La relación entre la atención plena y la resiliencia
La práctica de mindfulness ofrece diversos beneficios, entre los que destaca la construcción de resiliencia mediante una rutina diaria. En situaciones de estrés o ansiedad puede resultar difícil mantener el control emocional. Las condiciones de salud mental pueden complicar la gestión de crisis. Gracias a estrategias de afrontamiento conscientes, es posible relajarse y encontrar un estado de tranquilidad. Si buscas mayor autoconciencia y manejo del estrés, la mindfulness merece atención.
Qué es la mindfulness y cómo se relaciona con la resiliencia
La mindfulness es la atención plena al momento presente, con intención y aceptación. La resiliencia es la capacidad de responder y recuperarse ante experiencias adversas. Ambas se relacionan: practicar la atención plena favorece la regulación emocional, la autoconciencia y la capacidad de enfrentar el estrés, favoreciendo una respuesta adaptativa ante situaciones desafiantes.
Tipos de resiliencia
Existen varias dimensiones de la resiliencia:
- Resiliencia física: la capacidad del cuerpo para mantener la energía y recuperarse ante el esfuerzo y las cargas, algo que puede disminuir con la edad.
- Resiliencia emocional: la capacidad de regular las emociones ante eventos estresantes o imprevistos.
- Resiliencia mental: la capacidad para afrontar crisis y aprender a manejar los retos de la vida.
- Resiliencia social: la capacidad de los sistemas sociales para manejar y recuperarse ante problemas políticos, sociales o económicos.
Estrategias para fortalecer la resiliencia
5-4-3-2-1: técnicas de grounding
Las técnicas de grounding crean una presencia física y emocional estable, anclada en el suelo. Una opción útil para muchos es la técnica 5-4-3-2-1, que consiste en:
- 5 cosas que puedes ver
- 4 cosas que puedes sentir
- 3 cosas que puedes oír
- 2 cosas que puedes oler
- 1 cosa que puedes saborear
Esta técnica puede ayudar a reducir la ansiedad y a mejorar la regulación emocional.
Meditación de mindfulness
La meditación de mindfulness cuenta con respaldo científico como método de entrenamiento de la resiliencia. Por ejemplo, un estudio de 2019 comparó una intervención basada en la meditación de mindfulness con un grupo de control, encontrando que la meditación mejoró la resiliencia hasta tres meses después de la intervención.
Meditación de escaneo corporal
El escaneo corporal es una meditación breve que facilita la toma de conciencia de las distintas partes del cuerpo y de las sensaciones presentes. Se realiza desde los pies hasta la cabeza, con el objetivo de conectar con el cuerpo y reducir el estrés. Un estudio amplio de 2021 halló que esto puede realizarse de forma virtual con facilitadores de mindfulness, reduciendo eficazmente el estrés y la ansiedad.
Relajación muscular progresiva
La relajación muscular progresiva (RMP) consiste en tensar y relajar cada grupo muscular mayor, desde los pies hasta la cabeza, para disminuir la tensión. Investigaciones de 2021 señalan que la RMP puede aliviar el estrés, favorecer una mayor relajación y mejorar el bienestar general. Practicarla puede ayudar a mantener la resiliencia frente al estrés futuro.
Otra revisión sugiere que la terapia cognitivo-conductual para el insomnio, que incluye la relajación muscular, puede ayudar a conciliar el sueño y tiene efectos positivos en personas con insomnio.
Ejercicios de respiración profunda
Los ejercicios de respiración profunda son otra forma de reducir el estrés. Existen diferentes técnicas que incluyen inhalar por la nariz, sostener la respiración y exhalar. La duración del sostén depende del tipo de ejercicio. Investigaciones que evaluaron una práctica diaria de respiración profunda durante seis semanas, en un periodo breve, sugieren mejoras en procesos cognitivos.
Beneficios de la mindfulness
Como se ha visto, la práctica de mindfulness favorece la resiliencia, pero ofrece otros beneficios. La atención al momento presente sin juicios ayuda a entender mejor los pensamientos y emociones y a aceptarlos tal y como son. También puede producir cambios en el cerebro, modulando la actividad de regiones relacionadas con el estrés, como el córtex prefrontal, la amígdala, el hipotálamo y el hipocampo.
- Mejora la regulación emocional y la autoconciencia.
- Cambios en áreas cerebrales implicadas en el estrés, como el córtex prefrontal, la amígdala, el hipotálamo y el hipocampo.
- Contribuye a reducir el agotamiento y el estrés, mejorando el bienestar emocional.
- Favorece el bienestar emocional incluso en situaciones estresantes o ante condiciones de salud mental como depresión o ansiedad.
- Un enfoque frecuente es el Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), que integra prácticas como yoga, escaneo corporal y meditación. Una revisión de 2018 sugiere que MBSR reduce el agotamiento, el estrés, la depresión y la ansiedad entre trabajadores.
- La atención plena también puede aumentar emociones positivas; estudios que comparan la meditación de bondad amorosa y la mindfulness han mostrado mejoras en el bienestar emocional.
- Un estudio de 2017 encontró que la meditación de bondad amorosa y la meditación de mindfulness aumentaron las emociones positivas en adultos.
Cómo empezar a practicar mindfulness
Para empezar, adopta hábitos simples que puedas mantener. Practica momentos breves a lo largo del día, como ejercicios de respiración, escaneo corporal o atención a las sensaciones presentes. A medida que ganes experiencia, incrementa la duración y la frecuencia, manteniendo una actitud de curiosidad y aceptación sin juzgarte.
Vídeo sobre La relación entre la atención plena y la resiliencia
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.