Qué hacer cuando tu terapeuta te hiere: 4 opciones
Tu terapeuta puede provocarte enojo o molestia en ocasiones, y a veces hablar de ello en terapia ayuda; otras veces señala la necesidad de cambiar de terapeuta. La clave no es estar de acuerdo en todo, sino la calidad de la alianza terapéutica. Cuando este vínculo falla, la confianza se resiente y el progreso puede verse obstaculizado, incluso con buena técnica.
La alianza terapéutica y su impacto
La relación entre tú y tu terapeuta es más importante que cualquier técnica empleada. La confianza, la apertura y la colaboración permiten explorar las causas profundas de tu malestar y avanzar hacia el cambio. Si la alianza se rompe, puede dificultarse la confianza necesaria para trabajar en las razones reales de tu proceso terapéutico. A veces, los conflictos señalan límites éticos o diferencias en las metas del tratamiento.
Qué puede causar conflicto en la relación terapéutica
Transferencia
La transferencia es cuando un cliente proyecta sentimientos o deseos sobre otra persona hacia el terapeuta. Por ejemplo, la relación con el terapeuta puede recordar a la forma en que la madre trató al cliente en la infancia, provocando respuestas hacia el terapeuta como si fuera esa figura. Puede ser útil si se interpretan esos sentimientos para ganar insight, pero también puede dificultar una relación auténtica si no se entiende.
Contratransferencia
La contratransferencia ocurre cuando el terapeuta proyecta sus propios sentimientos sobre el cliente. En ocasiones puede dañar la relación terapéutica si hay límites poco claros, autorevelaciones excesivas o actitudes inapropiadas. Si notas estas conductas en tu terapeuta, podría ser una señal para actuar.
Otras causas frecuentes
- La cultura del cliente no es reconocida o respetada por el terapeuta.
- Uso indebido del poder o presión para seguir un tratamiento específico.
- La experiencia del cliente no coincide con sus expectativas.
- Patrones de relación negativos, como sentir al terapeuta despegado o impersonal.
- Metas terapéuticas no alcanzadas o mal interpretadas.
- Prácticas de mala praxis o vulneración de la confidencialidad.
- Cuestiones de coste o acceso a la terapia.
- Falta de conocimiento profesional o supervisión adecuada.
Qué hacer cuando hay enfado con tu terapeuta
Cuando surge conflicto, la manera de reaccionar puede depender de lo que hizo el terapeuta y de cuánto te sientes cómodo con él o ella. Estas estrategias pueden ayudar a gestionar el enojo de forma constructiva:
- 1. Evalúa tus expectativas: piensa qué esperas de la terapia. No es función del terapeuta darte respuestas, sino apoyarte para tomar tus propias decisiones y navegar tus retos. El enojo puede surgir si esperas una “solución mágica”; si tienes preguntas sobre el rol del terapeuta, pregúntalas. Un profesional competente puede aclarar qué está dentro de su alcance y qué no.
- 2. Aborda el tema en sesión: si te sientes cómodo, expresar tus emociones ayuda a alinear a ambos y a trabajar sobre lo que sucede. Por ejemplo, decir: “Me sentí enfadado en la última sesión cuando insististe en hablar de mi infancia; no me sentía listo para eso.” Un buen terapeuta escuchará y ajustará si es necesario.
- 3. Pide una derivación o cambia de terapeuta: si no obtienes lo que necesitas o no confías, puede ser momento de considerar otro profesional. Pedir una derivación o buscar uno nuevo es válido y tu terapia debe adaptarse a tus necesidades.
- 4. Denuncia conductas inapropiadas o busca apoyo regulatorio: en casos graves, hay vías para reportar conductas poco éticas a la autoridad reguladora correspondiente. Esto puede incluir situaciones de abuso de poder, violación de la confidencialidad o prácticas fuera del marco profesional.
¿Cómo saber si este terapeuta es adecuado para ti?
Si te cuesta decidir si tu terapeuta es adecuado, puedes plantearte estas preguntas:
- ¿Mi terapeuta representa con precisión su alcance y prácticas?
- ¿Me siento entendido cuando estoy con él o ella?
- ¿Mi terapeuta escucha activamente y me desafía de forma constructiva?
- ¿Practica de forma ética y mantiene límites apropiados?
- ¿Siento que recibo lo que necesito y que se centra en mis objetivos?
Cómo avanzar si el vínculo no mejora
Si el conflicto persiste o no te sientes cómodo, tienes opciones. Puedes buscar otro terapeuta, terminar la terapia o solicitar apoyo para encontrar un profesional que se ajuste a tus necesidades. La terapia es una relación que puede requerir varios intentos para encontrar la mejor concordancia; lo importante es seguir cuidando tu bienestar. Si necesitas ayuda para localizar apoyo, consulta recursos locales de salud mental o servicios de tu centro de salud.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.