CDC añade condiciones de salud mental a la lista de riesgos de COVID-19
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han incorporado las condiciones de salud mental a su lista de factores de alto riesgo de enfermedad grave por COVID-19. La decisión, basada en la revisión de la literatura y dos metaanálisis recientes, señala un mayor riesgo para trastornos del estado de ánimo como depresión, esquizofrenia y trastornos bipolares. Las recomendaciones de vacunación se actualizan para estas personas.
Qué dice la evidencia
La American Psychological Association (APA) respalda la decisión de la CDC y su enfoque de salud poblacional en salud conductual.
Meta-análisis de julio de 2021
- Un meta-análisis de 16 estudios en 7 países encontró un mayor riesgo de mortalidad por COVID-19 entre personas con condiciones de salud mental, siendo los trastornos mentales severos los que presentaron el mayor riesgo.
- La revisión abarcó varios trastornos, entre ellos esquizofrenia, síntomas psicóticos, trastorno bipolar, trastorno depresivo mayor, trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos de personalidad, trastornos de la alimentación, uso de alcohol y abuso de sustancias.
Segunda meta-análisis de julio de 2021
Este análisis indicó que las personas con antecedentes de trastornos del estado de ánimo enfrentan un mayor riesgo de hospitalización y de muerte por COVID-19; se observó un mayor riesgo de mortalidad especialmente entre quienes padecen esquizofrenia, trastorno bipolar y depresión severa.
Estudio nacional de octubre de 2021
Un estudio a nivel nacional en Estados Unidos encontró que un historial de mala salud mental previa, que incluyó depresión, estrés y problemas emocionales, se asoció con tasas más altas de infección por COVID-19.
¿Por qué aumentan los riesgos?
El National Institute of Mental Health estima que alrededor del 21,4% de los adultos estadounidenses experimentarán un trastorno del estado de ánimo a lo largo de su vida. Estos trastornos son una de las causas más frecuentes de hospitalización entre adultos de 18 a 45 años. Las investigaciones sugieren que pueden estar vinculados a una función inmunitaria reducida y a una mayor prevalencia de condiciones como la enfermedad cardiovascular, que también elevan el riesgo de COVID-19.
Antes de la pandemia, ya había evidencia de que las personas con diagnóstico psiquiátrico, especialmente las con enfermedades mentales graves, tienen más probabilidades de experimentar resultados adversos en salud y bienestar general.
Inmunidad y comorbilidades
- La inmunidad comprometida y la mayor presencia de comorbilidades, como la enfermedad cardiovascular, pueden aumentar la vulnerabilidad ante COVID-19.
- La depresión severa puede ir asociada a menor sueño, alimentación inadecuada y autocuidado deficiente, lo que podría elevar la exposición y la dificultad para combatir la infección.
- La inflamación asociada a la sintomatología de los trastornos del estado de ánimo podría influir en la respuesta frente al virus.
Factores de estilo de vida
- Mayores tasas de tabaquismo y de trastornos por uso de sustancias entre personas con trastornos del estado de ánimo.
- El estrés crónico y el insomnio, comorbilidades frecuentes, pueden contribuir a una mayor gravedad de la COVID-19.
Determinantes sociales
- Las medidas de salud pública durante la pandemia (cuarentenas, confinamientos) han afectado de forma desproporcionada a las personas con enfermedad mental grave, con interrupciones en apoyos y aumento del estrés y la aislamiento.
- Factores como inseguridad económica, menor acceso a atención preventiva, menor alfabetización en salud y vivir en instalaciones congregadas pueden influir en el riesgo.
¿Qué pasa con otros trastornos mentales?
La CDC señala que, si bien los trastornos del estado de ánimo presentan el mayor riesgo, también deben tomarse precauciones para otras condiciones mentales. Quienes tienen condiciones que aparecen en un espectro, como TDAH o trastornos de ansiedad, pueden valorar una dosis de refuerzo dependiendo de la severidad de los síntomas. Aunque hay menos datos que vinculen directamente otros trastornos con mayor riesgo de COVID-19, la APA continuará promoviendo la ampliación de la lista a medida que la ciencia avance.
Mirando hacia el futuro
Si te han diagnosticado con un trastorno del estado de ánimo o tienes otra condición en la lista de alto riesgo de la CDC, se recomiendan dos dosis iniciales de la vacuna COVID-19 y una dosis de refuerzo. Las investigaciones recientes no muestran una disminución general de la eficacia de la vacuna, excepto en adultos mayores de 65 años y personas inmunocomprometidas. Recibir la dosis de refuerzo puede aportar tranquilidad; sin embargo, dado que cada situación es única, es preferible consultar con tu equipo de atención médica o con un profesional de servicios de salud mental antes de tomar una decisión.
Vídeo sobre CDC añade condiciones de salud mental a la lista de riesgos de COVID-19
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.