La tristeza posvacacional: qué es y cómo afrontarla.
Cuando terminan las fiestas, puede apoderarse una oleada de tristeza. Sin embargo, es reconfortante saber que existen formas de afrontarlo. Para algunas personas, el bullicio festivo genera emoción, alegría y nostalgia; para otras, las celebraciones pueden activar traumas pasados, relaciones tensas y sensación de soledad. En cualquier caso, es posible experimentar tristeza o blues posvacacional tras las fiestas.
Qué son los blues posvacacionales
La National Alliance on Mental Illness (NAMI) describe los blues posvacacionales como sentimientos de ansiedad y estrés que aparecen en torno a las fiestas y que pueden deberse a expectativas poco realistas o a recuerdos asociados a la temporada festiva. En una encuesta de 2015, el 64% de las personas reportaron experimentarlos. Gina Moffa, trabajadora social clínica licenciada y psicoterapeuta con sede en Nueva York, señala que son temporales y abarcan una serie de emociones tras el bullicio emocional de las fiestas. “Esto puede ser similar a sentirse triste, ansioso o deprimido con características del trastorno afectivo estacional”, dice. “Tu sueño puede verse afectado, los niveles de energía e incluso tu capacidad de concentrarte, porque después de todo, las fiestas también nos dan un descanso de nuestra vida cotidiana y de la monotonía del trabajo.” Después de las fiestas, volver a la rutina diaria puede sentirse angustiante y provocar ansiedad, añade.
Qué causa la tristeza posvacacional
- Momento del año: dado que el cambio de hora suele ocurrir poco antes de la festividad del Día de Acción de Gracias, atrasar una hora los relojes puede afectar al cuerpo y requerir tiempo para adaptarse.
- Consumo de alcohol: beber alcohol forma parte de muchas celebraciones y se ha asociado con un aumento de síntomas depresivos.
- Comer en exceso: disfrutar de comidas y postres festivos es habitual, pero un exceso puede dejarte con sensación de decaimiento, según un estudio de 2019.
- Ocupación/agenda: rechazar fiestas puede hacerte sentir que eres poco colaborador, pero decir “sí” a todo puede resultar estresante y abrumador.
- Falta de sueño: la ajetreada agenda, el estrés de pagar regalos o la emoción de las festividades pueden alterar el sueño.
- Problemas financieros y más: también pueden influir factores como problemas económicos, acontecimientos recientes, duelo por la pérdida de un ser querido o ruptura, soledad y enfermedades.
¿Se puede prevenir la tristeza posvacacional?
“Algunas personas pueden sentir alivio tras las fiestas, porque tienen más tiempo, energía, menos desencadenantes emocionales y menos necesidad de gastar dinero,” comenta Moffa. “Pero para otras, no tener nada que esperar más que un invierno largo y frío puede provocar tristeza.”
“La clave para prevenir la tristeza posvacacional es saber que pueden sentirla,” añade. “La prevención se basa en entender nuestros ritmos estacionales y trabajar con ellos, abrazarlos y luego encontrar una forma de trabajar con ellos en lugar de luchar contra los sentimientos cuando surgen.”
Al prepararte para las fiestas, sugiere: planificar tiempo de descanso para leer un libro o ver una película que hayas querido ver; organizar una pequeña escapada familiar de fin de semana; reorganizar la forma de pasar tus noches entre semana tras el trabajo para incluir actividades que disfrutes. No importa lo que decidas, planificar con antelación es clave para afrontar la tristeza posvacacional, afirma Moffa.
Cómo afrontar la tristeza posvacacional
Cuida de ti mismo
Moffa propone priorizar las necesidades diarias que te hagan sentir bien. Prueba estas pautas:
- dormir la cantidad adecuada
- beber suficiente agua
- establecer límites saludables cuando haga falta
- conectar con personas que te nutren
- aceptar momentos de soledad y silencio
- mover el cuerpo
- no excederte más allá de tu nivel de energía
Mantén una rutina
“Intenta levantarte y acostarte a la misma hora, y comer a horas fijas. Mantener una rutina de ejercicio diaria puede dar estructura a tu día.”
Rechaza invitaciones cuando no quieras
“Evalúa las invitaciones como oportunidades para hacer algo que disfrutes, no como obligaciones.”
Establece un presupuesto
“Antes de que lleguen las fiestas, crea un presupuesto para regalos y actividades. Si ayuda con el coste, considera comprar regalos durante el año en lugar de hacerlo en 1 o 2 meses.”
Recuerda que los sentimientos pasarán
“Aunque pueda parecer que la tristeza no se irá, aceptar que puedes sentir la tristeza posvacacional y prepararte para las sensaciones que puedan aparecer, cuidando tu salud física y emocional, es lo mejor.”
“Recuerda que no estás solo,” dice. “Las fiestas son una receta para emociones complejas. Entender cómo te afectan es la vía.”
Próximos pasos
Si tus blues posvacacionales no mejoran o empeoran de forma que interfiera con tu vida diaria, considera consultar a un profesional de la salud mental. Si no tienes uno, valora pedir una recomendación a tu médico de cabecera u otro profesional de la salud para orientación.
Vídeo sobre La tristeza posvacacional: qué es y cómo afrontarla.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.