Construyendo la autoestima: definición y cómo hacerlo
La autoestima es la forma en que nos vemos como personas y valoramos nuestras capacidades. Una autoestima alta se acompaña de sentirse competente, fuerte y merecedor de una vida buena; la baja, todo lo contrario: insuficiente y sin valor. Este fenómeno puede empezar en la infancia y persistir a lo largo de la vida, influyendo en nuestro bienestar emocional y en nuestras relaciones.
Qué es la autoestima y por qué importa
La autoestima es la percepción que temos de nosotros mismos y la valoración de lo que podemos aportar. Una autoestima elevada facilita el bienestar emocional y la confianza para enfrentar desafíos, mientras que una autoestima baja puede generar dudas, temor y conductas autocríticas que limitan el desarrollo personal y las relaciones con los demás.
Factores que pueden afectarla
Muchas personas basan su autoestima en factores externos: la cantidad de dinero que ganan, su peso y si les agradan o reciben reconocimiento. Si cambia alguno de estos elementos, la autoestima puede verse afectada de forma amplia. Por ejemplo, si la autoestima depende de que alguien te ame, puedes sentirte extremadamente vulnerable y sin valor si ese amor termina. Del mismo modo, construir la autoestima no es fácil si has sufrido abusos o años de fracasos personales o profesionales.
Dependencia de factores externos
Aquellas personas que basan su valía en opiniones o logros ajenos pueden experimentar altibajos severos cuando esas circunstancias cambian.
Obstáculos para construir la autoestima
El abuso, el trauma y la repetición de fracasos a lo largo de la vida pueden dificultar la construcción de una autoimagen positiva.
Cómo se construye una autoestima sana
La construcción de la autoestima y la creación de una autoconciencia positiva provienen de hacer un inventario de tus fortalezas y habilidades como ser humano. Estar en paz contigo mismo y con lo que puedes ofrecer al mundo es una parte central de la autoestima alta. Este paz interior no implica ignorar tus debilidades; simplemente significa aceptarte y gustarte genuinamente la persona que has llegado a ser.
Autocuidado y límites
Debes verte como merecedor de atención, aprecio y de un desarrollo personal adecuado. Evita caer en el error de dar demasiada importancia a la felicidad de los demás y descuidar la tuya.
Cómo mantener la autoestima
Implica tomar conciencia plena de tus fortalezas y ver los desafíos como oportunidades para emplearlas.
La relación entre la baja autoestima y la salud mental
La baja autoestima se asocia a menudo con depresión o ansiedad. Si tus emociones se sienten abrumadoras o fuera de control, una vía para trabajar la autoestima ante este tema es aprender a gestionar el estado de ánimo y a tomar el control de tus emociones. Algunas personas pueden lograrlo con el apoyo de amigos y familiares; otras necesitan la ayuda de un profesional de la salud mental para abordar los problemas que podrían estar subyacentes a la baja autoestima.
Apoyos y estrategias para fortalecer la autoestima
Si tienes dificultades, suele ser útil conectar con otras personas que comparten el mismo problema. Co-Dependents Anonymous, un grupo de autoayuda, puede ayudar a desarrollar las habilidades necesarias para creer en tus propios deseos, necesidades y sentimientos. Otros grupos de autoayuda pueden encontrarse a través de un servicio de derivación de salud mental o pidiendo a un terapeuta o profesional de la salud una remisión. puedes ponerte en contacto con tu centro de salud mental local para recibir terapia individual y grupal. El clero y el asesoramiento pastoral también pueden ser de ayuda.
Otros pasos prácticos para aumentar la autoestima incluyen revisar tablones de anuncios y periódicos para oportunidades de demostrar tus habilidades, trabajar con otros para cambiar aquello que no te gusta de ti y meditar dos veces al día para aumentar la atención al momento presente y la valoración de la vida.
Estrategias prácticas para el día a día
- Buscar oportunidades en la comunidad para demostrar tus habilidades y colaborar con otros.
- Trabajar de forma conjunta para modificar aspectos de ti que te resulten desagradables.
- Meditar dos veces al día para cultivar la atención plena y la gratitud por estar vivo.
El diálogo interior y la autoconfianza
Iniciar el diálogo interior sobre quién eres y qué puedes ofrecer al mundo es un proceso importante. No es raro tener dificultades para definir tus fortalezas y capacidades. A veces resulta útil hablar con un terapeuta sobre este diálogo interno y sobre cómo podrías llegar a la sensación genuina de ser una buena persona que merece las cosas buenas de la vida. Hablar con amigos, familiares y colegas también puede ser útil para definir mejor quién eres y qué puedes ofrecer. Pero recuerda que la conversación más importante sobre la autoestima es la que mantienes contigo mismo. Sé tu propio animador. No temas celebrar incluso tus logros más pequeños. Pregúntate qué temes y busca en tu interior formas de afrontar estas inquietudes y miedos.
Apoyo y reflexión interna
Aunque es valioso buscar apoyo externo, la conversación clave es la que mantienes contigo mismo. Cultiva un diálogo interno comprensivo y realista, y busca ayuda cuando lo necesites.
Un camino continuo hacia una autoestima más sólida
Aprender a conocerse y confiar en uno mismo es un proceso largo pero valioso. A lo largo de la vida puede que necesites mirar dentro de ti una y otra vez para hallar tu empoderamiento y fortaleza.
Vídeo sobre Construyendo la autoestima: definición y cómo hacerlo
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.