Diabetes y esquizofrenia: ¿Cuál es la conexión?
La esquizofrenia está vinculada, tanto de forma directa como indirecta, a problemas metabólicos, incluida la diabetes tipo 2. Investigaciones señalan que existen factores de riesgo genéticos y del desarrollo que pueden aumentar la probabilidad de padecer ambas condiciones. Aunque se ha atribuido parcialmente a medicamentos y estilos de vida poco saludables, hay indicios de una conexión innata previa al tratamiento.
¿Aumenta la esquizofrenia el riesgo de diabetes?
Las personas con esquizofrenia tienen entre 2 y 5 veces más probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con la población general. Aunque factores de riesgo tradicionales como obesidad, mala alimentación y sedentarismo son comunes en este colectivo, la evidencia sugiere que existen otros elementos que explican el vínculo. Un análisis de 16 estudios indica que el riesgo puede estar ya presente al inicio de la enfermedad, antes del uso de antipsicóticos o de hábitos de vida deteriorados.
- En muestras sanguíneas, las personas con esquizofrenia mostraron mayor glucosa en ayunas, insulinasa e mayor resistencia a la insulina frente a controles.
- Los resultados se mantuvieron tras ajustar por dieta, ejercicio, etnia y uso de antipsicóticos.
- Se plantea un vínculo directo entre esquizofrenia y diabetes, con posibles factores genéticos y de desarrollo (p. ej., parto prematuro, bajo peso al nacer) que aumentan el riesgo de ambas condiciones.
¿La esquizofrenia está vinculada con la diabetes tipo 1?
El vínculo entre esquizofrenia y diabetes parece ocurrir principalmente con la diabetes tipo 2. En la diabetes tipo 1, una enfermedad autoinmune específica de órganos, la incidencia de esquizofrenia es menor entre personas con diabetes tipo 1 en comparación con quienes no la padecen. Un estudio sueco de 2019 mostró menor incidencia de esquizofrenia entre personas con diabetes tipo 1, pero el riesgo de desarrollar trastorno esquizoafectivo no difiere de la población general. Estos hallazgos apoyan la idea de que el sistema inmunitario podría desempeñar un papel en la esquizofrenia.
Factores de salud y esquizofrenia
La esquizofrenia puede dificultar el funcionamiento diario y la adopción de hábitos saludables, lo que aumenta el riesgo metabólico. Entre los factores de salud comunes en este grupo se señalan:
- Estrés elevado y cortisol alterado
- Obesidad
- Tabaquismo
- Falta de sueño
- Mala alimentación y hábitos sedentarios
- Dificultades para mantener empleo a tiempo completo
- Baja situación socioeconómica o pobreza
Los autores sugieren cribado de diabetes y la oferta de intervenciones tempranas de estilo de vida y, cuando corresponda, tratamiento farmacológico para frenar la progresión hacia la diabetes tipo 2.
Medicamentos y diabetes
Los antipsicóticos atípicos, o de segunda generación, presentan menos efectos secundarios graves que los primeros, pero tienden a provocar mayor ganancia de peso y efectos metabólicos. La evidencia indica que estos fármacos aumentan el riesgo de diabetes tipo 2 tanto de forma directa, al afectar la sensibilidad a la insulina, como indirecta, por incremento de peso. Aunque parte del riesgo se debe al inicio de la medicación, estudios de 2019 señalan que el riesgo aumenta rápidamente tras empezar el tratamiento.
Esperanza de vida
Una revisión sistemática y meta-análisis de 2017 encontró que las personas con esquizofrenia mueren entre 15 y 30 años antes que la población general. al menos el 60% de estas muertes prematuras se deben a causas cardiovasculares, no neurológicas, destacando la importancia de vigilar la salud metabólica en este grupo.
Opciones de tratamiento
La mayoría de las personas con esquizofrenia recibe antipsicóticos atípicos para tratar los síntomas positivos (alucinaciones, delirios), reduciendo los niveles de dopamina en el cerebro. Estos fármacos también bloquean un receptor de serotonina (5HT2a), lo que ayuda a equilibrar la dopamina. Actualmente no hay fármacos muy eficaces para los síntomas negativos (p. ej., apatía, aislamiento social). muchas personas participan en terapias psicosociales como la terapia cognitivo-conductual (CBT), la remediación cognitiva y el entrenamiento en habilidades sociales.
Tratamiento farmacológico
Los antipsicóticos atípicos son el pilar del tratamiento para los síntomas positivos; es importante vigilar efectos metabólicos como peso, glucosa y lípidos, y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.
Terapias psicosociales
La CBT, la remediación cognitiva y el entrenamiento en habilidades sociales pueden complementar la medicación para mejorar la funcionalidad y la interacción social.
Dieta y metabolismo
Existe evidencia de que la dieta cetogénica, alta en grasa y baja en carbohidratos, podría ayudar a reducir síntomas y a mejorar el metabolismo en esquizofrenia. Se propone que la cetosis aporta energía a células cerebrales resistentes a la insulina mediante la utilización de cuerpos cetónicos. Una revisión de 2020 señala varios estudios que muestran beneficios en síntomas, metabolismo y reducción de inflamación.
Implicaciones para la salud y el cuidado
La relación entre esquizofrenia y diabetes subraya la necesidad de cribado metabólico, intervención temprana y atención multidisciplinar. Aunque parte del riesgo se explica por antipsicóticos y estilos de vida, podría existir un componente biológico. Si convives con esquizofrenia, diabetes o ambas condiciones, es clave trabajar con el equipo sanitario para promover hábitos saludables y valorar, de manera general y informada, opciones como la dieta cetogénica dentro de un marco profesional.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.