Así es como vivir con una madre que tiene esquizofrenia.
Cuando un padre o madre convive con esquizofrenia, el impacto no recae solo sobre la persona afectada: también toca a los hijos y a otros seres queridos. Este artículo explica qué es la esquizofrenia, cómo puede manifestarse de forma diferente en cada persona, qué efectos puede tener en el niño y la familia, y qué estrategias y recursos pueden ayudar a afrontar la situación con claridad y apoyo.
Qué es la esquizofrenia y cómo se manifiesta
La esquizofrenia es una condición de salud mental que distorsiona pensamientos, conductas y percepciones. Debido a que puede provocar un desapego de la realidad, sus síntomas pueden ser muy incapacitantes y dificultar tareas cotidianas. Una persona con esquizofrenia puede experimentar el mundo de forma muy diferente, lo que puede generar distancia con sus seres queridos. También es una de las condiciones más malinterpretadas y estigmatizadas.
Síntomas de la esquizofrenia
Según el DSM-5, para el diagnóstico se requieren al menos 2 de los siguientes síntomas durante un periodo de al menos un mes:
- Alucinaciones: escuchar, ver u otras percepciones que no son reales. Las alucinaciones auditivas y visuales son las más comunes, aunque otras experiencias sensoriales pueden estar involucradas.
- Delirios: creencias fuertemente sostenidas que son falsas o no basadas en la realidad. Algunas personas pueden sentir que están siendo perseguidas o influidas por fuerzas externas, o creer que poseen poderes especiales.
- Lenguaje desorganizado: discurso incoherente o que salta de un tema a otro, a veces difícil de seguir; en ocasiones se habla de palabras que no se entienden.
- Comportamiento desorganizado: conductas extrañas, dificultades para realizar tareas diarias, o signos de agitación; en algunos casos pueden aparecer síntomas catatónicos.
- Síntomas negativos: ausencia de rasgos típicos como emociones, iniciativa, habla, interés por relacionarse con otros o motivación.
¿Cómo afecta a un niño tener un progenitor con esquizofrenia?
La esquizofrenia es una condición extremadamente compleja que puede manifestarse de múltiples maneras. Tener esquizofrenia no implica que alguien no pueda ser un padre amoroso y funcional, especialmente si recibe tratamiento. Pero, al afectar el funcionamiento diario, el estado de ánimo y el bienestar emocional de la persona, inevitablemente impacta a sus hijos.
En un estudio de 2021 de la Universidad de Manchester se evaluó el “clima emocional” de familias con un progenitor con esquizofrenia, centrándose en la expresión emocional y las prácticas de crianza. Los resultados indicaron que los padres con esquizofrenia mostraban más hostilidad hacia sus hijos y eran más críticos y culpabilizadores.
Un estudio anterior, de 2013, recogió las experiencias de un pequeño grupo de adultos que crecieron con un progenitor con esquizofrenia. Aunque la mayoría (aproximadamente el 70%) se mostraron satisfechos con la crianza recibida, muchos informaron efectos a lo largo de su vida. En particular, el 66% indicó sentirse cargados por la condición de su progenitor y el 40% afirmó haber recibido menos apoyo del progenitor.
Qué hacer si mi madre tiene esquizofrenia y no busca ayuda
Es importante saber que no tienes que asumir la responsabilidad de la salud mental de tu progenitor, especialmente si eres menor de edad.
Si tu progenitor tiene esquizofrenia o presenta síntomas y no quiere o no puede buscar ayuda, es buena idea hablar con un adulto de confianza sobre la situación. Esto podría ser:
- otro padre o familiar
- un profesor
- un orientador
- un terapeuta
Cuando hay un progenitor con una enfermedad mental, es natural sentirse protector y quizá presionado para guardar el secreto. El estigma puede hacer que resulte muy intimidante. Pero hay tratamientos muy eficaces que pueden ayudar a tu madre a llevar una vida plena y productiva:
- Medicamentos: los antipsicóticos son el tratamiento de primera línea y pueden reducir o eliminar síntomas como delirios y alucinaciones, además de disminuir el riesgo de recaídas.
- Terapia: la psicoterapia puede reducir el estrés y ayudar a abordar patrones de pensamiento negativos. La terapia cognitivo-conductual (CBT) ha mostrado eficacia en esquizofrenia al ayudar a organizar pensamientos y disminuir la intensidad de los síntomas.
Estas son pautas que suelen indicar un médico y un equipo de salud mental tras un diagnóstico o ingreso hospitalario. Lo que sí puedes gestionar es informarte sobre la enfermedad y la red de apoyo que puedas crear, por ejemplo elaborando un plan de crisis de salud mental junto a tu progenitor o a un adulto de confianza.
¿Tengo más probabilidades de desarrollar esquizofrenia por tener a mi madre?
Como ocurre con muchas condiciones de salud mental, la esquizofrenia es heredable hasta cierto punto. Las probabilidades a lo largo de la vida son aproximadamente:
- 1% en la población general
- 6,5% en personas que tienen un familiar de primer grado con la enfermedad, como un progenitor
Sin embargo, esto significa que la gran mayoría de personas con un progenitor con esquizofrenia no la desarrollan. Los genes influyen, pero son solo una pieza del rompecabezas. La epigenética estudia cómo la información genética heredada se manifiesta o no en una persona, y los factores ambientales pueden activar predisposiciones. La investigación de 2016 sugiere que la esquizofrenia suele resultar de una combinación de factores genéticos y ambientales, y el estrés de cuidar a un progenitor con una enfermedad mental podría contribuir a activar la condición, no solo la predisposición genética.
Qué hacer a continuación y recursos de apoyo
La esquizofrenia puede resultar muy aislante para la persona que la tiene y para sus seres queridos. Y debido al estigma asociado, puede ser difícil saber a dónde acudir o cómo obtener ayuda.
La National Alliance on Mental Illness (NAMI) ofrece recursos y grupos de apoyo para familias de personas con trastornos mentales. Teen Line es una opción útil para jóvenes: una línea de ayuda atendida por consejeros adolescentes que ofrece un espacio seguro y confidencial para hablar.
- NAMI: la Alianza Nacional para la Salud Mental ofrece grupos de apoyo, información y recursos para familias.
- Teen Line: línea de ayuda para adolescentes, con consejeros jóvenes, que ofrece un espacio seguro y confidencial para hablar.
muchos niños con un progenitor con condiciones de salud mental asumen roles de cuidador. Pero es importante cuidarte a ti mismo: dormir lo suficiente, comer de forma saludable y priorizar tu salud mental.
Vídeo sobre Así es como vivir con una madre que tiene esquizofrenia.
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.