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Cómo no tomarte los ataques personales: qué hacer en su lugar

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Todos hemos recibido ataques personales que desafían nuestras creencias, acciones o incluso nuestro carácter. Aunque el consejo de no tomárselo personalmente es útil, esas críticas pueden sentirse muy cercanas. Este artículo propone seis pasos para gestionar la experiencia sin dejar que nos definan, reconociendo la emoción, enfrentando la vergüenza y articulando conductas que reflejen nuestros valores.

Aceptar la ira

La ira es una respuesta normal ante un ataque; indica que algo importa. Si se canaliza de forma adecuada, puede impulsar la acción necesaria para responder de manera constructiva. Permitirse sentirla y reconocer que es saludable ayuda a evitar que se vuelva destructiva. En lugar de reaccionar impulsivamente, dirige esa energía hacia conductas útiles.

Confrontar la vergüenza

La vergüenza surge cuando alguien ataca por desprecio, especialmente desde una posición de superioridad moral. Los detalles personales pueden haber sido elegidos para intensificar ese efecto. En ataques públicos, el daño es mayor. Pregúntate por qué te duele lo que dicen, si la verdad te resulta aceptable y, si no lo es, demuéstrales que se equivocan. Enfréntala y aprende a que no te controla.

  • Si la información es cierta, ¿puedes vivir con esa verdad?
  • Si no lo es, ¿cómo puedes demostrar que están equivocados?

Desprenderse de la necesidad de ser visto

Todos buscamos ser percibidos como inteligentes, amables, honestos o deseables, y a veces invertimos energía en construir esa imagen. En momentos de ataque, esa necesidad puede ponerse en cuestión. Es clave saber quién eres y soltar la necesidad de ser visto de cualquier forma por cualquiera; concéntrate en lo que sí controlas y evita depender solamente de la opinión de los demás. Si vas a actuar ante un público, hazlo para ti mismo.

  • Identifica qué puedes controlar.
  • Identifica lo que no está bajo tu control y déjalo ir.
  • La necesidad de ser querido puede alejarte de tu verdadera identidad.

Revisar tus valores

Cuando se cuestionan tus valores, el objetivo es inducirte a dudar y a actuar en contra de ellos. Si cedes, te traicionas a ti mismo y a tus convicciones. En lugar de ello, esa revisión debería fortalecerlos, reafirmarlos y hacerte menos propenso a que se tambaleen ante ataques.

Desarrollar agencia

Conocer tus valores es una base; disponer de evidencia de ellos es lo siguiente. Desarrollar agencia consiste en vincular tus valores a acciones concretas que puedas señalar como prueba, para ti y para los demás. Es la diferencia entre decir “soy una persona servicial” y realmente ayudar a alguien, acompañar a un amigo en un momento difícil y, sí, no responder con ataques. La agencia te da respaldo, porque las creencias son tan sólidas como las acciones que inspiran.

  • Ayudar a alguien a cargar las compras.
  • Ayudar a un niño a cruzar la calle.
  • Quedarte junto a un amigo en un momento difícil.
  • No atacar de vuelta.

Repetir

Algunas ofensas duelen más que otras, especialmente cuando provienen de alguien cercano o de información muy íntima. A veces es útil repasar estos pasos y, si es necesario, volver a utilizarlos. No tomar las cosas personalmente es un buen consejo que podemos recordar, pero ante ataques personales quizá convenga ampliar el enfoque: no tomes lo dicho como verdad, no lo interiorices y úsalo como impulso para crecer y demostrar que están equivocados.

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Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.