¿Codependiente o alguien que quiere agradar a los demás? Aquí está la diferencia
Si ser la persona a la que todos acuden suele significar que tus propias necesidades quedan relegadas, quizá quieras conocer más sobre la codependencia. ¿Eres codependiente? Para responder, conviene entender primero qué rasgos caracterizan este comportamiento. Exploraremos qué significa, cómo se identifica y qué efectos puede tener en tu vida personal y en tus relaciones.
Qué es la codependencia
La codependencia se describe como un patrón persistente de conducta que implica silenciar o minimizar tus propias necesidades para satisfacer las de los demás. Aunque el término se popularizó en el ámbito de las relaciones de pareja afectadas por trastornos de consumo, se ha ampliado a todo tipo de vínculos. Es más frecuente cuando hay condiciones de salud mental, discapacidad o traumas generacionales en la familia.
No es un diagnóstico formal del DSM-5, sino un conjunto de rasgos y un estilo relacional. Como señala la terapeuta Mary Joye, “la compasión puede convertirse en una compulsión de cuidar a los demás” y, a menudo, se acompaña de respuestas neurobiológicas como oxitocina y dopamina al ayudar a otros.
La codependencia existe a lo largo de un espectro: desde vivir la vida principalmente alrededor de las necesidades de otros, hasta intentar controlar las emociones y conductas de quienes nos rodean.
Codependencia y complacer a los demás
¿Es lo mismo que complacer a los demás? No necesariamente. “Todas las personas codependientes son quienes buscan agradar a los demás, pero no todas las personas que complacen lo hacen por codependencia”, explica la terapeuta Kate Engler. Ambos estilos comparten rasgos como el deseo de ayudar, el resentimiento por tener que estar siempre disponibles y dificultades para establecer límites, pero la codependencia suele ser más extrema y recae en que la otra persona depende de ti para satisfacer sus necesidades.
Codependencia y estilos de apego
La codependencia puede tener una vinculación con un apego ansioso. Si creciste en un entorno con dinámicas estresantes o traumáticas, quizá no tuviste la libertad de no ser codependiente: esa dependencia te ayudó a sobrevivir. Es posible desarrollar un estilo de apego ansioso, priorizando las necesidades de otros para mantener la seguridad y evitar el abandono o el castigo, incluso a costa de tu propio desarrollo emocional.
¿Qué se siente la codependencia?
En una palabra, es “mixto”.
Puede haber momentos de sentirte bien cuando ayudas o rescatas a alguien querido, pero suelen ser breves. Con frecuencia, hay miedo, porque parece que sólo tú eres responsable del bienestar de esa persona. También puedes experimentar:
- ansiedad
- fatiga
- inseguridad
- falta de control
- agotamiento
- resentimiento
- sentirse aprovechado
En ocasiones, la codependencia puede provocar una pérdida de identidad, aumentando la ansiedad y la depresión al relegar tus propias necesidades a un segundo plano.
Rasgos codependientes
Rasgos cognitivos
- dificultad para diferenciar entre tus propias opiniones y las de los demás
- dificultad para identificar y expresar tus propias necesidades
- asumir las ganas de los demás como propias
Rasgos emocionales
- dificultad para decir “no”
- miedo a no ser aceptado, amado o apoyado
- sentimientos de insuficiencia o baja autoestima
Rasgos conductuales
- asumir más responsabilidades de las que puedes manejar
- hacer cosas por los demás por miedo a no ser aceptado
- mantener relaciones que dañan tu bienestar para evitar la soledad
- entregar límites poco claros o no establecerlos
- buscar aprobación o validación constante
- “rescatar” a otros, incluso cuando no se pide
Señales de la codependencia
Relaciones familiares
- estar disponible para todos las 24 horas
- resolver las tareas escolares de otros
- prestar dinero que necesitas para pagar el alquiler
- dejarlo todo por una persona mayor o conflictiva
Relaciones laborales
- aceptar todos los encargos de tu jefe
- hacer favores a compañeros pese a estar saturado
- recoger trabajo extra en proyectos de grupo con frecuencia
Relaciones románticas
- cortar amistades que no entienden a tu pareja
- modificar tu agenda para satisfacer a tu pareja
- privarte de sueño para estar despierto para tu pareja
- disculpar los arrebatos de tu pareja cuando bebe
- querer ser visto como un héroe o salvador
Codependencia y violencia doméstica
Las personas en relaciones abusivas no son automáticamente codependientes. El control coercitivo a lo largo del tiempo puede mantener a alguien en conductas que les hacen daño. Tampoco todas las personas con conductas codependientes están en relaciones abusivas. La codependencia existe en un continuo y puede convivir con distintas dinámicas relacionales.
Codependencia como posible signo de condiciones de salud mental
La codependencia es un estilo relacional que a veces se superpone con patrones o síntomas de algunas condiciones de salud mental, como:
- trastorno de personalidad dependiente
- trastorno límite de la personalidad
- trastornos histriónicos
- trastorno de estrés postraumático
- trauma complejo
Codependencia, trauma y factores culturales
Las definiciones disponibles no siempre contemplan conductas sociales basadas en la supervivencia. Los rasgos codependientes pueden desarrollarse tras experiencias traumáticas. Según la cultura, ciertas normas de rol pueden asociarse a una socialización femenina centrada en el cuidado, y grupos marginados pueden presentar patrones que refuerzan necesidades no cubiertas y disfunciones relacionadas con la salud mental, el consumo y la pobreza.
Cómo afrontar la codependencia
Como la codependencia no es un diagnóstico formal, un profesional de la salud mental puede ayudar a identificar causas subyacentes, como traumas. La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a reconocer creencias y patrones que alimentan la conducta y ofrecer herramientas para manejar síntomas de condiciones asociadas como la ansiedad o la depresión.
También pueden ser útiles algunas estrategias de autocuidado, como llevar un diario, practicar ejercicios somáticos y cultivar intereses y metas propias.
En una relación con una persona codependiente
No es tu culpa, y tampoco de la otra persona. Están en modo de supervivencia. “A modo de metáfora, son dos personas que no aprendieron a nadar por sí mismas y se agarran la una a la otra para no ahogarse”, explica De Marco. Buscar ayuda externa, aprender a establecer límites y considerar asesoría individual, de pareja o familiar puede aumentar la capacidad de sobrevivir y mejorar las relaciones.
Si tú o tu ser querido viven con depresión, ansiedad o trastorno por uso de sustancias, puede ser momento de buscar ayuda. Considera recursos para encontrar apoyo profesional, como la orientación de un psicólogo a través de herramientas de asociaciones profesionales.
Claves y recursos para avanzar
Con apoyo profesional, puedes aprender a gestionar rasgos y señales de codependencia. Cuanto más sepás sobre este tema, mejor preparado estarás para afrontarlo. Algunas obras útiles incluyen:
- Codependiente No Más
- “Pathological Altruism”
- “The Human Magnet Syndrome”
- “Unf*ck Your Boundaries”
Si buscas apoyo de un profesional de salud mental, estos recursos pueden ayudar:
- Co-Dependents Anonymous
- Asociación Americana de Psiquiatría – herramienta para encontrar un psiquiatra
- Asociación Americana de Psicología – herramienta para encontrar un psicólogo
- Directorio de terapeutas de diversas comunidades y grupos minoritarios
- Centros y líneas de ayuda de salud mental a nivel nacional
Vídeo sobre ¿Codependiente o alguien que quiere agradar a los demás? Aquí está la diferencia
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.