Cómo dejar de habilitar
El concepto de habilitar (en inglés enabling) no es lo mismo que ayudar. Ayudar implica hacer por otros aquello que no pueden hacer por sí mismos; habilitar es hacer por ellos lo que sí pueden y deben hacer. Las relaciones codependientes suelen estar desbalanceadas e implican habilitar, donde una persona asume funciones excessivas y evita que la otra enfrente las consecuencias de su comportamiento.
Qué es habilitar y cómo se manifiesta
La habilitación describe un patrón en el que una persona facilita el comportamiento problemático de otra al intervenir de forma que evita que enfrente las consecuencias de sus actos. Es distinto de ayudar, que apoya la autonomía, mientras que habilitar mantiene a la otra persona en un estado de disfunción y dependencia.
- Justificar o excusar su comportamiento
- Sacarlo de la cárcel o cubrir sus errores
- Dar o prestar dinero sin límite
- Limpiar tras él/ella, pagar cuentas o facturas
- Proporcionar transporte, alojamiento o cuidados
- Hacer su lavandería, lavar platos o preparar las comidas
- Fingir que todo está bien cuando no lo está
- Mentir para que otros no lo juzguen
- Afirmar que no harás estas cosas, pero luego hacerlo
¿Cuándo estas conductas dejan de ser ayuda y se vuelven habilitación?
En determinadas circunstancias, algunas de estas conductas podrían ser útiles; sin embargo, si se repiten, suponen una incomodidad o dificultad, se deben a una adicción o enfermedad mental no tratada, a un comportamiento irresponsable o a la negación de asumir roles adultos, entonces constituyen habilitación. La habilitación evita que la persona experimente las consecuencias naturales y negativas de su comportamiento. A corto plazo puede mantener la paz, pero a la larga agrava los problemas.
Motivos comunes para habilitar
- Preocupación de que tu ser querido se haga daño a sí mismo o a otros
- Preocupación de que se meta en problemas
- Miedo al conflicto
- No saber cómo establecer límites
- Temor a que te abandone, te avergüe, afecte a los hijos, a las finanzas, etc.
- Realmente quieres ayudar pero te sientes sin poder
Cómo dejar de habilitar
A continuación se presentan componentes que pueden ayudar a dejar de habilitar. La verdad es que es difícil, pero posible.
Acepta que no puedes arreglarlo
La habilitación es un esfuerzo por controlar una situación incontrolable. Es aterradora porque la persona a la que amas está fuera de tu control y probablemente está tomando decisiones arriesgadas. Desafortunadamente, no puedes evitar que ocurran daños. Aceptarlo es abandonar la negación. Nada de lo que hagas puede salvar a tu ser querido o forzarlo a tomar mejores decisiones. En resumen: no puedes arreglarlo. Solo puedes cuidarte a ti mismo. Esto se conoce como desprenderse.
Despréndete de la negación
Para dejar de habilitar, debes romper con la negación. La negación puede hacer que tu realidad parezca completamente real. Puede ayudar invertir tiempo en reflexionar sobre tus conductas de habilitar, cómo permiten que tu ser querido siga un patrón disfuncional y cómo tu vida se descontrola. A veces es necesario obtener opiniones externas. Las reuniones de 12 pasos y los padrinos pueden ser útiles, así como un amigo de confianza, un líder espiritual o un terapeuta.
Honestidad para vencer la vergüenza
La vergüenza es un obstáculo importante para cambiar tus conductas de habilitar. Es común haber recibido juicios de otros acerca de tus decisiones. Es fácil que otros digan: “¿Por qué sigues prestando dinero? Saben que solo lo usarán para drogarse.” A simple vista, habilitar no tiene sentido; sabes que no está ayudando y podría estar causando más problemas. ¿Sientes vergüenza por habilitar? ¿Eres honesto contigo mismo y con los demás? Quizá ya no confíes en tu mejor amigo para comentar estos gastos.
Cuando sentimos juicio, a menudo silenciamos, minimizamos, negamos, omitimos y mentimos. La vergüenza habita en tus secretos. La salida más clara es la honestidad. Empieza contigo mismo; asume por qué haces lo que haces y luego comparte con personas de confianza que realmente te entienden.
Gestiona tu ansiedad
La habilitación puede ser un intento de proteger a tu ser querido, pero también un intento de gestionar tu propia ansiedad ante la situación. Al dejar de habilitar, tu ansiedad puede aumentar temporalmente y es normal sentirte peor al principio. Si crees que la ansiedad alimenta tu habilitación, puede requerirse ayuda profesional para gestionarla. La psicoterapia y/o la medicación pueden ser muy eficaces para muchos. También puedes encontrar alivio con la meditación, técnicas de grounding o escribir un diario. Recursos como Anxiety BC pueden ayudar a manejar la ansiedad, y a veces los recomiendo a mis pacientes. Una vez que tomes el control de tu propia ansiedad, podrás reducir tus conductas de habilitación de forma más efectiva.
Restaurar el equilibrio en la relación
Restaurar el equilibrio implica dejar de hacer cosas por la otra persona en la relación codependiente. Puedes aprender a dejar de habilitar cuando aceptas que no puedes arreglarlo, dejas la negación, te vuelves honesto contigo mismo y con los demás, y gestionas tu ansiedad. El apoyo es una parte importante de cualquier plan de cambio. Busca apoyo en grupos como Al-Anon o Codependents Anonymous, foros online, terapia o personas de confianza.
El cambio es posible con compromiso, apoyo y tiempo.
Vídeo sobre Cómo dejar de habilitar
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.