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Cómo reconocer a una persona manipuladora

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La manipulación es una estrategia para controlar una situación o a otras personas. Las personas manipuladoras pueden usar tácticas diversas para lograr lo que desean. Conocer las señales puede ayudar a protegerse. Aunque el término puede insinuar intenciones maliciosas, la manipulación aparece a veces de forma sutil y puede dejar una sensación extraña incluso cuando resulta difícil de detectar.

Qué es la manipulación

La manipulación es un comportamiento que cruza límites como medio para intentar obtener control o poder en una interacción interpersonal, según explica Lauren Masopust, terapeuta titulada de matrimonio y familia en Roseville, California. Puede ser:

  • pro-social o beneficiosa para las relaciones
  • antisocial o perjudicial para las relaciones

Para calificar un comportamiento como manipulación, es importante considerar la etapa de desarrollo de la persona, aclara Masopust. Por ejemplo, los niños pequeños no siempre tienen palabras para describir lo que sienten, y pueden estallar con un berrinche para satisfacer necesidades. “Esto no es necesariamente inapropiado desde el punto de vista del desarrollo”, señala, “con el tiempo aprenden que no es eficaz y desarrollan formas más matizadas de resolver problemas sociales”.

Desarrollo y ejemplos por etapas

Entre adolescentes, un ejemplo pro-social podría ser decir una mentira piadosa para ayudar a un amigo a evitar un mal rato o mantener su posición en un grupo. En la adultez, muchas personas dejan de lado estas conductas y aprenden a ser asertivas y a establecer límites saludables. Algunas personas que han vivido rupturas o traumas pueden recurrir a comportamientos como manipulación, agresión o engaño para satisfacer sus necesidades. Estos comportamientos suelen ser un intento de mantener poder o control en una relación, aunque la persona no siempre sea consciente del daño que causa.

¿Existe un tipo de personalidad manipuladora?

No. No existe un tipo de personalidad que pueda llamarse “manipuladora”. La manipulación se considera un comportamiento que se sitúa en un espectro, con tácticas más o menos graves. En algunos casos, estas tácticas pueden ser patológicas, repetidas a lo largo del tiempo y en distintas circunstancias, lo que podría indicar un trastorno de personalidad u otros problemas de salud mental.

Señales de una persona manipuladora

La manipulación no siempre es fácil de detectar y, a veces, puede parecer que la otra persona actúa con buena voluntad. No obstante, pueden aparecer indicios como los siguientes:

  • atención, afecto y halagos persistentes y desproporcionados
  • persistencia a pesar de haber establecido límites
  • presión de tiempo para que actúes
  • incongruencia entre lo que dicen y lo que hacen
  • sentirse culpable, vergüenza o “cruzar la línea” alrededor de esa persona

La estrategia DARVO

Puede resultar útil familiarizarse con el concepto de “DARVO”, una forma en que una persona manipuladora puede desplazar la culpa, confundiendo los hechos y quién es responsable. Funciona así:

  • Denegar el comportamiento
  • Al atacar
  • Reverse (invertir) las víctimas y el ofensor

Ejemplo: para justificar un comportamiento en el trabajo, alguien podría decirle a su jefe que no entregó el proyecto tarde, insinuando que el jefe “a veces” se olvida de informar la fecha límite durante la reunión de la semana anterior, desviando la responsabilidad.

14 tipos de manipulación en las relaciones

La manipulación puede manifestarse de múltiples formas, pero el objetivo suele ser obtener poder, control o recursos. Algunas tácticas comunes son:

  • control coercitivo: tomar el control de tu agenda, dinero o conexiones
  • cambiar las reglas: hacer que el “punto de no retorno” sea cada vez más difícil de alcanzar
  • chantaje emocional: amenazar con revelar información o abandonar la relación a menos que cedas
  • gaslighting: negar o minimizar lo que ves, oyes, sientes o sabes
  • culpabilización: hacerte sentir en deuda o recordarte lo que debes
  • aislamiento: restringir el acceso a tu círculo íntimo
  • mentiras y omisiones
  • bombardeo afectivo: desbordarte con halagos y atención
  • agresión pasiva: expresar enojo de forma indirecta
  • proyección: atribuirte a ti conductas propias
  • trato en silencio: ignorar tus comunicaciones
  • campaña de difamación: hablar mal de ti a otros
  • triangulación: involucrar a un tercero para persuadirte
  • provocar inseguridades: menosprecios o insultos disfrazados de chistes

¿Por qué alguien se vuelve manipulador?

Las causas pueden variar y cada historia es única. Un patrón consistente de manipulación suele formarse en la infancia. Según el psicoterapeuta Dr. Lee Phillips, si alguien aprende desde pequeño que no puede satisfacer sus necesidades de forma directa, puede buscar otras vías para sentirse seguro emocional y físicamente.

“Si crecieron en un hogar caracterizado por la competencia y el conflicto, esa dinámica puede acompañarles en la adultez. Si fueron abandonados por un progenitor o cuidador, pueden anhelar atención y manipular para conseguirla”, explica.

Algunas condiciones de salud mental o estilos interpersonales pueden asociarse a comportamientos manipuladores constantes, aunque también es posible manipular sin cumplir con un trastorno concreto. Entre ellas se incluyen:

  • trastorno de personalidad antisocial (TPA)
  • trastorno límite de la personalidad (TLP)
  • codependencia
  • trastorno de personalidad histriónica (TPH)
  • estilos de apego inseguro
  • trastorno de personalidad narcisista (TPN)
  • transtornos por uso de sustancias que se emplean para obtener recursos

¿La manipulación es una forma de abuso psicológico?

Sí, la manipulación puede constituir una forma de abuso psicológico y emocional. “La víctima de un manipulador suele cuestionar su propia cordura y sentirse como el problema. A causa del abuso, la persona suele vivir con miedo y describe que camina sobre una cuerda floja”, señala Phillips.

La investigación indica que sufrir manipulación emocional puede provocar ansiedad, depresión, mayor estrés, menor satisfacción con la vida, baja autoestima y aislamiento social.

Próximos pasos

La manipulación es un comportamiento orientado a lograr un fin, como el control o un resultado deseado. Si te encuentras recurriendo a la manipulación en tus relaciones, puede ser útil considerar la terapia cognitivo-conductual (TCC). Si eres la persona que está siendo manipulada o experimentas abuso narcisista, es altamente recomendable buscar apoyo profesional para recibir orientación y protección adecuadas.

Vídeo sobre Cómo reconocer a una persona manipuladora

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.