Distraído por tus propios pensamientos
La desatención es un rasgo habitual del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), que puede aparecer cuando te distraes por algo ajeno a la tarea que realizas. Aunque solemos pensar en distracciones externas, también pueden provenir de tus propios pensamientos. A medida que una tarea avanza, un flujo de ideas paralelas puede desplazar la atención hacia tu mundo interior, dificultando completar la tarea y produciendo errores relevantes.
Qué es la desatención en el TDAH
La desatención se manifiesta cuando la atención se desvía de la tarea que se está haciendo hacia estímulos externos o pensamientos internos. En el TDAH, la capacidad para regular la atención puede verse afectada, de modo que la distracción puede interrumpir o desbordar la realización de la tarea y provocar errores visibles o incluso abandonar la tarea.
Distraídas externas e internas
La distracción puede provenir de estímulos externos, como una actividad interesante, un ruido fuerte o la entrada de alguien en la habitación, pero también de pensamientos internos que surgen mientras trabajas. En muchos casos, la distracción interna precede a la externa.
Distraerse con pensamientos internos
Una forma común es que, mientras realizas una tarea, se activa un tren paralelo de pensamientos en segundo plano. Tu atención se desplaza gradualmente del estímulo externo hacia tu flujo de conciencia, hasta perder la capacidad de funcionar en la tarea externa. Como resultado, aparecen errores de atención o abandonas la tarea.
Tareas automáticas y autopiloto
Este fenómeno es especialmente problemático en tareas automáticas o repetitivas, que requieren menos control consciente. La distracción interna de los pensamientos puede impedir que completes incluso tareas triviales, como devolver algo a su lugar.
Comienzo de distracciones externas: una idea
Muchas distracciones externas comienzan con una idea interna. Cuando dejas una tarea a mitad para hacer otra actividad, suele empezar con un pensamiento del tipo “debería hacer tal cosa” o “olvidé hacer tal cosa antes”.
Transiciones entre atención externa e interna
Todos pueden distraerse por sus propios pensamientos. Pero parece que las personas con TDAH transicionan con más facilidad entre centrarse en una tarea externa y dejarse llevar por el flujo de pensamientos internos. Esto está relacionado con déficits en la regulación de la atención y la tendencia a operar en modo automático. Al perderse en los pensamientos, lo que estaban haciendo también tiende a quedarse atrás.
Diversas manifestaciones de la desatención
- La mente puede divagar hacia pensamientos internos o quedarse en blanco.
- A veces te distraes por algo y, en otras ocasiones, te distraes de algo.
En conjunto, la desatención es multifacética y refleja dificultades para regular la atención, así como una tendencia a operar en autopiloto, con los pensamientos internos como un factor clave para desviar la atención de la tarea en curso.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.