Abuso por parte de un adolescente hacia sus padres: señales de alerta y qué hacer.
Si tu adolescente actúa de forma abusiva contigo, no estás solo. Este tipo de violencia doméstica, poco reportado, puede afectar a padres y hogares y requiere atención y apoyo. En este artículo exploramos qué es el abuso hijo‑a‑padre, sus manifestaciones, factores de riesgo y señales de alerta, y ofrecemos recursos y estrategias para buscar ayuda y proteger a la familia.
Qué es el abuso hijo-a-padre
El abuso hijo‑a‑padre (CPA) ocurre cuando un menor de edad (menos de 18 años) o un joven adulto (18–25) que convive en tu hogar te maltrata físicamente o verbalmente, emocionalmente o económicamente con la finalidad de dominar o ejercer control. Puede ser violento y directo, o encubierto mediante amenazas o coerción. El CPA es una forma de violencia doméstica y ha sido poco reportado; un estudio que repasó 60 años de investigación halló que entre el 5% y el 21% de las familias se ven afectadas. En el 97% de los casos la persona que sufre el abuso es la madre, y en el 83% de estos casos el abusador es un hijo; las hijas tienden a usar con más frecuencia conductas de abuso emocional o verbal que los hijos.
Los diferentes tipos de abuso
Físico
Tu hijo puede golpearte, arrojar objetos, dañar la propiedad o hacer daño a las mascotas de la familia.
Verbal
Puede burlarte, insultarte o dirigirse a ti con palabras despectivas o degradantes.
Emocional
Puede amenazarte con hacerte daño a ti o a sí mismo si no haces lo que quiere. También puede intimidarte siguiéndote o enviándote mensajes de forma persistente.
Económico
Puede robarte dinero, generar deudas a tu nombre o exigir grandes sumas si no cumples sus demandas.
Factores de riesgo
Violencia doméstica
Los hijos expuestos a violencia en casa —a menudo entre parejas— son más propensos a mostrar conductas violentas o crueles hacia sus padres en la adolescencia. Un estudio de 2017 encontró que el CPA era más probable en personas provenientes de familias afectadas por violencia doméstica. También se observó mayor riesgo cuando un tribunal o un centro psiquiátrico derivó a los participantes, lo que señala una relación entre CPA y actividad delictiva o condiciones de salud mental. Reconocer que el CPA es una forma de violencia doméstica puede abrir puertas a intervenciones entre adultos y entre tú y tu hijo.
Conducta antisocial
La conducta antisocial o la falta de empatía hacia los demás en casa y en otros contextos (como la escuela) puede indicar que tu hijo podría volverse violento contigo. Si docentes, entrenadores u otras figuras de autoridad informan de agresión o poca empatía, presta atención a signos de CPA emergente o activo.
Salud mental
Algunas condiciones de salud mental pueden coincidir con CPA, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno bipolar y la depresión. No obstante, no todos los niños diagnosticados con estos trastornos serán violentos. El trastorno de apego reactivo y el trastorno de conducta también se asocian con el CPA.
Señales de alerta
- Estás cambiando tu comportamiento para adaptarte a la conducta de tu hijo o en respuesta a sus amenazas.
- Tu hijo es violento hacia ti. Todos los niños pueden mostrar rabia, pero la violencia que pone en riesgo tu seguridad no es normal.
- Tu hijo te amenaza con violencia si no cumples sus deseos. También puede amenazarte con hacerse daño si no haces lo que pide.
- Tu hijo te amenaza con suicidarse si no accedes a sus demandas. Toma estas amenazas muy en serio, incluso si sospechas que pueden ser manipulación.
- Tu hijo amenaza a otras personas o es cruel con las mascotas, o ambas cosas.
- La escuela informa que tu hijo es grosero con los docentes o tiene poca interacción social con sus compañeros.
- Tu hijo amenaza llamar a un profesional (trabajador social, terapeuta, policía) si no se satisfacen sus demandas.
- Sientes que caminas sobre huevoS para mantener la paz entre tú y tu hijo o entre tu hijo y otros miembros de la familia.
Cómo afrontar
Vivir y superar una situación de abuso requiere apoyo profesional y, a veces, apoyo legal.
Terapia individual
Habla con un profesional de la salud mental sobre lo que estás viviendo. La terapia puede ayudarte a aceptar lo ocurrido y a planificar formas de mantener tu seguridad. Si necesitas ayuda para encontrar un terapeuta, considera acudir a servicios locales de salud mental.
Terapia familiar
La terapia familiar puede fortalecer los vínculos y enseñar métodos disciplinarios no violentos, ayudándote a entender que el abuso de tu hijo no es normal y a ajustar tus respuestas. Busca terapeutas familiares en tu zona.
Grupos de apoyo
Existen grupos de apoyo para padres en situaciones similares; pueden ofrecer información, contención y estrategias prácticas para enfrentar la situación y no sentirse solo.
Programas de justicia juvenil
En muchas ciudades existen programas de intervención para violencia familiar juvenil. Si la conducta de tu hijo ha implicado la intervención policial, participar en estos programas puede facilitar consejería individual y familiar, planes de seguridad y educación para toda la familia.
Documentación y registro de interacciones problemáticas
Para fines legales y de apoyo terapéutico, documenta discretamente las interacciones problemáticas que tienes con tu hijo, de modo que dispongas de un registro claro si se necesita intervención profesional o judicial.
Crear un plan de seguridad
Si temes por tu seguridad física o la de otros miembros de la familia, intenta salir de casa y ponerte a salvo de inmediato; llama al 112 o contacta a un familiar de confianza. Aunque no haya escaladas, es buena idea contar con un plan. Utiliza estas pautas para crear uno:
- Dónde ir y a quién contactar para refugio seguro.
- Qué empacar (documentos importantes, dispositivos, medicación).
- Cómo proteger a las mascotas y a los niños durante la situación.
Próximos pasos
La conducta agresiva, coercitiva, cruel y violenta no es comportamiento normal de la adolescencia y puede ser un signo de CPA. Si estás siendo abusado por tu hijo, puedes buscar ayuda. Si la situación de tu hijo requiere más que terapia individual o familiar, existen programas de intervención juvenil y apoyos que pueden ayudar a estabilizar tu hogar. Hay recursos y guías disponibles para informarte y acompañarte en este proceso. No pierdas la esperanza: la seguridad de tu hogar y una relación saludable con tu hijo son posibles con el apoyo adecuado.
Recursos y ayuda
- Línea Nacional de Violencia Doméstica (EE. UU.): 800-799-7233, atención 24/7 y confidencial.
- NCADV (Coalición Nacional Contra la Violencia Doméstica): recursos y guías de ayuda.
- Servicios locales de apoyo a la familia, salud mental y justicia en tu país.
Vídeo sobre Abuso por parte de un adolescente hacia sus padres: señales de alerta y qué hacer.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.