TOC y trauma infantil: ¿existe alguna relación?
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) combina obsesiones, pensamientos o imágenes intrusivos y angustiosos, con compulsiones, conductas repetitivas destinadas a reducir ese malestar. Aunque sus causas exactas no están claras, la genética, el estrés y algunas experiencias traumáticas podrían influir en su aparición. El trauma infantil puede desencadenarlo o intensificar sus síntomas, pero no se considera una causa directa única.
¿Puede el trauma infantil causar TOC?
Aún se desconoce qué provoca exactamente el TOC. La investigación sugiere que la genética puede desempeñar un papel y que ciertos rasgos de personalidad, como el neuroticismo, podrían asociarse con una mayor vulnerabilidad. Sin embargo, estos factores no explican por sí solos todos los casos.
En personas que ya presentan una predisposición, algunos factores ambientales pueden contribuir a que aparezca el trastorno. Entre ellos se encuentran:
- Una lesión cerebral traumática.
- El embarazo.
- Una infección bacteriana o vírica.
- El estrés intenso, incluidas las experiencias traumáticas.
Por tanto, el trauma infantil puede actuar como desencadenante del TOC, pero no se considera que lo cause directamente. todavía no hay pruebas suficientes para afirmar que el trauma durante la infancia desencadene el TOC con más frecuencia que el trauma ocurrido en la edad adulta.
El trauma infantil podría influir tanto en el inicio del trastorno como en la intensidad de sus síntomas. Un estudio de 2011 observó que podía aumentar la gravedad del TOC en niños con dificultades de apego y de procesamiento emocional. Otro estudio, publicado en 2013, señaló que determinadas experiencias adversas durante la infancia se relacionaban con síntomas más intensos, entre ellas:
- Negligencia emocional.
- Abuso sexual.
- Maltrato físico.
- Maltrato emocional.
Más recientemente, una investigación de 2021 encontró que las personas que habían sufrido maltrato durante la infancia presentaban una mayor probabilidad de mostrar síntomas más graves de TOC y depresión.
¿Qué relación existe entre el TEPT y el TOC?
Una persona puede presentar al mismo tiempo TOC y trastorno de estrés postraumático (TEPT). De hecho, muchas personas con un TOC relacionado con experiencias traumáticas también experimentan síntomas de TEPT.
Ambos trastornos comparten algunas características: pueden aparecer después de un acontecimiento traumático, implican pensamientos intrusivos desagradables o aterradores y pueden llevar a la persona a intentar neutralizarlos o alejarlos. Por esta razón, algunos síntomas pueden parecerse.
Solo un profesional de la salud mental puede determinar si los síntomas corresponden a TOC, a TEPT o a ambos. La evaluación debe tener en cuenta el contenido de los pensamientos, las conductas que los acompañan, la historia de la persona y el impacto en su vida cotidiana.
Primeras señales del TOC
No existe un plazo establecido entre la vivencia de un trauma y la aparición del TOC. Algunas personas pueden desarrollar síntomas poco después, mientras que en otras pueden aparecer más adelante, o no llegar a presentarse.
Aproximadamente ocho de cada diez personas con TOC desarrollan el trastorno antes de cumplir los 18 años. Por eso, es habitual que las primeras señales aparezcan durante la infancia. Incluso los niños muy pequeños pueden presentar síntomas compatibles con el TOC.
Si existe preocupación por la salud mental de un menor o este ha vivido una experiencia traumática, no es necesario esperar a que aparezcan síntomas claros para buscar una evaluación psicológica. Una valoración temprana puede ayudar a comprender lo que está ocurriendo y a ofrecer apoyo adecuado.
Entre las primeras señales del TOC pueden encontrarse:
- Pedir confirmación de manera excesiva, por ejemplo, preguntar repetidamente si sus progenitores aún le quieren, si está enfermo o si se encuentra a salvo.
- Realizar conductas repetitivas, como comprobar, contar, lavarse las manos varias veces o repetir determinadas frases.
- Mostrar un perfeccionismo o una rigidez muy marcados en ciertas tareas.
- Sentir irritación o enfado cuando no puede realizar su ritual.
- Tener dificultades para completar determinadas actividades.
- Tardar mucho más de lo habitual en realizar tareas cotidianas.
- Evitar utilizar ciertos objetos o acudir a lugares concretos.
- Preocuparse de forma intensa por el orden, la simetría o la colocación de las cosas.
Temas frecuentes en el TOC infantil
En el TOC pediátrico, las obsesiones y compulsiones pueden organizarse en torno a uno o varios temas. Algunos niños pueden preocuparse especialmente por la limpieza, los gérmenes o la necesidad de contar hasta un número específico.
También puede aparecer el llamado TOC de daño. En estos casos, el niño experimenta pensamientos intrusivos y no deseados sobre hacerse daño o dañar a otras personas. Tener este tipo de pensamientos no significa necesariamente que quiera llevarlos a cabo, pero sí puede provocarle un malestar considerable.
Tratamientos disponibles para el TOC
El TOC es una condición tratable. En niños y adolescentes, suele abordarse principalmente mediante psicoterapia. En algunas situaciones, un profesional médico o psiquiátrico puede valorar también el uso de medicación.
Terapia de exposición y prevención de respuesta
Existen diferentes modalidades de psicoterapia eficaces para el TOC. Una de las más utilizadas es la terapia cognitivo-conductual, especialmente una modalidad denominada exposición con prevención de respuesta.
En este tratamiento, el niño se expone de forma gradual y planificada a situaciones que suelen activar sus miedos, mientras aprende a no realizar la compulsión habitual. Por ejemplo, si teme los gérmenes y necesita lavarse constantemente las manos, podría tocar un objeto considerado sucio y retrasar o evitar el lavado.
Con el tiempo y con el acompañamiento adecuado, la ansiedad suele disminuir y el niño aprende que puede tolerar el malestar sin recurrir al ritual. Una revisión publicada en 2014 concluyó que la terapia cognitivo-conductual podía reducir los síntomas del TOC entre un 40 % y un 65 % en niños. Este enfoque puede utilizarse incluso desde edades muy tempranas, alrededor de los 3 años, siempre que se adapte al desarrollo del menor.
Participación de la familia
La terapia familiar también puede ser útil. En ella, los progenitores y otros cuidadores, y en ocasiones los hermanos, reciben información sobre el trastorno y aprenden cómo apoyar al niño sin reforzar involuntariamente las compulsiones.
La participación familiar puede ayudar a comprender mejor las obsesiones, responder de manera coherente y favorecer que el menor siga las pautas terapéuticas. En algunos casos, un médico o psiquiatra puede recetar un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, un tipo de antidepresivo.
Los grupos de apoyo también pueden resultar beneficiosos. Algunos están dirigidos específicamente a niños con TOC, mientras que otros ofrecen orientación y acompañamiento a progenitores y familiares.
Cuándo buscar ayuda urgente
Si un niño, adolescente o adulto se encuentra en una crisis y existe riesgo de suicidio o autolesión, es importante solicitar ayuda inmediata. En España, puede llamarse al 112 ante una emergencia. También está disponible la línea 024 de atención a la conducta suicida.
Si la situación no es inminente, puede contactarse con un profesional de salud mental, el centro de salud o los servicios de urgencias para recibir orientación. Cuando sea seguro hacerlo, conviene no dejar sola a la persona en riesgo y retirar los medios con los que podría hacerse daño.
Qué conviene recordar
- El TOC no tiene una única causa conocida.
- La genética puede influir en la vulnerabilidad, mientras que el estrés y el trauma pueden actuar como desencadenantes.
- El trauma infantil no se considera una causa directa del TOC, aunque puede favorecer su aparición o aumentar la gravedad de los síntomas.
- El TOC y el TEPT pueden coexistir y compartir algunas manifestaciones, por lo que es necesaria una evaluación profesional.
- La terapia cognitivo-conductual, especialmente la exposición con prevención de respuesta, es uno de los tratamientos más utilizados.
- La intervención de la familia puede facilitar el apoyo al menor y reducir el refuerzo involuntario de las compulsiones.
Vídeo sobre TOC y trauma infantil: ¿existe alguna relación?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.