¿Para qué se está utilizando esta neuroimagen?
Las técnicas de neuroimagen se utilizan cada vez más para observar el cerebro desde distintas perspectivas. Un médico puede emplear una o varias de estas técnicas para mapear estructuras y funciones cerebrales, ayudar a diagnosticar y guiar tratamientos. Aunque la idea de hacerse una imagen cerebral puede generar ansiedad, estos procedimientos son seguros y generalmente no invasivos ni dolorosos.
Qué es la neuroimagen
La neuroimagen es un conjunto de técnicas que permiten visualizar el cerebro desde diferentes enfoques, para evaluar su estructura y su actividad. A lo largo de los años, los especialistas han ido perfeccionando estas herramientas para mapear regiones y funciones cerebrales, facilitar diagnósticos y guiar tratamientos. Son procedimientos seguros, en su mayoría no invasivos y, de forma general, indoloros.
La neuroimagen tiene múltiples funciones en la atención médica y facilita el trabajo de los profesionales. Entre sus usos se encuentran:
- identificar efectos de un ictus
- localizar quistes y tumores
- detectar inflamación y sangrado
Los médicos emplean un tipo de técnica de imagen según lo que necesiten observar. Por ejemplo, si hay sospecha de esclerosis múltiple, el médico puede solicitar una RM para detectar lesiones; si se busca comprobar fracturas, la TC suele ser más adecuada.
Tipos de técnicas de neuroimagen
Resonancia magnética funcional (fMRI)
La fMRI es capaz de detectar cambios en el flujo sanguíneo y en los niveles de oxígeno que resultan de la actividad cerebral. Utiliza el campo magnético del escáner para afectar los núcleos magnéticos de los átomos de hidrógeno, que luego se miden y se convierten en imágenes. Las RM muestran la estructura anatómica y las fMRI miden la función metabólica.
La fMRI tiene múltiples usos, como:
- evaluar la actividad cerebral
- encontrar anomalías cerebrales
- crear mapas cerebrales previos a una intervención quirúrgica
Tomografía computarizada (TC)
La TC es una serie de imágenes por rayos X que se convierten en cortes transversales del cerebro o, incluso, en un modelo 3D. Estos rayos X se combinan para proporcionar más detalle que una radiografía convencional.
Las TC pueden:
- encontrar ciertos tipos de lesiones cerebrales
- identificar cáncer
- localizar hinchazón o sangrado
- revelar cambios estructurales del cerebro en condiciones como la esquizofrenia
PET (tomografía por emisión de positrones)
La PET utiliza un trazador radioactivo que se une a la glucosa en la sangre. Dado que el cerebro usa glucosa como combustible principal, el trazador se acumula en áreas de mayor actividad. Un escáner PET puede observar estos trazadores y su movimiento y acumulación en el cerebro, permitiendo identificar zonas problemáticas donde la glucosa no se mueve correctamente.
Las exploraciones PET pueden evaluar:
- convulsiones
- Alzheimer
- tumores
Electroencefalografía (EEG)
La EEG mide las ondas cerebrales. Antes de la prueba, se colocan pequeños electrodos en el cuero cabelludo conectados a cables. Estos detectan la actividad eléctrica y la envían a un ordenador que crea una gráfica. Cada tipo de frecuencia aparece en su propia línea y aporta información sobre la actividad cerebral.
La EEG puede detectar problemas como:
- ansiedad
- lesiones craneales
- epilepsia
- alteraciones del sueño
Magnetoencefalografía (MEG)
La MEG mide el campo magnético generado por la actividad eléctrica de las neuronas. Este tipo de exploración puede localizar e identificar neuronas que funcionan de forma anómala. Los médicos utilizan la MEG para evaluar tanto la actividad cerebral espontánea como las respuestas neuronales provocadas por estímulos. La MEG permite estudiar áreas como:
- fuentes de epilepsia
- movimiento
- áreas sensoriales
- lenguaje y visión
Espectroscopía infrarroja cercana (NIRS)
La NIRS monitoriza la saturación de oxígeno en el cerebro. Utiliza luz infrarroja para detectar variaciones en los niveles de oxihemoglobina en la sangre. Dado que el oxígeno es crucial para el funcionamiento cerebral, la NIRS puede ayudar en entornos clínicos donde los niveles de oxígeno cerebral pueden fluctuar.
La NIRS se utiliza para monitorizar:
- los niveles de oxígeno cerebral durante cirugía cardíaca
- la función cerebral y la oxigenación en recién nacidos prematuros en la UCIN
Qué aportan estas técnicas a la práctica clínica
Las técnicas de imagen cerebral ofrecen a los profesionales una visión de la estructura y la función del cerebro para comprobar su normalidad. Existen varios tipos de imágenes que permiten mapear diferentes áreas, y el especialista elegirá la adecuada para la cuestión que se investiga. Estas herramientas también pueden relacionar diferencias cerebrales con ciertas condiciones de salud mental, como esquizofrenia, psicosis temprana y trastornos de ansiedad.
Si su médico solicita una neuroimagen, recuerde que se trata de un procedimiento no invasivo que facilita una comprensión más clara del funcionamiento cerebral. Con los resultados, el equipo médico puede diseñar un plan de tratamiento más preciso y adaptado a sus necesidades.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.