Efectos secundarios de los antipsicóticos atípicos (y cómo afrontarlos)
Los antipsicóticos atípicos se consideran, frente a los de primera generación, más tolerables en adultos y con mayor probabilidad de adherencia a tratamientos a largo plazo. Su menor incidencia de temblores y otros trastornos motores los distingue de los antipsicóticos más antiguos. Este artículo explica qué son, qué fármacos forman parte de este grupo, sus usos y posibles efectos secundarios.
Qué son y para qué se utilizan
Los antipsicóticos atípicos actúan sobre receptores de dopamina y serotonina, a diferencia de los antipsicóticos de primera generación que se enfocan principalmente en la dopamina. En general, se asocian con menor frecuencia de efectos extrapiramidales, como temblores, que pueden aparecer con fármacos más antiguos.
- olanzapina (Zyprexa)
- clozapina (Clozaril)
- risperidona (Risperdal)
- quetiapina (Seroquel)
- ziprasidona (Geodon)
- aripiprazol (Abilify)
- paliperidona (Invega)
Usos habituales y uso fuera de indicación
Se utilizan para la esquizofrenia y los trastornos bipolares, y también pueden emplearse para la agitación, la ansiedad, los episodios psicóticos y conductas obsesivas. Su uso fuera de indicación (off-label) está en aumento, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha aprobado Abilify para adultos que no responden únicamente a los antidepresivos.
Efectos secundarios comunes y otros efectos
- Boca seca
- Visión borrosa
- Estreñimiento
- Mareos o aturdimiento
- Aumento de peso
- Problemas para dormir
- Fatiga extrema y debilidad
Riesgos neurológicos y movimientos anómalos a largo plazo
Discinesia tardía
Con el uso prolongado, estos fármacos pueden presentar discinesia tardía, una afectación caracterizada por movimientos repetitivos e involuntarios, a menudo de la boca, la lengua, los músculos faciales y las extremidades. Los médicos intentan prevenirla con la dosis más baja efectiva durante el menor tiempo posible. Si se diagnostica, a veces se debe detener o reducir la medicación, pero la discinesia puede persistir durante meses, años o de forma permanente. Su tratamiento puede incluir tetrabenazina (Xenazine), que a su vez puede ocasionar depresión, mareo, somnolencia, insomnio, fatiga y nerviosismo. Otros fármacos propuestos para la discinesia tardía incluyen ondansetrón (Zofran) y varios fármacos anti-Parkinson. Las benzodiacepinas se han probado, pero una revisión de 2006 encontró resultados poco consistentes y no se recomienda su uso rutinario. En algunos casos, mudar a una formulación más nueva de antipsicótico atípico puede ser beneficioso. El profesor asociado Thomas Schwartz, de la State University of New York, afirma que los atípicos de menor potencia, Seroquel, Abilify y Geodon, “probablemente presentan el menor riesgo de discinesia tardía”.
Parkinsonismo
Otra posible consecuencia es el parkinsonismo, un trastorno neurológico que incluye temblores, bradicinesia (movimiento reducido), rigidez e inestabilidad. El riesgo es menor con Abilify que con Geodon, en parte por sus diferentes mecanismos de acción.
Distonía
Los antipsicóticos atípicos también pueden estar asociados a la distonía, un conjunto de espasmos musculares involuntarios que pueden provocar movimientos o posturas anómalas, a veces dolorosas. La distonía puede afectar al cuerpo entero o a áreas específicas como cuello, ojos, cara, mandíbula o cuerdas vocales. No existe una cura única, pero hay tratamientos variados según el tipo y la edad de inicio, como inyecciones regulares de toxina botulínica y fármacos orales.
Entre los tratamientos orales se encuentran anticolinérgicos como trihexifenidilo que ayudan a controlar espasmos y temblores, y benzodiacepinas que pueden emplearse para aliviar la relajación muscular. La baclofena, un agonista de GABA, puede reducir los espasmos y los calambres, aunque puede provocar somnolencia y malestar estomacal.
Acatisia y otros problemas de movimiento interior
Acatisia
La acatisia, otra posible efectos, se describe a menudo como una “inquietud interior” que dificulta sentarse o permanecer inmóvil. Con frecuencia se malinterpreta y puede llevar a que los pacientes reduzcan o abandonen el tratamiento sin supervisión médica.
Se puede disminuir reduciendo la dosis o cambiando de fármaco, siempre bajo supervisión médica. El tratamiento puede incluir betabloqueantes como propranolol o metoprolol, o benzodiacepinas como clonazepam. Una revisión de 2010 concluyó que existe una necesidad insatisfecha de tratamiento eficaz y tolerable para la acatisia. Investigadores señalan que agentes con antagonismo marcado de los receptores 5-HT2A podrían representar una nueva clase de tratamientos antiacatisia, como cyproheptadina, ketanserina, mirtazapina, nefazodona, pizotifen y trazodona, aunque ninguno está indicado específicamente para acatisia aún.
Riesgo de diabetes y metabolismo
En raros casos, los antipsicóticos atípicos pueden desencadenar diabetes, afectando la resistencia a la insulina y la secreción de esta hormona. También pueden aparecer síndromes metabólicos. La FDA exige que todos los fabricantes de antipsicóticos atípicos incluyan una advertencia sobre los riesgos de diabetes e hiperglucemia. El riesgo parece ser mayor con Zyprexa y Clozaril, mientras que Geodon y Abilify se asocian a un riesgo menor. Expertos del Texas Tech University Health Sciences Center en Dallas señalan que debe considerarse un monitoreo periódico de la glucosa en todos los pacientes que toman antipsicóticos atípicos.
Monitoreo y consideraciones finales
La supervisión clínica regular es fundamental para identificar efectos secundarios y ajustar el tratamiento individualmente. El uso de antipsicóticos atípicos debe evaluarse de forma continua, buscando la dosis mínima efectiva y el menor tiempo posible para reducir riesgos. Cada paciente puede responder de manera diferente, por lo que la elección del fármaco y su manejo deben realizarse bajo supervisión médica cualificada.
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Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.