Tratamiento de la enfermedad de Alzheimer
El Alzheimer no tiene cura ni forma demostrada de ralentizar su progresión. En las fases tempranas o medias, algunos fármacos pueden aliviar ciertos síntomas cognitivos; otros pueden retrasar la aparición de nuevos signos por un tiempo limitado. También se ha aprobado un quinto medicamento. Este artículo resume cómo funcionan estas terapias, su evidencia y consejos para el cuidado.
Tratamiento farmacológico para Alzheimer: fármacos y principios
Inhibidores de la colinesterasa
Estos fármacos actúan aumentando la acetilcolina, un neurotransmisor clave para la memoria y el pensamiento. En las fases avanzadas de la enfermedad, la producción de acetilcolina decae y la eficacia de estos medicamentos puede disminuir con el tiempo.
- Reminyl (galantamina): puede ayudar a retardar o prevenir el empeoramiento de los síntomas durante un tiempo limitado y puede contribuir a controlar algunas conductas.
- Exelon (rivastigmina): similar en función y uso, con efectos potenciales en síntomas cognitivos y conductuales.
- Aricept (donepezil): también utilizado para estabilizar los síntomas durante un periodo limitado.
- Cognex (tacrina): una de las primeras opciones; ya no se comercializa de forma activa.
No existen estudios publicados que comparen directamente entre sí estos fármacos. Dado que todos actúan de forma parecida, no se espera diferencias significativas al cambiar de uno a otro. Sin embargo, algunas personas pueden responder mejor a uno que a otro. Cognex ya no se comercializa activamente.
Tratamiento para Alzheimer moderado a severo
La quinta medicación aprobada, Namenda (memantina), es un antagonista NMDA. Se prescribe para la enfermedad en etapas moderadas a graves. Los estudios han indicado que su efecto principal es retardar la progresión de ciertos síntomas y ayudar a mantener ciertas funciones diarias por más tiempo. Por ejemplo, puede contribuir a que una persona en fases avanzadas mantenga, durante varios meses, la capacidad de ir al baño por sí misma, lo que resulta beneficioso para el paciente y para el cuidador.
Namenda se cree que funciona regulando el glutamato, otro neurotransmisor importante que, en exceso, puede contribuir a la muerte de células cerebrales. Como los antagonistas NMDA actúan de forma muy diferente a los inhibidores de la colinesterasa, ambos tipos de fármacos pueden emplearse en combinación.
Combinación de fármacos
Existe la posibilidad de combinar Namenda con otros fármacos contra el Alzheimer para obtener efectos mayores que con una terapia única. En un ensayo clínico controlado, los pacientes que recibían donepezil más memantina mostraron mejoría en la cognición y en otras funciones frente a quienes solo recibían donepezil.
Dosificación y efectos secundarios
Los médicos suelen iniciar el tratamiento con dosis bajas y aumentarlas gradualmente según la tolerancia del paciente. Hay evidencia de que algunos pacientes pueden beneficiarse de dosis más altas de los inhibidores de la colinesterasa, aunque a mayor dosis aumenta la probabilidad de efectos adversos. La dosis efectiva de Namenda se considera 20 mg/día una vez que el paciente ha tolerado dosis más bajas.
Los pacientes pueden presentar sensibilidad a otros fármacos y deben ser monitorizados al iniciar un tratamiento. Informe de inmediato al médico cualquier síntoma inusual. Es importante seguir las indicaciones del profesional de la salud al tomar cualquier medicación, incluidos suplementos vitamínicos y productos herbales, y avisar antes de añadir o cambiar fármacos.
Cuidados y apoyo para el cuidador
Intente mantener una rutina diaria para la persona con Alzheimer. Evite ruidos fuertes y la sobrestimulación. Un entorno agradable con caras conocidas y objetos significativos ayuda a reducir el miedo y la ansiedad. Mantenga expectativas realistas sobre lo que la persona puede hacer y permita que participe en tareas simples y agradables, como preparar comidas, jardinería, manualidades o ordenar fotos. Escuche y sea positivo; el reconocimiento frecuente mejora el bienestar del afectado y del cuidador.
Como cuidador, también debe cuidar de usted mismo. Si está agotado y frustrado, le resultará más difícil ayudar. Pida ayuda a familiares, amigos y organizaciones comunitarias. La atención de relevo puede estar disponible a través de grupos de personas mayores o servicios sociales. Busque grupos de apoyo para cuidadores. Los centros de cuidado diurno para adultos pueden ser útiles, ya que ofrecen un entorno estable y oportunidades de socialización para la persona con Alzheimer.
Vídeo sobre Tratamiento de la enfermedad de Alzheimer
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.