No me toques ahí; TDAH y hipersensibilidades.
Una de las cosas que me sorprendió del TDAH es que, además de la impulsividad y la distracción, muchos de nosotros somos hipersensibles. Las sensibilidades físicas suelen incluir más resfriados, alergias, dolores de oído y asma, que a veces persisten en la edad adulta. Y a nivel emocional, la sensibilidad puede hacer que las emociones parezcan más intensas, a veces confundidas con otros trastornos.
Hipersensibilidad emocional y física en el TDAH
La hipersensibilidad en el TDAH se manifiesta tanto en lo emocional como en lo físico. En lo emocional, muchos describen reacciones afectivas más intensas y una mayor facilidad para sentirse abrumados, a menudo confundidas con cambios de humor. En lo físico, algunas personas presentan más resfriados, alergias, dolores de oído y asma, que pueden continuar en la adultez.
Sensibilidad emocional
Se caracteriza por reacciones afectivas intensas, empatía profunda y mayor vulnerabilidad ante cambios de ánimo, lo que puede generar malentendidos con familiares y colegas.
Sensibilidad física
Incluye mayor propensión a infecciones, alergias, dolor de oídos y asma, y la experiencia de que entornos estresantes o estímulos sensoriales desencadenan síntomas con mayor intensidad.
Malentendidos y comorbilidades frecuentes
En el extremo, algunas personas pueden convivir con TDAH y TOC (trastorno obsesivo-compulsivo). También existen casos en los que la variabilidad emocional se interpreta erróneamente como trastorno bipolar, o bien coexisten TDAH con otros trastornos del ánimo o de ansiedad. Las mujeres, en particular, pueden recibir diagnósticos erróneos si no se evalúan de forma adecuada.
Un ejemplo conocido es Howie Mandel (actor y autor de Here’s The Deal: Don’t Touch Me), que ilustra la coexistencia de TDAH y TOC en una misma persona. la percepción de malhumor o irritabilidad puede estar ligada a la hipersensibilidad emocional, no a un trastorno de ánimo aislado.
Convertir lo negativo en positivo: aprovechar la hipersensibilidad
Por sorprendente que parezca, existe un aspecto positivo en ser emocionalmente hipersensible: podemos percibir el estado de ánimo de una habitación desde el momento en que entramos. Si aprendemos a gestionar estas sensibilidades, podemos convertirlas en ventajas: empatía, conexión con los demás y, a veces, una mayor creatividad.
- Ventajas potenciales: empatía aguda, capacidad para detectar matices sociales y una creatividad estimulada por la observación.
- Estrategias de manejo generales: aprender a reconocer las señales del cuerpo, establecer límites y rutinas para reducir el estrés, practicar técnicas de regulación emocional y buscar apoyo cuando sea necesario.
- Acciones tempranas: al notar signos de malestar, intervenir de forma temprana para restablecer el equilibrio emocional y físico, lo que puede disminuir la duración y severidad de los síntomas.
Reflexiones finales sobre la hipersensibilidad en el TDAH
La hipersensibilidad es una parte frecuente de la experiencia del TDAH para muchas personas. Entenderla y aprender a gestionarla puede reducir su impacto y, en muchos casos, convertirla en una fortaleza para las relaciones y la vida diaria, independientemente de las trayectorias individuales.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.