Excusas patéticas utilizadas para defender conductas abusivas.
Crecer en una familia abusiva y, además, estar en una relación con una persona que también ejerce abuso llevó a Bailey a dudar de la realidad de su maltrato. Tras buscar ayuda terapéutica, descubrió que el abuso no es solo físico: puede ser verbal, emocional, mental, sexual, espiritual y financiero. Un paso clave para sanar fue no aceptar las excusas que justifican el comportamiento del agresor y elaborar una lista que analizó críticamente cada una de estas justificaciones.
Reconocer las formas de abuso
El abuso puede manifestarse de diversas maneras más allá de la violencia física. Entender estas modalidades ayuda a identificar patrones de relación dañinos y a comenzar a generar límites que protejan la seguridad y la dignidad personal.
Excusas que buscan justificar el abuso
Bailey desarrolló una lista para no normalizar estas frases. A continuación se presentan las expresiones más habituales junto con una explicación breve de por qué no deben aceptarse como justificantes del maltrato.
- Lo siento, pero. Cualquier disculpa que termine en “pero” no es una disculpa real; es un intento de trasladar la culpa a la otra persona sin asumir la responsabilidad. Una disculpa auténtica se expresa con arrepentimiento y no señala a los demás.
- Es toda tu culpa. El desplazamiento de la culpa es una táctica común para desviar la atención de su propio comportamiento; señalar una infracción menor puede servir para justificar el abuso.
- Eres tan parecido a…. Esta afirmación suele ir seguida del nombre de alguien a quien el abusador o la víctima desprecia. La idea es que decir que la víctima actúa como esa persona desagrada al abusador le exonera de su responsabilidad.
- Me activaste. Aunque podría haber verdad, usar traumas pasados para justificar abusos presentes no es aceptable. Quienes buscan sanar usan sus desencadenantes para identificar reacciones y aprender a gestionarlas, no para dañar a otros.
- Me haces enojar. ¿Por qué querrías estar con alguien que te provoca enojo? Nadie puede hacer que otra persona sienta enfado; la emoción es una decisión. Si alguien es constantemente antagonista, quizá no convenga continuar la relación.
- Si me trataras con más respeto. El respeto se gana con el tiempo y no se impone de inmediato. Quien exige respeto de forma abrupta a menudo no lo merece; el respeto debe corresponder al trato recibido.
- Si no hubieras reaccionado así. Otro caso de desplazamiento de la culpa, donde las respuestas de la víctima se usan para exculpar al abusador. Muchas personas descubren que incluso cambiando su forma de responder, el abuso persiste.
- Porque no me escuchas, tuve que hacerlo. En lugar de buscar maneras más calmadas de abordar un problema, el abusador utiliza esto para escalar. Existen múltiples razones por las que alguien puede no escuchar, y forzar la situación no mejora las cosas.
- Si no hubieras hecho esto. Esta expresión desplaza la culpa al resaltar un fallo en la otra persona, intentando establecer una dinámica de padre/figura autoritaria. La manipulación busca justificar el abuso negando la responsabilidad propia.
- Tus palabras me hieren. Existe un dicho que dice “quien hiere, hiere”; aun cuando una persona se sienta herida, es responsable de su propia reacción. Ser herido no excusa el maltrato hacia otros.
- Toda mi familia es así. Culpar a la familia de origen minimiza las acciones como un comportamiento colectivo. Si todos en la familia actúan de cierta manera, se intenta justificar el abuso como algo normal.
- Está en la sangre. En vez de asumir la responsabilidad de cambiar, el abusador afirma que su conducta es parte de su personalidad o de su familia. Esto evita rendir cuentas.
- No me tomarás en serio, así que tuve que hacerlo. Los abusadores suelen pensar en términos dicotómicos; no hay punto medio. Si la víctima minimiza una declaración, el abusador la obliga a sobre reaccionar, en lugar de buscar una solución razonable.
- Te lo buscaste. Otra versión del desplazamiento de la culpa con un matiz de fatalismo: la víctima habría debido prever el abuso. Esta idea permite al abusador evadir su responsabilidad.
- Sabes qué me saca de quicio. Todos podemos ser provocados, pero la ira se utiliza a menudo para justificar el maltrato. La emoción no debe ser excusa para dañar a otros.
- Si no fueras tan desagradable. Llamar a alguien por insultos es un comportamiento abusivo en sí mismo. En lugar de disculparse, se agranda la brecha y se justifica la agresión.
- Solo estás siendo sensible. Ser sensible es un don, no una maldición. Esta frase desvaloriza las cualidades positivas de la víctima y muestra que el abusador no la valora.
Lecciones para establecer límites y salir de relaciones abusivas
Este ejercicio ayudó a Bailey a fijar límites con su familia y a abandonar la relación abusiva en la que se encontraba. Las excusas descritas no nacen de la honestidad, el cuidado o la preocupación por el otro; son estrategias para evitar rendir cuentas y corregir comportamientos dañinos.
Vídeo sobre Excusas patéticas utilizadas para defender conductas abusivas.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.