? 10 razones para decirle la verdad a tu terapeuta
Cuando acudes a un psicólogo o terapeuta por un trastorno mental, es habitual que también bebas alcohol o uses sustancias no recetadas. A menudo, el profesional no está al tanto de ello; en consultorios privados no siempre se pregunta o documenta el consumo, y, aun en programas de salud mental, las pruebas de sustancias no se realizan de forma rutinaria. Aquí explicamos por qué debes comunicarlo.
Riesgos y motivos para comunicarlo
Conocer tu consumo de sustancias facilita una atención más segura y efectiva. A continuación se señalan razones clave por las que es importante que lo compartas con tu terapeuta.
- 1) Interacciones con la medicación: El alcohol y las drogas pueden interactuar con la medicación, potenciando o reduciendo su eficacia. Esto puede hacer que el tratamiento no funcione tan bien como debería y provocar reacciones emocionales o físicas desagradables, incluso serias.
- 2) Riesgos al obtener sustancias ilícitas: Si consigues drogas ilícitas, te expones a peligros por tratar con personas y entornos poco seguros. Tu terapeuta necesita saberlo para evaluar tu seguridad y orientar tu cuidado.
- 3) Seguridad física al conducir o manejar maquinaria: Conducir, manejar maquinaria peligrosa o incluso utilizar el transporte público aumenta el riesgo de hacerse daño. Es importante idear un plan de seguridad junto con tu terapeuta.
- 4) Empeoramiento de un trastorno mental: Si tienes un trastorno mental y consumes, puedes ver un empeoramiento significativo de tus síntomas.
- 5) Desencadenar trastornos en ausencia de antecedentes: Si no tienes un trastorno mental pero acudes a terapia, beber o usar sustancias puede desencadenar problemas de salud mental.
- 6) Dificultad para establecer el orden de aparición: Es difícil saber qué apareció primero: ¿el trastorno mental o el consumo que lo acompaña? Conocer el origen ayuda a planificar un tratamiento más adecuado.
- 7) Diagnóstico diferencial y abstinencia: Muchos síntomas de consumo y abstinencia pueden imitar trastornos mentales. Para un diagnóstico diferencial fiable, puede ser necesario mantener un periodo sin alcohol o drogas de seis a nueve meses, sin dejar de tomar la medicación recetada y hablando abiertamente del tema.
- 8) Eficacia del tratamiento: Si se consume, es probable que el tratamiento no sea óptimo. Algunas terapias son útiles, pero para que resulten realmente efectivas es imprescindible conocer toda la historia.
- 9) Recuperación y expectativas: Es posible que dejar de beber o consumir reduzca la sintomatología mental, pero no siempre implica dejar la terapia o la medicación de inmediato. La recuperación emocional puede requerir tiempo.
- 10) Reconocer la realidad del problema: Si usas alcohol o drogas, dilo a tu psicólogo o consejero y busca el tratamiento para el consumo. No importa cuán educado o inteligente seas; no puedes resolver el problema de adicción por ti solo. El uso para modificar el estado de ánimo puede provocar depresión o ansiedad al bajar.
Implicaciones para el diagnóstico y la seguridad
La presencia de consumo de sustancias complica el diagnóstico y las decisiones terapéuticas. Aclamar la información ayuda a entender mejor qué está ocurriendo y a planificar un abordaje seguro y coherente con tu salud emocional y física.
Qué hacer si consumes sustancias
Si empleas alcohol o drogas, informa a tu profesional de la salud mental y busca el tratamiento adecuado para el consumo. No importa tu nivel de educación o inteligencia: el problema no se resuelve por pensamiento aislado. Expresar la situación facilita un plan integral que puede incluir apoyo especializado y ajustes en la medicación si fueran necesarios. la reducción o cese del consumo puede mejorar la claridad de la salud emocional y la respuesta al tratamiento.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.