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Trauma racial: cómo el racismo impacta la salud mental de tu adolescente.

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La discriminación y el racismo no son novedades; llevan tiempo formando parte de la vida social y, a menudo, se manifiestan de forma explícita o sutil. En la infancia y la adolescencia, la violencia racial puede afectar la salud física y mental, y desencadenar traumas que requieren atención. Este artículo explora qué es el trauma racial, sus signos en jóvenes y vías de apoyo.

La adolescencia, un periodo clave de desarrollo

La adolescencia es la etapa que va desde la pubertad hasta la transición hacia la juventud. En la mayoría de los jóvenes, suele comenzar entre los 10 y 12 años y terminar en la adolescencia tardía o los primeros años de la veintena. Durante este periodo ocurren cambios significativos en el cerebro y el cuerpo, como el crecimiento físico, el inicio de intereses sexuales, el desarrollo del pensamiento abstracto y de la identidad. Estos cambios, junto con las interacciones con pares y familia, pueden generar estrés. La discriminación, el racismo y las micro agresiones pueden aumentar ese malestar y, a veces, dar lugar a traumas de larga duración que afectan el crecimiento saludable.

¿Qué es el trauma racial?

El trauma racial, también conocido como estrés traumático basado en la raza, describe los efectos acumulativos del racismo en la salud emocional y mental. Niños, adolescentes y adultos pueden sufrir sus consecuencias, y para los más jóvenes estas repercusiones pueden influir en experiencias futuras. “El racismo puede modelar actitudes y creencias tanto en quienes lo experimentan como en quienes lo presencian, afectando a grupos oprimidos y a quienes forman parte de la mayoría,” explica Jason Wu, psicólogo licenciado. El racismo adopta distintas formas, que pueden generar trauma a partir de discriminación basada en la raza:

Racismo individual

Incluye prejuicios y sesgos dirigidos de una persona o grupo a otro. Ejemplos: delitos de odio, insultos raciales y discriminación flagrante, como negarse a prestar un servicio.

Racismo sistémico

Implica prácticas y políticas institucionales en áreas como la atención sanitaria, la vivienda y la educación que favorecen a la blancura y excluyen a las personas de color, ya de forma explícita o implícita. Ejemplos: falta de acceso a atención sanitaria, desigualdades educativas y trato desigual por parte de autoridades.

Racismo internalizado

Es la internalización de la opresión racial presente en la sociedad. Con el tiempo, algunas personas pueden adoptar creencias y conductas que apoyan o se ajustan a ese racismo. Por ejemplo, estudiantes de grupos marginados pueden aceptar las decisiones de sus docentes de expulsar comportamientos que se etiquetan como “problemas”; o jóvenes profesionales evitan ciertos empleos por creer que no pasarán entrevistas; o adolescentes adoptan modas para “encajar” con vecinos blancos.

Traumatización vicaria

Implica presenciar actos de racismo contra otras personas o en los medios. Una adolescente de un grupo minoritario puede sentir que no está a salvo o que no es aceptada al ver discriminación hacia otros de su grupo. Esto también incluye el trauma intergeneracional, que puede transmitirse de una generación a otra y explicar efectos históricos del racismo.

Microagresiones

Son palabras o acciones que transmiten una sensación de superioridad racial y sesgo hacia las personas de color. Pueden consistir en elogiar el acento o la inteligencia de una persona de color, o negar el racismo y sus impactos dañinos. También pueden aparecer en representaciones culturales, como programas de televisión con reparto mayoritariamente blanco.

¿Cuál es la diferencia entre estrés crónico y trauma?

El estrés y el trauma están relacionados, pero son conceptos distintos. Todos experimentamos estrés en ocasiones, ante desafíos cotidianos que pueden ser leves o duraderos. El estrés de corta duración puede gestionarse con herramientas de afrontamiento saludables. El trauma se define como recibir o presenciar una lesión grave, la muerte o una violación de la seguridad personal, o verse amenazado por ellas. El racismo sostenido entra en el ámbito del trauma. Años de discriminación y exposición a crímenes de odio pueden provocar miedo a la seguridad presente y futura.

Señales y síntomas del trauma racial

El trauma racial puede manifestarse de distintas maneras e intensidades entre los adolescentes. No todos actuarán de forma evidente, y a veces la señal puede ser un cambio sutil en el comportamiento. Señales comunes pueden incluir:

  • Malestar emocional persistente, con miedo, ira, tristeza o irritabilidad sin causa aparente;
  • Propensión a desvalorarse o a creer que su valor es menor que el de sus iguales;
  • Mayores niveles de ansiedad generalizada;
  • Dificultad para concentrarse;
  • Aislamiento social o ansiedad social;
  • Hiper vigilancia, estar atento, nerviosismo y mayor sensibilidad al entorno;
  • Evitar lugares o actividades específicas, como la escuela o deportes y clubes;
  • Dificultad para aceptar o seguir sus costumbres culturales en público;
  • Autoestima baja y síntomas físicos como dolor, cambios en el apetito e insomnio;
  • En la adolescencia, pueden aparecer comentarios como “no sirve de nada ir a la escuela” o “no voy a conseguir una beca”; miedo explícito a convertirse en blanco de crímenes de odio; preocupación por la seguridad propia o de familiares; respuestas de detachment o desinterés, frases como “da igual”, “no me importa” o “no quiero hablar de ello”; cambios drásticos en el rendimiento académico o en las rutinas; variaciones de sueño o apetito; dificultades para concentrarse en casa o en clase;

Estas conductas pueden coexistir con otros trastornos de salud mental y recordar síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT). Aunque el estrés traumático basado en la raza no es un diagnóstico formal por sí mismo, puede manifestarse como resultado directo de la exposición al racismo y otras formas de discriminación.

Racismo, respuesta al miedo y salud mental

El trauma racial afecta a todas las personas que lo experimentan, y su impacto puede ser especialmente intenso durante la infancia y la adolescencia, cuando el cerebro está en desarrollo. El cuerpo responde a amenazas mediante la activación de la llamada respuesta de lucha, huida o congelación, con un aumento de hormonas como la adrenalina y el cortisol. A corto plazo, esto favorece la supervivencia, pero si se mantiene de forma constante, puede interferir con la planificación, la toma de decisiones y la regulación emocional, y contribuir a problemas de aprendizaje y salud física y mental.

Vivir con miedo

Entre los efectos mentales y físicos habituales de la traumas raciales se encuentran:

  • Ansiedad y depresión;
  • Autoestima baja, sensación de desesperanza;
  • Irritabilidad o conductas desafiantes;
  • Posible uso de sustancias;
  • Consecuencias en el embarazo y en la salud metabólica;
  • Cuestionamiento de la identidad y de su lugar en la sociedad.

En el plano psicosocial, los adolescentes pueden sentirse aislados, tener dificultades para forjar amistades, responder con ira o rabia, experimentar vergüenza y auto-duda, abandonar metas académicas o personales, o preocuparse excesivamente por la seguridad y el bienestar de sí mismos o de sus seres queridos.

¿Puede tratarse el trauma racial?

La “cura” para el trauma racial pasa por erradicar el racismo y derribar la supremacía blanca. Esto puede resultar doloroso y agotador, y a veces parece que la reparación depende de otros. Aun así, se puede ayudar a las familias a desarrollar resiliencia y fortalecer la identidad para proteger su bienestar. Buscar apoyo con un profesional de la salud mental que tenga experiencia en trauma y sea sensible a la diversidad cultural es un buen punto de partida, si se cuenta con acceso a servicios. “Idealmente, los adolescentes podrían encontrar un terapeuta que sea consciente de su cultura y que les ayude a construir una identidad sólida y a contextualizar sus experiencias,” señala Wu. Si la terapia no es posible, fortalecer la conexión con la identidad cultural puede ser un factor protector. También es importante promover el cuidado personal y un manejo saludable del estrés. Contar con una red de apoyo familiar y de amistades solidarias suele ser beneficioso.

Apoyo comunitario y participación

Participar en movimientos de justicia social y en acciones comunitarias puede ayudar a algunos adolescentes a sentirse menos desesperanzados frente al racismo estructural. Tener un objetivo concreto para trabajar puede facilitar el cambio, especialmente al enfocarse en temas clave como:

  • el sistema de justicia penal;
  • la reforma migratoria;
  • la reducción de la desmovilización electoral.

Interaccionar con personas de otras culturas también ayuda a cuestionar prejuicios y a desarrollar una visión más compleja y matizada de la raza y de la humanidad.

Mirando hacia adelante

Durante la adolescencia ocurren cambios importantes a medida que los jóvenes exploran su identidad y su lugar en un mundo cada vez más tenso. Experimentar o presenciar injusticias raciales repetidas puede afectar negativamente su desarrollo emocional y su bienestar. Su validación, comprensión y apoyo pueden fomentar la resiliencia y una identidad sólida. Aunque no siempre sea posible protegerlos de todo el odio, puede reforzarse su bienestar recordándoles su valía.

Recursos y próximos pasos

Considera estas vías para ampliar información y apoyo:

  • Mental Health America para información sobre trauma racial y enfoques culturales de terapia;
  • Ayana Therapy para comenzar la búsqueda de un orientador que valore la diversidad cultural;
  • Inclusive Therapists para encontrar un terapeuta cercano.

Otros recursos para apoyar el bienestar emocional y mental de niños y adolescentes incluyen:

  • Cómo encontrar y financiar terapia para personas de color;
  • Cómo abordar el racismo y el trauma en el aula para docentes;
  • Recursos para apoyar el bienestar emocional de niños ante el racismo y la violencia racial;
  • Cómo ayudar a niños y adolescentes a lidiar con el estrés racial y el autocuidado;
  • Comprender y sanar el trauma racial; recursos anti racistas para familias y niños;
  • Cómo encontrar un terapeuta verdaderamente anti racista.

Vídeo sobre Trauma racial: cómo el racismo impacta la salud mental de tu adolescente.

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.