Cuando tus padres no aceptan tu divorcio
Cuando una pareja decide separarse, la presión de los padres puede complicar la situación y aumentar el dolor emocional. Este artículo examina por qué los padres a veces resisten una ruptura, qué dinámicas psicológicas suelen estar en juego y cómo los adultos que se separan pueden comunicarse de forma más eficaz, mantener el bienestar de los hijos y cuidar sus propias necesidades durante el proceso.
Presiones y posibles orígenes de la oposición
No han visto el problema
Para muchos progenitores, el conflicto entre la pareja no es visible para la familia porque la pareja lo ha mantenido en privado. Pueden haber pasado meses o años sin que entiendan que la relación ya no funciona. Ven a dos personas que, a su juicio, deberían mantenerse juntas.
Están involucrados emocionalmente en la relación con tu pareja
Los padres que aman y respetan a su hijo o hija pueden temer que, si ustedes se separan, deban distanciarse de alguien a quien han abierto su corazón. No saben cómo mantener su vínculo si la pareja ya no está. Les preocupa cómo seguir en contacto en el día a día de la familia.
Se preocupan por la continuidad de la comunicación familiar
Les preocupa que la comunicación sobre lo que ocurre con la familia se vuelva lenta o desaparezca. Normalmente, son las madres quienes mantienen informados a los abuelos y la familia, y si la separación altera esa dinámica, temen perder el hilo de las noticias, visitas y celebraciones.
Les preocupa su capacidad para ver a sus nietos
También pueden estar angustiados por su capacidad para ver a sus nietos. Durante un divorcio, los derechos de los abuelos no siempre quedan resueltos en la ley, y pueden temer distanciarse o perder el contacto con los nietos que aman.
Toman la separación como un juicio a sus decisiones
Si alguno de tus padres ha vivido matrimonios infelices, podrían resentirse por una decisión que perciben como una crítica a sus propias elecciones. Pueden pensar que deberían “aguantar” como lo hicieron ellos. Si se quedaron juntos por el bien de los niños, esperan que tú hagas lo mismo. También pueden no entender que tú y tu pareja sois personas distintas en una época diferente, con opciones distintas.
Si ellos trabajaron en su relación con éxito, quizá no entienden por qué tú no puedes
Conviene considerar que, si los padres lograron que su matrimonio funcionara, pueden no entender por qué ustedes no pueden hacer lo mismo. No comprenden que ustedes y su pareja sois individuos diferentes que viven en una realidad distinta y cuentan con posibilidades distintas.
Cómo convertir las objeciones en apoyo
- Comunícate. Eres adulto. No les debes a tus padres una explicación. Pero si buscas su apoyo, necesitas darles la información suficiente para que entiendan que no estás tomando una decisión impulsiva o irreflexiva. No necesitan los detalles de tu malestar, pero sí sería útil que les hagas saber que desearías que fuera diferente y que quieres atravesar el divorcio con el menor daño posible.
- Solicita apoyo. A veces están tan angustiados que no se les ocurre que agradecerías su apoyo. Hazles saber que es un momento estresante. Pídeles que confíen en tu criterio. Subraya que no criaron a alguien que abandonara una relación sin luchar. En una situación amistosa, enfatiza que es importante que no tomen partido ni difamen a nadie. Si la situación es menos cordial, pídeles que se mantengan al margen del conflicto.
- Tranquiliza sobre la continuidad de la relación con los nietos. Mantener una relación positiva entre abuelos y nietos es beneficiosa para ambos. Si tus padres temen perder el contacto, reafirma tu compromiso de mantener su vínculo con los niños y acuerden formas prácticas de que siga siendo posible, como visitas, llamadas o encuentros programados.
- Comparte tu visión del futuro. Al igual que tú, tus padres no solo están perdiendo a su pareja en la vida diaria, sino también la visión de su futuro junto a vosotros. Pueden estar preocupados por tu estabilidad emocional y económica. Si antes veían que repartíais tareas de casa, cuidado de los hijos y trabajo, pueden preocuparse de que no puedas manejarlo solo. Explica a tus padres cómo planeas gestionar la vida diaria sin la pareja y pide ayuda si necesitas aprender algunas de las tareas que antes asumía tu pareja.
Vídeo sobre Cuando tus padres no aceptan tu divorcio
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.