Trauma intergeneracional: cómo afecta a las familias
El trauma intergeneracional puede dejar huellas profundas en el bienestar psicológico y físico, incluso cuando la persona no vivió directamente los acontecimientos originales. Este artículo explica cómo puede transmitirse entre generaciones, qué efectos tiene en las familias y las personas, y qué enfoques terapéuticos pueden ayudar a comprenderlo y afrontarlo.
Qué es el trauma intergeneracional
El trauma intergeneracional aparece cuando las consecuencias de experiencias adversas se transmiten de una generación a otra, a menudo de forma indirecta, silenciosa y compleja. Según la Asociación Americana de Psicología, puede manifestarse cuando los descendientes de alguien que vivió un acontecimiento traumático presentan reacciones emocionales o conductuales parecidas a las de sus familiares.
El trauma histórico está estrechamente relacionado con este fenómeno. Se refiere al trauma intergeneracional experimentado por un grupo cultural, racial o étnico concreto. Por ello, algunas reacciones actuales ante determinadas situaciones pueden estar vinculadas no solo al presente, sino también a la historia familiar y colectiva.
A quién puede afectar
Cualquier persona puede verse influida por experiencias traumáticas transmitidas entre generaciones. Algunas perspectivas sostienen incluso que este fenómeno está presente, en mayor o menor medida, en muchas familias. Sin embargo, sus efectos pueden ser más intensos en grupos que han sufrido marginación, violencia sistemática o desventajas sociales durante largos periodos.
Entre las personas que pueden tener una mayor exposición se encuentran los descendientes de quienes vivieron guerras, desplazamientos, persecuciones, discriminación, pobreza extrema o internamientos. También pueden verse afectados quienes pertenecen a comunidades que han sufrido violencia histórica y cuyas consecuencias continúan presentes en la actualidad.
Trauma histórico y comunidades marginadas
El trauma histórico comenzó a estudiarse especialmente en relación con las personas supervivientes del Holocausto y sus descendientes. Posteriormente, la investigación y el trabajo clínico han señalado experiencias similares en otros grupos, entre ellos:
- Personas estadounidenses de origen japonés vinculadas a los internamientos durante la Segunda Guerra Mundial.
- Personas negras y afrodescendientes.
- Personas de origen vietnamita y camboyano.
- Pueblos aborígenes australianos.
- Pueblos indígenas de Norteamérica y Sudamérica.
- Descendientes de quienes pasaron por internados para población indígena en Canadá y Estados Unidos.
Cómo puede transmitirse el trauma
El trauma puede transmitirse a través de distintos canales: la convivencia con familiares traumatizados, los mensajes culturales, las dinámicas familiares y, posiblemente, algunos mecanismos biológicos. No existe una única explicación que permita comprender todos los casos.
Durante años, algunos especialistas señalaron que los hijos podían verse afectados por vivir con una persona que seguía reviviendo experiencias aterradoras. Otros describieron a los hijos como receptores de un dolor que sus progenitores no habían podido expresar o elaborar.
El papel de la epigenética
Desde la década de 1990, la epigenética ha estudiado cómo las conductas y el entorno pueden influir en la forma en que funcionan determinados genes, sin modificar necesariamente la secuencia del ADN. Algunas investigaciones han encontrado indicios de que la exposición de los progenitores al trauma podría influir en sus hijos, incluso cuando ocurrió antes del nacimiento o de la concepción.
Estos hallazgos siguen siendo objeto de estudio y no significan que el trauma determine de manera inevitable la vida de los descendientes. Entre las posibles vías de transmisión se han propuesto:
- Cambios en la regulación de la actividad genética.
- Influencias durante el embarazo.
- Mensajes y aprendizajes culturales.
- Patrones familiares repetidos.
- Heridas emocionales acumuladas.
- Relatos familiares dominantes.
- Normalización del odio, la crueldad o la deshumanización.
- Evitar o negar el trauma en lugar de afrontarlo.
- Agresiones y microagresiones.
Cómo afecta a las familias
El trauma intergeneracional puede acercar emocionalmente a algunos miembros de una familia, mientras que en otros casos puede aumentar la distancia y la incomunicación. Sus efectos dependen de la historia concreta, los recursos disponibles y la forma en que cada generación ha respondido a lo ocurrido.
- Desconexión emocional.
- Negación de los acontecimientos o de sus consecuencias.
- Desapego y distanciamiento.
- Baja autoestima, especialmente cuando se minimizan las experiencias de los hijos frente al sufrimiento de los progenitores.
- Vínculos traumáticos, en los que se mantiene una conexión emocional intensa entre quien ejerce el abuso y quien lo recibe.
- Alejamiento o ruptura de las relaciones familiares.
- Negligencia.
- Abuso.
- Violencia.
Manifestaciones en la vida de las personas
Las huellas del trauma pueden aparecer en forma de reacciones corporales, emociones, pensamientos o dificultades en las relaciones. En ocasiones, una persona puede experimentar una respuesta intensa ante situaciones que no parecen explicar por sí solas la magnitud de lo que siente.
Las respuestas al estrés suelen describirse como lucha, huida o bloqueo. También pueden incluir hipervigilancia, hiperindependencia, necesidad constante de agradar a los demás o una dificultad persistente para sentirse segura. Estas reacciones no indican necesariamente que exista un trauma intergeneracional, pero pueden ser aspectos relevantes para explorar en un contexto adecuado.
Posibles efectos psicológicos y físicos
El estrés traumático sostenido puede asociarse con un mayor riesgo de dolor crónico, determinados problemas de salud y conductas que perjudican el bienestar. Entre las manifestaciones descritas se encuentran:
- Ansiedad.
- Depresión e ideas suicidas.
- Alteraciones del sueño.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Trastornos relacionados con el consumo de sustancias.
- Diabetes.
- Vergüenza.
- Sensación intensa de vulnerabilidad o indefensión.
- Baja autoestima.
- Disociación.
- Hipervigilancia.
- Pensamientos intrusivos.
- Dificultades para establecer vínculos y relaciones de apego.
- Problemas para regular la agresividad.
- Reacciones extremas ante el estrés.
En algunos grupos racializados, las diferencias en enfermedades crónicas y cáncer se han explicado únicamente mediante factores como la alimentación o el ejercicio. Aunque estos elementos pueden influir en la salud, también es importante considerar las barreras de acceso a los recursos, la discriminación y el estrés crónico asociado a la desigualdad.
Algunas investigaciones han relacionado el internamiento de personas estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial con un mayor riesgo cardiovascular en sus descendientes. También se han estudiado las desigualdades en la exposición a la COVID-19 en comunidades negras e indígenas. Estos resultados no deben interpretarse como una predicción individual, sino como parte del análisis de los factores sociales, históricos y familiares que influyen en la salud.
Comprender y elaborar estas experiencias
La elaboración del trauma intergeneracional no sigue un recorrido único ni tiene una definición universal. Para algunas personas puede consistir en reconocer la historia familiar completa, incluidas sus contradicciones y silencios. Para otras, puede implicar identificar cómo determinados patrones del pasado siguen influyendo en el presente.
Reconocer que una reacción tiene sentido dentro de una historia familiar o colectiva puede ayudar a reducir la culpa y la confusión. Esto no significa atribuir todos los problemas actuales a acontecimientos pasados ni asumir que el sufrimiento debe repetirse. La influencia de la historia se combina con las experiencias presentes, las relaciones, el contexto social y los recursos personales.
Enfoques terapéuticos que pueden ser útiles
Algunas intervenciones utilizadas para tratar el trauma también pueden ser consideradas cuando existen experiencias intergeneracionales. La conveniencia de cada enfoque depende de la situación de la persona y debe valorarse con un profesional cualificado.
- Psicoanálisis: puede ayudar a explorar conflictos, vínculos y patrones familiares que contribuyen a mantener el sufrimiento.
- Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): utiliza procedimientos estructurados para reprocesar recuerdos traumáticos y desarrollar nuevas formas de relacionarse con ellos.
- Terapia somática: presta atención a las sensaciones corporales y a la relación entre el trauma, el cuerpo y la regulación del sistema nervioso.
- Sistemas familiares internos: ayuda a identificar distintas partes o estados internos y a integrarlos desde una posición de mayor comprensión. Puede incorporar genogramas, que representan visualmente la estructura y la historia familiar.
- Terapia de exposición prolongada: empleada con frecuencia en el trastorno de estrés postraumático, trabaja de manera gradual y estructurada con aquello que genera miedo o evitación.
- Terapia de procesamiento cognitivo: permite revisar y modificar creencias poco útiles relacionadas con el trauma que pueden hacer que la persona se sienta bloqueada.
Romper la transmisión del sufrimiento
Explorar la historia familiar puede abrir la posibilidad de transmitir a las siguientes generaciones formas más saludables de afrontar el estrés. Hablar de lo ocurrido, cuando es seguro y adecuado, puede ayudar a evitar que el dolor quede convertido en un silencio que se repite.
El objetivo no es borrar el sufrimiento ni obligar a todas las personas a enfrentarse del mismo modo a su pasado. A menudo, resulta más útil reconocer la historia, respetar las necesidades de quienes la heredan y crear espacios en los que puedan desarrollar recursos propios.
La sensibilidad cultural, la representación adecuada y el trabajo contra la discriminación también son importantes. Comprender el trauma intergeneracional exige tener en cuenta tanto la experiencia individual como las condiciones sociales e históricas que han contribuido a mantenerla.
Vídeo sobre Trauma intergeneracional: cómo afecta a las familias
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.