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Cómo ayudar a las personas mayores con la depresión

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En Estados Unidos, más de dos millones de personas mayores de 65 años experimentan depresión. Aunque no es inevitable, la depresión puede surgir ante cambios de salud, jubilación o pérdidas, o incluso coexistir con una sensación de mortalidad. En cualquier etapa de la vida, es natural sentir tristeza ante las pérdidas; cuando estos síntomas persisten, pueden indicar un trastorno depresivo que es tratable.

Qué es la depresión en la vejez

La depresión en personas mayores no es simplemente “estar triste” o una parte inevitable del envejecimiento. Puede afectar el ánimo, la energía, el sueño, el apetito y la capacidad de disfrutar de las actividades. A menudo se superpone con otras condiciones médicas y puede pasar desapercibida si no se evalúa adecuadamente.

Tipos de depresión en adultos mayores

  • Trastorno depresivo mayor. Si hay dificultad para realizar tareas diarias o síntomas persistentes durante más de dos semanas, podría tratarse de este trastorno.
  • Trastorno depresivo persistente (distimia). Depresión crónica de larga duración, más de dos años, pero con capacidad para realizar actividades cotidianas.
  • Trastorno depresivo inducido por sustancias/medicación. Puede deberse al uso prolongado de alcohol o ciertos fármacos.
  • Trastorno depresivo debido a una condición médica. Otras condiciones de salud, como demencia o cardiopatía, pueden provocar depresión.

Síntomas y señales a observar

La depresión en mayores puede parecerse a la de adultos más jóvenes, pero a menudo se manifiesta de manera distinta. Busca cambios persistentes en estas áreas:

  • Fatiga, falta de energía o llanto frecuente
  • Pérdida de interés en actividades que antes gustaban
  • Recurrencia de pensamientos de vacío, desesperanza o inutilidad
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado
  • Aumento o disminución del apetito
  • Aislamiento social y dificultad para socializar
  • Quejas somáticas sin causa médica clara (dolor, malestar), cambios en la memoria o concentración
  • Ideas de muerte o de suicidio

¿Es demencia o depresión?

La apatía, la olvidad y la confusión pueden ocurrir en ambas condiciones. A veces la demencia puede desencadenar depresión y, en otros casos, pueden coexistir. Es crucial descartar la depresión antes de diagnosticar demencia, porque los tratamientos difieren. Un profesional de la salud mental puede evaluar y orientar sobre medicación y tratamiento.

Rasgos que ayudan a diferenciar

  • La depresión suele afectar el ánimo y la motivación; la demencia suele implicar deterioro progresivo de la memoria y el juicio.
  • La memoria en depresión puede mejorar con tratamiento; en demencia, el deterioro tiende a ser más estable y progresivo.

Influencia cultural y variaciones individuales

La forma de expresar la depresión puede variar según el trasfondo cultural. Algunas personas pueden expresarla como malestar emocional; otras presentan síntomas físicos como problemas estomacales o cefaleas. Reconocer estas diferencias ayuda a evitar subdiagnóstico y a buscar apoyo adecuado.

Mitos y realidades sobre la depresión en mayores

  • El duelo prolongado es inevitable por la edad.
  • Los síntomas siempre deben obedecer a otra condición médica.
  • “Debería poder superarlo”.

Causas de la depresión en adultos mayores

La depresión no es una cuestión de fuerza de voluntad. Las circunstancias de vida, las condiciones médicas y los fármacos pueden contribuir. A continuación, se describen factores relevantes:

Factores situacionales

  • Duelo, maltrato, aislamiento o cambios en la vivienda
  • Aislamiento social y jubilación
  • Reducción de ingresos

Factores médicos y biológicos

  • Medicaciones, desequilibrios químicos (serotonina/norepinefrina)
  • Enfermedades como Parkinson, ictus, demencia, enfermedad cardíaca, cáncer o artritis
  • Niveles bajos de folato

Medicamentos que pueden contribuir

  • Betabloqueantes para la presión arterial
  • Inhibidores de la ECA (ACE) para la presión arterial
  • Inhibidores de la bomba de proteína para el reflujo

Tratamiento de la depresión en la vejez

Si eres una persona mayor con síntomas de depresión, consultar con un médico puede ayudar a identificar un profesional de salud mental que guíe el tratamiento. Se pueden realizar pruebas de cribado para confirmar la depresión y planificar un enfoque adecuado.

Medicamento

Los antidepresivos pueden ayudar, pero no actúan de inmediato. Los efectos pueden notarse tras unas semanas; es posible experimentar efectos secundarios como malestar estomacal, cambios de peso o somnolencia. Si aparecen cambios de ánimo severos o ideas suicidas, contacta a un profesional de inmediato.

A considerar al usar medicación en la vejez: interacciones con otros fármacos, riesgo de caídas si hay menor alerta, posible olvido de dosis. Nunca se debe ajustar la dosis o suspender un fármaco sin guía médica. Hay investigaciones que relacionan algunos antidepresivos con mayor riesgo de demencia, y algunas evidencias señalan que los ISRS pueden constituir una opción inicial para depresión y demencia en determinadas circunstancias.

Terapia psicológica

La psicoterapia puede ayudar a gestionar la depresión sin medicación. Ofrece herramientas para afrontar el estrés, mejorar patrones de pensamiento y conductas, relaciones y resolución de problemas. En casos severos, puede ser útil combinarla con medicación.

Terapias enfocadas en emociones, conductas y actividades

En personas mayores con Alzheimer y depresión, enfoques estructurados pueden facilitar la mejora de emociones y conductas y apoyar la calidad de vida.

Consejos para gestionar la depresión en adultos mayores

  • Conectar con amigos y redes de apoyo
  • Participar en actividades comunitarias o religiosas
  • Incorporar ejercicio regular: baile, natación, yoga o caminatas
  • Reducir el consumo de alcohol
  • Seguir una dieta equilibrada y dormir de forma regular

Cómo apoyar a alguien mayor con depresión

  • Invita a conversar con profesionales de salud
  • Aborda las ideas nuevas con tacto y empatía
  • Investiga recursos para ocio y socialización
  • Ayuda a recordar citas y administrar medicación
  • Facilita conexiones sociales y comidas sanas
  • Ayuda a encontrar atención médica asequible

Próximos pasos y recursos

Si presentas síntomas de depresión que no desaparecen, consulta a un profesional de la salud para confirmar si hay otra causa médica o si se beneficia de atención de salud mental. Un profesional puede recomendarte un especialista en adultos mayores. También puede ser útil acudir a recursos específicos para la vejez:

  • National Institute on Aging (NIA)
  • AARP
  • Administration for Community Living (Administration on Aging)
  • American Association for Geriatric Psychiatry
  • National Council on Aging
  • Encuentra un terapeuta u otra guía de servicios de salud mental para adultos mayores

Ayuda de inmediato

Si estás en crisis, hay ayuda disponible ahora mismo:

  • Llama o envía un texto al Lifeline 988 (Suicide and Crisis Lifeline) o inicia un chat en 988lifeline.org
  • Si eres veterano, llama a la Veterans Crisis Line 24/7: 800-273-8255, opción 1
  • Envía un texto al 83825 para conversar por texto

Vídeo sobre Cómo ayudar a las personas mayores con la depresión

Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.