Diagnóstico del trastorno bipolar: pruebas y cómo hablar con un médico
El trastorno bipolar es una condición de salud mental compleja que implica cambios intensos en el estado de ánimo, desde periodos de energía y exaltación hasta fases de depresión. Según el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH), alrededor del 4,4% de los adultos en EE. UU. experimentarán este trastorno en algún momento de su vida. Cada persona vive la condición de forma única. En ocasiones el diagnóstico puede ser desafiante, ya que existen varios tipos con diferentes síntomas y severidad.
Qué es el trastorno bipolar
El trastorno bipolar es una condición de salud mental que implica cambios marcados de ánimo y energía, que pueden afectar la capacidad para desenvolverse en la vida cotidiana. Aunque el cuadro es complejo, es posible manejarlo con un enfoque que combine tratamiento y estrategias de cuidado personal, adaptado a la experiencia individual de cada persona.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico se basa en conversar sobre los síntomas, su frecuencia, su severidad y el grado en que afectan la vida diaria, además de descartar condiciones relacionadas. Un profesional de la salud mental confirma el diagnóstico a través de una evaluación clínica detallada y la revisión de la historia clínica de la persona.
Herramientas de cribado y entrevista clínica
Se emplean herramientas de cribado para orientar la evaluación, seguidas de entrevistas clínicas estructuradas que permiten obtener una visión más completa. Ejemplos comunes de cribado:
- General Behavior Inventory (GBI)
- Mood Disorder Questionnaire (MDQ)
Las entrevistas clínicas, como la Entrevista clínica estructurada para el DSM-5 (SCID), proporcionan una imagen más detallada de posibles condiciones de salud mental. Entre los objetivos de la entrevista se incluyen:
- Identificar episodios de manía, depresión o hipomanía, pasados o presentes
- Determinar la frecuencia y la severidad de los episodios, así como la presencia de pensamientos suicidas
- Evaluar el impacto de los episodios en el trabajo, las relaciones y otras áreas de la vida
- Buscar la presencia de otras condiciones, como uso de sustancias o trastornos de ansiedad
- Conocer la respuesta a tratamientos previos
- Consultar antecedentes familiares de salud mental
Con su consentimiento, el médico también puede conversar con familiares o personas cercanas, ya que pueden aportar información valiosa sobre los síntomas y la evolución de los episodios. Como parte del proceso diagnóstico, pueden solicitarse pruebas de laboratorio para descartar condiciones médicas que imiten trastornos psiquiátricos, como problemas tiroideos (hipotiroidismo o hipertiroidismo), anemia o deficiencias vitamínicas, y para detectar enfermedades crónicas como la diabetes. También se pueden realizar pruebas toxicológicas para evaluar el consumo de sustancias, que puede influir en los síntomas.
Pruebas médicas y laboratorios
Para confirmar el diagnóstico y descartar otras condiciones, pueden realizarse pruebas complementarias:
- Problemas tiroideos como hipotiroidismo o hipertiroidismo
- Anemia
- Deficiencias vitamínicas
- Enfermedades crónicas como diabetes
- Pruebas toxicológicas para detectar sustancias
Síntomas y criterios diagnósticos
La mayoría de profesionales de la salud mental utilizan criterios del DSM-5 para diagnosticar el trastorno bipolar. A continuación se resumen los tipos principales.
Bipolar I
Se define por haber experimentado al menos un episodio de manía a lo largo de la vida. Pueden o no presentarse episodios depresivos. Un episodio de manía implica un ánimo elevado, expansivo o agitadamente irritable que dura al menos una semana (o menos si requiere hospitalización) e incluye, entre otros,:
- Autoestima extremadamente elevada o grandiosidad
- Reducción marcada de la necesidad de dormir, sin sentirse fatigado
- Habla rápida, presión para hablar o pensamiento desorganizado
- Pensamientos acelerados y distracción fácil
- Realización de múltiples actividades a la vez
- Comportamientos impulsivos o dañinos
Un episodio de manía puede diagnosticarse incluso si dura menos de una semana si conlleva hospitalización. Aunque no todas las personas con Bipolar I experimentan depresión, si aparece, debe durar al menos 2 semanas y suele incluir tristeza, pérdida de interés, cambios en peso o sueño, dificultad para pensar, sentimientos de culpa y pensamientos de muerte o suicidio.
Bipolar II
Se diagnostica cuando hay uno o más episodios depresivos junto con uno o más episodios de hipomanía. La hipomanía comparte los mismos síntomas que la manía, pero son menos graves y no deterioran tanto la función. Un episodio de hipomanía debe durar al menos 4 días.
Ciclotimia
Trastorno bipolar, también llamado ciclotimia, que implica síntomas de depresión y hipomanía durante al menos 2 años en adultos. Los síntomas no cumplen los criterios de un episodio completo de depresión, manía o hipomanía, pero pueden afectar notablemente la vida.
Trastorno bipolar de ciclo rápido
Este no es un tipo adicional, sino un especificador. Si se presentan al menos 4 episodios de depresión mayor, manía, hipomanía o estados mixtos en un año, se habla de ciclo rápido.
Trastorno bipolar no especificado
Categoría empleada cuando hay síntomas compatibles con trastorno bipolar que causan malestar o deterioro, pero no cumplen de forma completa los criterios de los otros diagnósticos.
Relaciones con otros trastornos
El proceso diagnóstico puede requerir tiempo. A veces la manía o la hipomanía pueden pasar desapercibidas o confundirse con periodos de bienestar, y algunas veces la depresión predomina y se busca ayuda en esa fase. El trastorno bipolar puede coexistir con otros trastornos y, a veces, confundirse con ellos:
- Trastornos depresivos mayores
- Trastornos por uso de sustancias
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
- Trastorno límite de la personalidad
- Trastornos de ansiedad, OCD o trastornos de la conducta alimentaria
Prepararte para hablar con tu médico
Antes de la primera consulta para discutir un posible diagnóstico, puedes prepararte de varias maneras.
Reflexiona sobre tus síntomas
Para comprender mejor tus síntomas y detectar patrones en tu conducta y ánimo, considera estas preguntas: ¿Cuándo recuerdas por primera vez cambios de ánimo intensos? ¿Cuánto duran? ¿Qué ocurre cuando te sientes así? ¿Cómo te comportas durante un episodio? ¿Cómo es tu vida diaria en esos momentos?
Lleva un diario de ánimo
Registrar síntomas y eventos a lo largo del día puede ser informativo, ya sea durante una semana o un mes. Para hacer un seguimiento, anota:
- Cómo te sientes
- Nivel de energía
- Pensamientos actuales
- Patrones de sueño
- Eventos estresantes
Habla con la familia y amigos
A veces es más fácil para las personas cercanas notar cambios, especialmente durante la manía. Puedes preguntarles:
- ¿Recuerdas incidentes concretos en los que no eras tú?
- ¿Cómo describirías mi comportamiento?
Conoce tu historial médico
Trae una lista de condiciones médicas y medicamentos que estés tomando o hayas tomado, incluyendo:
- Medicamentos con receta
- Medicamentos de venta libre
- Vitaminas
- Suplementos herbales
Haz una lista de preguntas para tu médico
Puede incluir preguntas como: ¿Por qué piensa que tengo este trastorno? ¿Qué tratamientos son eficaces? También puede ser útil pedir a tus familiares que te acompañen a la cita.
Próximos pasos
Si se confirma un diagnóstico de trastorno bipolar, este puede gestionarse con una combinación de medicación, psicoterapia y estrategias de afrontamiento. Existen guías y recursos educativos que pueden ayudar a entender y manejar la condición a lo largo del tiempo.
Vídeo sobre Diagnóstico del trastorno bipolar: pruebas y cómo hablar con un médico
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.