¿Por qué las personas codependientes se quedan en relaciones disfuncionales?
Las relaciones son complejas, y las codependencias lo son aún más. A simple vista parece imposible que alguien permanezca en una relación disfuncional, abusiva o insatisfactoria, y sin embargo muchas personas lo hacen. Comprender la psicología y las emociones que sustentan la codependencia ayuda a entender las razones subyacentes y a cultivar más comprensión hacia los demás y hacia uno mismo.
Razón 1: Amor y preocupación
El amor es un sentimiento poderoso. Incluso cuando se es maltratado, persisten lazos de afecto y preocupación. Cuando se forma un vínculo, es difícil romperlo, incluso ante el abuso. Muchas personas codependientes aprendieron en la infancia que el amor y el abuso suelen ir de la mano. Con el tiempo pueden creer que el maltrato es normal en una relación y llegar a esperar abuso, manipulación o que se aprovechen de ellas. Ven el amor como auto‑sacrificio: muestran afecto cuidando de su pareja y sacrificando sus propias necesidades y opiniones. Las personas con adicciones, abusadores o problemas mentales a menudo se encuentran en un peligro real. Las personas codependientes sienten preocupaciones válidas sobre lo que ocurrirá si no cuidan de su pareja. Temen que la otra persona sufra o que la familia sufra consecuencias severas si no mantienen las cosas en equilibrio. Pueden seguir rescatando o permitiendo conductas dañinas por culpa o enfado, pero el amor y la preocupación reales también las impulsan a quedarse y ayudar.
Razón 2: Esperanza de cambio
La esperanza es un motor poderoso. Las personas codependientes se dedican a intentar arreglar y sanar a sus parejas. Cuando se ha invertido tanto, es difícil rendirse. Y la verdad es que incluso las relaciones disfuncionales no son malas todo el tiempo. Los momentos positivos mantienen viva la esperanza. Las personas codependientes se quedan porque siguen creyendo que su pareja cambiará. Para ellas, cambiar, irse o establecer límites se siente como rendirse.
Razón 3: Culpa
La culpa es otro motor enorme para las personas codependientes porque tienden a complacer a los demás. Trabajan mucho para evitar conflictos o para no desagradar a nadie. La culpa es la sensación de que estás haciendo algo mal, y eso resulta muy incómodo para quien quiere agradar. Esta sensación aparece con frecuencia cuando intentan establecer límites o exigir responsabilidad a su pareja. La culpa hace que sientan que quedarse es lo correcto y que son malas personas si llegan a contemplar irse. Cuando intentan irse, sienten culpa y asumen una responsabilidad que no les corresponde por romper la familia. Incluso si observan que no causan los problemas, pueden temer que otros les culpen. Son juzgadas, reprendidas o incluso rechazadas por quienes creen que deberían haberse quedado y haber hecho que funcionara. La pareja adicta, narcisista o enferma es a menudo un manipulador experto. Sabe qué decir y hacer para manipular las emociones de la persona codependiente y maximizar su sentimiento de culpa.
Razón 4: Baja autoestima
La mayoría de las personas codependientes crecen en familias disfuncionales que dificultan el desarrollo de la confianza y una autoestima positiva. Como resultado, a veces creen merecer este trato y no se sienten con poder para cambiar y volverse más independientes. Las personas codependientes suelen afirmar que nunca tuvieron un modelo de relaciones sanas. Por ello, incluso si son infelices en una relación codependiente, se preguntan si es normal o si realmente es posible una relación plena y respetuosa. Las personas codependientes son ayudantes por naturaleza. Con frecuencia se asocian con personas necesitadas porque se sienten bien al poder ayudar a otros. El rol de cuidador o rescatador les proporciona un sentido de valía y propósito, especialmente cuando su autoestima es baja.
Razón 5: Miedo
El miedo se manifiesta de muchas formas para las personas codependientes. Pueden temer por su propia seguridad o por la de sus hijos o la familia. Las personas con tendencias narcisistas, abusivas, adictas o enfermas pueden amenazar de forma abierta u oculta, lo que debe tomarse en serio. A las personas codependientes se les ha dicho repetidamente que son indignas, incompetentes, malas (y probablemente mucho peor). Como resultado, temen el rechazo y la soledad. El miedo, junto con una baja autoestima, les lleva a pensar que nadie más los amará o deseará. El miedo es tan intenso que pueden llegar a creer que su relación disfuncional es “mejor” que estar solas.
Razón 6: Dependencia
Las personas codependientes pueden depender de su pareja para obtener dinero o para un lugar donde vivir. Parte del control del adicto o abusador consiste en aprovecharse del miedo y de la baja autoestima de la otra persona, convenciendo de que no podría salir adelante por sí misma.
Razón 7: Vergüenza
Desde la infancia, las personas codependientes aprendieron a mantener secretos familiares, a reprimir sus sentimientos, a tolerar el dolor y a ignorar los problemas. Para muchas personas, guardar secretos fue una cuestión de supervivencia. La vergüenza es el sentimiento que surge cuando sentimos que hemos hecho algo malo. Las personas codependientes no han hecho nada malo, pero a veces se les dice que sí. Cuando no pueden expresar abiertamente sus sentimientos y experiencias, la duda se instala. No hay nadie que valide que el sistema familiar es disfuncional, por lo que la codependiente llega a creer que es defectuosa internamente. Ella cree que es el problema. Y, si bien esto puede no tener sentido para alguien ajeno, tiene sentido para la codependiente que ha sido informada de que no vale. La vergüenza dificulta pedir ayuda. Pedir ayuda implica romper este código de silencio. Las personas codependientes temen que otros sepan lo mal que son tratadas o que su pareja sea adicta o esté mentalmente enferma. Sienten vergüenza como si hubieran causado la adicción o la enfermedad.
Razón 8: Manipulación
Como se mencionó, las personas narcisistas, abusivas y adictas son manipuladoras expertas. Muchas de estas personas resultan encantadoras y carismáticas para los demás, lo que cubre perfectamente sus manipulaciones. Conseguirán lo que quieren a cualquier costo y harán que su pareja crea que es culpa suya. La manipulación es su herramienta principal para mantener a la pareja dependiente. Se emplea para maximizar las emociones de culpa, vergüenza y baja autoestima ya existentes.
Razón 9: Abrumamiento
Cuando estamos abrumados, es difícil concentrarse, hacer planes y ver las cosas con claridad. Muchas personas codependientes viven en un estado de alto estrés y de sobrecarga constante. Por ello es tan importante buscar apoyo externo. Aunque la codependencia desempeña un papel en las dinámicas, no es responsable de que se produzca el maltrato y no corresponde culpar a la persona codependiente. Incluso preguntarse “¿Por qué te quedas?” puede generar vergüenza y culpa. En su lugar, conviene preguntar: “¿Cómo puedo ayudar a que esa persona salga de ese estancamiento?”.
Para entender mejor la codependencia y avanzar hacia relaciones más saludables, es útil consultar recursos educativos y, cuando sea necesario, buscar apoyo profesional. Este artículo ofrece una visión general de las dinámicas involucradas y no sustituye el asesoramiento individual.
Vídeo sobre ¿Por qué las personas codependientes se quedan en relaciones disfuncionales?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.