¿Estás pensando en dejar a tu terapeuta?
Índice de contenidos1. Señales de alerta de que tu terapeuta podría no ser la mejor opción2. Qué hacer ante señales de alerta3. ¿Puede un terapeuta dejarte de atender?4. Guía práctica para decidir si cambiar de terapeuta5. Vídeo sobre ¿Estás pensando en dejar a tu terapeuta?
¿Alguna vez has asistido a terapia y te has sentido incómodo o sin avanzar hacia tus metas? Si es así, puede ser hora de considerar un cambio de terapeuta. La relación terapéutica debe ser un espacio seguro y respetuoso; cuando no lo es, o no te sientes apoyado, es razonable evaluar si el profesional encaja contigo. Este texto examina señales de alerta y las opciones disponibles para tomar decisiones informadas.
Señales de alerta de que tu terapeuta podría no ser la mejor opción
- Olvida datos clave sobre ti: la mayoría de los terapeutas toman notas y las revisan antes de cada sesión. Si tienes que recordarle constantemente qué acciones te pidió o qué esperas obtener de la terapia, podría ser momento de evaluar a otra persona.
- Toma partido en la terapia de pareja (triangulación): cuando interviene un tercero para difuminar conflictos, a veces no se llega a una resolución y pueden surgir desequilibrios. Si tu terapeuta se pone del lado de uno de los miembros o no logra ser objetivo, podría ser hora de cambiar.
- Llega tarde habitualmente o termina temprano: las sesiones suelen durar 45–60 minutos; si tu terapeuta frecuentemente empieza tarde o acaba antes de lo acordado, podría deberse a una carga de trabajo alta o límites poco claros. Habla del tema o busca otro profesional.
- Se fija más en el reloj que en ti: si mira el reloj con frecuencia durante la sesión, puede indicar que no te está escuchando activamente.
- Ofrece reunirse fuera de la terapia: mantener una relación social fuera de la consulta puede afectar la objetividad y el progreso. Un buen profesional mantiene límites claros.
- Te sugiere “ponerte cómodo” quitándote ropa o tocarte: cualquier contacto no solicitado o comentario sexual es una señal grave de daño; debe terminar la relación y, si corresponde, denunciarlo ante la junta de licencias.
Qué hacer ante señales de alerta
- Si te sientes seguro, habla con tu terapeuta sobre la posibilidad de cambiar a alguien que se ajuste mejor a tus necesidades; la comunicación abierta es clave.
- Si no te sientes seguro, puedes avisarlo en persona o por correo electrónico (con al menos 24 horas de antelación a tu próxima cita para evitar cargos) de que quieres terminar la terapia o buscar otro profesional por tu cuenta.
- Si tu terapeuta cruza límites sexuales o te genera incomodidad o inseguridad, puedes denunciarlo ante la junta de licencias de tu estado.
- Un principio ético básico es no hacerte daño; si el comportamiento de tu terapeuta te perjudica, tienes derecho a interrumpir la relación y buscar otro profesional.
¿Puede un terapeuta dejarte de atender?
- Un terapeuta puede negarse a trabajar contigo o derivarte a otro profesional por varias razones.
- Puede darse cuenta de que su carga de pacientes está desbordada o de que existe un conflicto de interés que debe evitarse.
- Puede pensar que otro profesional que se especializa en tus necesidades encaja mejor.
- No continuar si no te tomas la terapia en serio, por ejemplo si mientes, cancelas o faltas con frecuencia.
Guía práctica para decidir si cambiar de terapeuta
- Recordar que cambiar de terapeuta no significa que la terapia no sea para ti; es una decisión para tu bienestar.
- Puedes cambiar de profesional y, si se han cruzado límites graves, denunciar ante la junta de licencias correspondiente.
- Tu bienestar es lo primero: mereces un tratamiento profesional y atento a tus necesidades.
Vídeo sobre ¿Estás pensando en dejar a tu terapeuta?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.