Abilify para el TOC: eficacia y mucho más
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) suele tratarse con psicoterapia y medicamentos antidepresivos, especialmente inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Cuando la mejoría es insuficiente, el antipsicótico aripiprazol, comercializado como Abilify, puede añadirse en algunos casos. Su uso requiere supervisión profesional por sus posibles efectos secundarios, riesgos metabólicos y cambios involuntarios del movimiento.
¿Qué es Abilify?
Abilify es el nombre comercial del aripiprazol, un antipsicótico atípico o de segunda generación. Estos medicamentos influyen en neurotransmisores cerebrales, sobre todo la dopamina y la serotonina, que participan en la regulación del estado de ánimo, el pensamiento y la conducta.
Los antipsicóticos se clasifican habitualmente en dos grupos:
- Antipsicóticos típicos o de primera generación: actúan principalmente sobre los receptores de dopamina.
- Antipsicóticos atípicos o de segunda generación: como Abilify, influyen tanto en los receptores de dopamina como en los de serotonina.
¿Cómo puede utilizarse para tratar el TOC?
Abilify no suele ser la primera opción para el TOC. Por lo general, se utiliza como tratamiento complementario junto con un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) u otro medicamento indicado para este trastorno.
Los ISRS suelen constituir el tratamiento farmacológico inicial. Sin embargo, las investigaciones señalan que aproximadamente entre el 40 % y el 60 % de las personas con TOC no experimentan una mejoría suficiente cuando toman únicamente estos fármacos.
En estos casos, añadir aripiprazol puede ser una posibilidad. Una revisión de la investigación publicada en 2019 indicó que el aripiprazol y la risperidona se encuentran entre los antipsicóticos con más evidencia cuando se combinan con otros medicamentos para tratar el TOC. El aripiprazol podría resultar especialmente útil cuando un ISRS ha producido una mejoría parcial, pero los síntomas persisten.
Efectos secundarios de Abilify
Como ocurre con cualquier medicamento, Abilify puede causar efectos secundarios. Algunos son leves y pueden disminuir después de varios días o semanas, cuando el organismo se adapta al tratamiento.
Posibles efectos secundarios frecuentes
- Dolor de cabeza.
- Somnolencia.
- Inquietud.
- Cansancio o falta de energía.
- Dificultad para dormir.
- Ansiedad.
- Cambios de peso, tanto aumento como pérdida.
- Náuseas, vómitos o estreñimiento.
- Mareos.
Posibles efectos secundarios graves
- Movimientos incontrolables o involuntarios, como temblores.
- Cambios metabólicos, entre ellos un aumento de la glucosa o del colesterol.
- Dificultad para tragar.
- Problemas para concentrarse o pensar con claridad.
Si un efecto secundario resulta preocupante o interfiere en la vida diaria, conviene comunicarlo a un profesional sanitario o de salud mental. Ante síntomas potencialmente mortales o una emergencia médica, debe contactarse con los servicios de emergencia.
Síntomas extrapiramidales
Al modificar la actividad de la dopamina, Abilify puede provocar síntomas extrapiramidales. No todas las personas los experimentan de la misma manera. Entre los más habituales se encuentran:
- Distonía: contracciones musculares, temblores o posturas anómalas.
- Acatisia: sensación intensa de inquietud y dificultad para permanecer quieto.
- Parkinsonismo: temblores y movimientos lentos o rígidos en los brazos y las piernas.
Advertencia sobre impulsos compulsivos
En 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos emitió una advertencia de seguridad sobre Abilify. El medicamento puede asociarse, en algunas personas, con impulsos intensos, compulsivos o difíciles de controlar, como:
- Jugar a juegos de azar.
- Comer de forma compulsiva.
- Comprar en exceso.
- Buscar o desear actividad sexual de manera compulsiva.
Estos impulsos pueden disminuir al interrumpir el tratamiento, pero cualquier cambio debe realizarse bajo supervisión médica. Llevar un registro de los síntomas y comentarlos con el profesional responsable puede facilitar la detección temprana de efectos no deseados.
Posibles complicaciones a largo plazo
El tratamiento prolongado con antipsicóticos puede asociarse con algunas complicaciones. Aunque el riesgo puede ser bajo con aripiprazol, es importante conocerlas y realizar el seguimiento correspondiente.
Discinesia tardía
La discinesia tardía es un trastorno relacionado con el uso continuado de medicamentos antipsicóticos. Puede causar movimientos involuntarios en:
- La lengua.
- El cuello.
- La cara.
- Las extremidades.
- El tronco.
- La mandíbula.
Puede aparecer incluso aproximadamente un mes después de iniciar el tratamiento. Aunque puede afectar a cualquier persona, el riesgo parece ser mayor en quienes han pasado la menopausia. Si aparecen estos movimientos, el profesional puede valorar otras opciones terapéuticas.
Síndrome metabólico
El síndrome metabólico puede aparecer con determinados medicamentos y se caracteriza por una combinación de alteraciones como:
- Aumento de peso.
- Glucemia elevada.
- Colesterol alto.
Durante el tratamiento pueden controlarse los niveles de glucosa y colesterol. También es posible que se supervise la hemoglobina glucosilada, conocida como HbA1c, para observar el control de la glucosa a lo largo del tiempo.
Otros medicamentos utilizados para el TOC
Los ISRS son algunos de los fármacos más utilizados para tratar el TOC. Entre los más habituales se encuentran:
- Fluoxetina.
- Fluvoxamina.
- Sertralina.
- Paroxetina.
Estos medicamentos también pueden emplearse en problemas como los trastornos de ansiedad, la depresión mayor, la depresión asociada al trastorno bipolar y algunos trastornos de la conducta alimentaria. En el TOC, las dosis pueden ser diferentes de las utilizadas para otras afecciones y siempre deben establecerse de forma individualizada por un profesional.
En ocasiones se combinan con otros medicamentos para mejorar la tolerancia o los resultados. Por ejemplo, un profesional puede valorar un fármaco como ondansetrón cuando las náuseas constituyen un problema.
El papel de la terapia y del seguimiento profesional
El tratamiento inicial del TOC suele incluir psicoterapia, especialmente la terapia cognitivo-conductual y la exposición con prevención de respuesta. Esta última ayuda a trabajar gradualmente la relación con las obsesiones y a reducir las conductas compulsivas.
Los medicamentos pueden utilizarse junto con la terapia para controlar los síntomas. Si la respuesta es insuficiente, un fármaco complementario como Abilify puede incorporarse al plan terapéutico en circunstancias concretas.
El seguimiento permite valorar la eficacia, ajustar el tratamiento y detectar posibles efectos secundarios. Comunicar con claridad cualquier cambio en el estado de ánimo, los impulsos, los movimientos o la salud física ayuda a tomar decisiones terapéuticas informadas.
Vídeo sobre Abilify para el TOC: eficacia y mucho más
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.