Abuso hacia los hombres: por qué ocurre y más
El abuso puede ocurrir en cualquier relación y los hombres también pueden ser víctimas. A menudo se subestima su prevalencia y las señales no siempre son visibles. Las cifras señalan que una cuarta parte de los hombres experimentará alguna forma de abuso físico en la vida, pero el abuso no se limita a lo físico: puede ser emocional, verbal, psicológico o sexual, y dejar huellas duraderas.
La realidad del abuso en las relaciones y la experiencia de los hombres
Cuando pensamos en abuso, solemos imaginar a la superviviente como mujer. Sin embargo, los hombres también pueden sufrir maltrato en sus relaciones, y puede pasar desapercibido, ser severo y generar problemas duraderos. muchos sobrevivientes hombres se sienten solos, aislados o avergonzados, lo que dificulta pedir ayuda y reconocer que están siendo abusados.
¿Por qué es más común de lo que creemos?
¿Cómo puede algo tan grave como el abuso en una relación pasar desapercibido? Si un hombre recibe abuso, ¿no lo detectaríamos? Probablemente no. El abuso de hombres en relaciones es, en parte, un secreto incómodo que no siempre se habla, incluso cuando ocurre. Los estereotipos sociales —que esperan que los hombres sean físicamente dominantes y más agresivos— a veces impiden reconocer y buscar ayuda cuando la violencia llega a la relación. Aun así, es más frecuente de lo que pensamos y puede tomar muchas formas.
Formas de abuso que pueden experimentar los hombres
Abuso verbal y emocional
El abuso verbal y emocional ocurre cuando una persona denigra, humilla o controla a su pareja con palabras, gestos y comportamientos. En muchos casos, un hombre puede ser objeto de abuso emocional sin una agresión física visible, lo que dificulta su reconocimiento. Es posible que la mujer abusiva aproveche ciertas restricciones para volverse verbal o emocionalmente agresiva, dejando al hombre inseguro sobre qué hacer y cómo responder.
Coerción sexual
- Retener la sexualidad como forma de control (no mantener relaciones sexuales).
- Prometer sexo o actos sexuales para obtener lo que quiere.
- Usar el coqueteo sexual para manipular o dañar de forma deliberada.
- Actos sexuales encubiertos, como forzar prácticas sexuales o tomar control de la intimidad.
La coerción sexual puede presentarse incluso cuando hay una respuesta física en la relación. Sujetar o usar el sexo como arma para controlar a la pareja se considera una forma de abuso.
Abuso psicológico
- Desacreditar al hombre y socavar su confianza.
- Aislarlo de amigos y actividades normales.
- Insultar, intimidar o infringir miedo constante.
- Interferir en relaciones familiares y hacer acusaciones infundadas de infidelidad.
- Monitorear constantemente llamadas, mensajes y redes sociales.
- Controlar las finanzas y manipular su conducta, como gastar de forma descontrolada.
En algunos casos, los hijos pueden ser utilizados para manipular o alejar al padre, amenazando su acceso a ellos o exponiendo defectos para tensar la relación con los niños. Este uso de los hijos añade una dimensión abusiva adicional para el hombre y para los menores involucrados.
Señales de que un hombre podría estar siendo abusado
Si bien puede carecer de señales físicas inequívocas como moretones, existen indicadores de abuso en hombres que conviene conocer. Preguntas clave pueden revelar patrones de maltrato:
- Cambios en la personalidad, como pasar de ser extrovertido a retraído o de una persona responsable a comportamientos irascibles o irresponsables.
- Ansiedad o miedo ante la respuesta de la pareja y una preocupación excesiva por complacerla.
- Hábito de pedir disculpas de forma constante o justificar conductas propias sin necesidad.
- Necesidad de avisar o “rendirse” a la pareja con mucha frecuencia, o ser vigilado y controlado en su movilidad.
- Indicadores de depresión, que pueden manifestarse como irritabilidad o enojo más que un ánimo bajo tradicional.
- Consumo aumentado de alcohol o sustancias como forma de gestionar emociones dolorosas.
- Malestar general o problemas de salud sin explicación médica clara.
- Baja autoestima; dudas persistentes sobre su valía o capacidad en áreas antes dominadas.
Estos signos no son definitivos por sí solos, pero pueden indicar la presencia de abuso y requieren atención y apoyo adecuados.
Próximos pasos
Detener el abuso en una relación es un proceso complejo; no suele bastar con decir “basta” o irse sin apoyo. Muchas personas que atraviesan abuso —independientemente del género— encuentran útil contar con el apoyo de familiares o amistades, y es frecuente que un profesional de la salud mental pueda ayudar a valorar la situación y facilitar cambios necesarios. El primer paso, a veces el más difícil, es reconocer que existe abuso. Una vez dado, es posible avanzar hacia la seguridad y la recuperación.
Vídeo sobre Abuso hacia los hombres: por qué ocurre y más
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.