¿Cómo afectan los teléfonos inteligentes a la psicología de tus hijos?
¿Cuántas veces hemos visto a un niño pequeño mirando fijamente un teléfono móvil en sus manos? ¿Qué tan temprano es demasiado temprano? Este artículo explora cómo el uso de smartphones influye en el desarrollo infantil, qué beneficios y riesgos se observan y qué pautas prácticas pueden ayudar a equilibrar el tiempo frente a la pantalla con la actividad física, el sueño y las interacciones familiares.
Uso de smartphones en la infancia: adopción y evolución
Comparado con hace cinco o diez años, cada vez más niños usan smartphones y a edades más tempranas. En una encuesta de 2020 del Pew Research Center, el 60% de los menores estuvieron expuestos a smartphones antes de los cinco años. Dentro de ese grupo, el 31% recibió los teléfonos antes de cumplir dos años.
Ventajas y riesgos en el desarrollo infantil
Ventajas de la exposición temprana
- “La tecnología es una increíble herramienta educativa,” afirma la Dra. Eva Lazar, directora del Lazar Center, en Nueva Jersey. Los niños pueden aprender mucho de contenidos y programas que introducen conceptos y fomentan la alfabetización tecnológica, así como fortalecer vínculos con familiares que no siempre están presentes.
- La exposición inicial a dispositivos puede facilitar la navegación básica por interfaces y contribuir a una menor brecha digital cuando se acompaña de supervisión y orientación adecuadas.
Riesgos y responsabilidades
- Como ocurre con todo avance, la moderación es clave. Un uso excesivo en bebés o un acceso ilimitado para adolescentes puede asociarse a efectos en el desarrollo y en la regulación del sueño, la atención y la actividad física.
- La popularidad de las plataformas digitales también facilita la interacción con la salud mental de forma indirecta: la terapia online, en chat o videollamada, puede ser una opción más accesible para ciertos jóvenes que enfrentan barreras geográficas o situacionales.
Cómo afectan los smartphones al cerebro
Es muy probable que el 95% de las familias con niños menores de 8 años tenga al menos un teléfono en casa, y un 42% de los niños tenga acceso a un dispositivo propio, según una empresa de investigación independiente. Aunque la tecnología ofrece oportunidades, la evidencia sugiere que el tiempo escolar y familiar debe regularse para favorecer un desarrollo equilibrado.
Bebés y niños pequeños
Aún queda mucho por entender sobre cómo los smartphones influyen en el desarrollo de un bebé, o cómo los filtros pueden distorsionar su realidad y su autoimagen. En general, se recomienda limitar el tiempo de pantalla para los más pequeños y priorizar experiencias de interacción real.
Advertencias: al inicio, los niños pequeños no procesan imágenes más allá de los colores y el brillo; es posible que no se reconozcan a sí mismos en una cámara. “Un teléfono no es un espejo, pero en algún momento un niño se reconocerá; los filtros divertidos pueden dificultar ese proceso”, explica Lazar. La investigación también está explorando posibles efectos de filtros de realidad aumentada en la percepción corporal.
Edad escolar
La Organización Mundial de la Salud ha enfatizado la importancia de minimizar el tiempo frente a la pantalla debido a su relación con estados de inactividad. Sabemos cuán crucial es la actividad física, el sueño adecuado y el juego para los niños. Aun así, controlar un smartphone puede resultar muy difícil para muchos padres, dado que para muchos niños es un símbolo de estatus y una forma de mantenerse conectados con amigos.
La posibilidad de rastrear a los hijos mediante apps de localización también puede ser atractiva para las familias. Sin embargo, los beneficios de ampliar las redes sociales y las conexiones pueden implicar riesgos, como la exposición a contenidos inapropiados o conductas problemáticas cuando el tiempo de pantalla es elevado. Un estudio de 2018 halló una correlación entre un uso mayor de pantallas y conductas disruptivas, hiperactividad e dificultad de atención.
Adolescentes
Al crecer, los adolescentes desarrollan una mayor comprensión de sí mismos y de cómo son percibidos por los demás. Sin embargo, esa autoimagen puede verse distorsionada si se otorga exceso de importancia a las redes sociales o a los mensajes que circulan online.
Ventajas
- Los adolescentes pueden usar smartphones y redes sociales como plataformas de activismo y para promover cambios positivos. También facilitan la conexión con familiares más allá del círculo inmediato y permiten encontrar comunidades afines.
Riesgos
- El exceso de selfies, la sextorsión y la presión de las redes sociales pueden afectar la salud mental. En general, la influencia de las redes sociales puede ser mayor que la de los videojuegos en ciertos aspectos emocionales y sociales.
Cómo influyen en el cuerpo y la salud física: mitos y realidades
- Mito: la radiación de radiofrecuencia de los teléfonos está vinculada al cáncer. La FDA indica que no hay evidencia sustancial de un vínculo con el cáncer a los niveles de exposición regulados por la FCC.
- Mito: los millennials están desarrollando cuernos en el cuello por la mala postura. Este mito viral se originó en un estudio de 2019, pero no hay pruebas de esta afirmación; lo que sí existe son molestias por mala postura.
- Hecho: mirar el teléfono justo antes de acostarse puede dificultar el sueño. La exposición a la luz azul de pantallas brillantes puede inhibir la melatonina y alterar el ritmo circadiano.
Relación entre uso y salud mental
Los cuidadores deben considerar no solo cuánto tiempo pasan los niños frente a las pantallas, sino qué información consumen. “Los niños pequeños están expuestos a estándares de belleza poco realistas antes y a la ansiedad que puede generar saber exactamente lo que hacen sus amigos en cada momento”, comenta Lazar. “Las vidas a veces se presentan como perfectas en las redes sociales, creando expectativas irreales de la felicidad.” Este fenómeno puede contribuir a ansiedad y depresión en algunos adolescentes con uso excesivo.
Qué hacer como familia
- Establecer límites razonables de tiempo frente a pantallas para los más pequeños y fomentar el juego, el sueño y la actividad física.
- Conversar con los adolescentes de forma abierta para que sepan que son queridos y valiosos, independientemente de los «likes» y seguidores.
- Seleccionar y, si procede, guardar en favoritos las mejores apps para gestionar de forma segura el uso del teléfono de tu hijo.
Vídeo sobre ¿Cómo afectan los teléfonos inteligentes a la psicología de tus hijos?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.