Cómo 'romper' con tu terapeuta
La relación con tu terapeuta puede ser una de las más importantes de tu vida. Terminar la terapia, cuando llega ese momento, es un proceso tan relevante como iniciarla. La alianza terapéutica suele predecir la efectividad del tratamiento, y decidir dejarla implica claridad, honestidad y planificación para preservar el aprendizaje, incluso cuando cambias de enfoque o profesional.
Por qué algunas personas deciden terminar la terapia
En la relación de ayuda, la colaboración, la sensibilidad a la orientación sexual y a las creencias espirituales del cliente, así como la respuesta del terapeuta, son factores clave para la eficacia del tratamiento. A veces la decisión llega porque la relación funciona y ya no se necesita; otras veces surgen diferencias culturales o de identidad que requieren buscar otro enfoque. Confía en tus sensaciones y en tu criterio.
7 Consejos para terminar la terapia
- 1. Aclara el motivo — Formular qué está detrás de tu decisión ayuda a decidir qué buscas en un terapeuta ahora o en el futuro y a preparar la conversación.
- 2. Habla con tu terapeuta — Idealmente, gestiona las emociones al terminar; comenta si hay patrones a revisar y considera que terminar la terapia puede ser una oportunidad para evaluar hábitos y metas. Si ha habido una violación ética, termínalo de inmediato e informa a los organismos correspondientes.
- 3. O envía un correo o mensaje — Si la conversación presencial no es cómoda, puedes cancelar la próxima cita con aviso y enviar un mensaje claro, por ejemplo: “He decidido probar un enfoque diferente con otro terapeuta, pero agradezco tu tiempo y tus ideas”.
- 4. Sé honesto — La terapia es para el crecimiento personal. Si sientes que tu terapeuta no comprende el problema o no ayuda a avanzar hacia tus metas, díselo con franqueza.
- 5. Considera un adiós consciente — Un cierre consciente ayuda a reconocer lo que se ha logrado y a planificar el crecimiento futuro, ya sea con el mismo profesional o con otro.
- 6. Ten un plan — En algunos casos se necesita continuidad del cuidado; si dejas la terapia, organiza cómo seguir con otros apoyos y continúa tomando cualquier medicación que corresponda para evitar recaídas.
- 7. Habla de ello desde el inicio — En las primeras sesiones, algunas terapeutas proponen fijar metas y revisar su progreso; discutir cómo terminarlo desde el inicio puede orientar el proceso y la gestión de otras relaciones.
¿Cómo reaccionará mi terapeuta?
Es normal preocuparse por la reacción de tu terapeuta. Un profesional ético prioriza los intereses del cliente y respeta la decisión de terminar. Si te presionan para quedarte o ponen obstáculos, es una señal de alerta. Sé honesto y aporta feedback; así ayudas a mejorar y a entender mejor lo que funciona para otros clientes.
Qué hacer a continuación
Hay varias razones para iniciar la terapia y también para finalizarla. Si sientes que es momento de terminar, hazlo de forma respetuosa y clara, abriendo un diálogo con tu terapeuta para exponer tus motivos. Si deseas cambiar de terapeuta, existen recursos y referencias disponibles. Sobre todo, recuerda que tú lideras el proceso terapéutico y que escuchar tu intuición suele ser una guía válida en estas decisiones.
Vídeo sobre Cómo 'romper' con tu terapeuta
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.