¿Eres de los que externalizan la culpa o de los que la internalizan? 4 formas de lidiar con la culpa
Como psicólogo, he trabajado con muchas familias, adolescentes, adultos y parejas. En este trabajo he observado un rasgo interesante: cada familia maneja la culpa de forma distinta y cada persona desarrolla su propio estilo para enfrentarla. En general distingo cuatro estilos: Externalizadores, Internalizadores, Equilibrados e Internalizadores Inconsistentes, además de tres formas en que las familias gestionan la culpa y el papel de la negligencia emocional infantil.
Cuatro estilos para manejar la culpa
- Externalizadores: son personas que, cuando las cosas salen mal, buscan automáticamente a alguien o algo a quien culpar y casi nunca se responsabilizan de sí mismas. Son como teflón ante la culpa.
- Internalizadores: asumen demasiada responsabilidad por los problemas cuando surgen y dirigen la culpa hacia sí mismos, incluso cuando no lo merecen.
- Equilibrados: reconocen y asumen sus errores, pero también evalúan de forma realista la contribución de otras personas y circunstancias.
- Internalizadores inconsistentes: se culpan con dureza, pero en momentos clave cambian al extremo opuesto y se permiten no asumir la responsabilidad cuando corresponde. Hay poco punto medio entre estos extremos. Este estilo es común en personas que crecieron con negligencia emocional.
Tres formas en que las familias manejan la culpa
- Forma 1: buscan automáticamente a alguien a quien culpar cuando algo sale mal y tienden a atribuir la culpa con dureza.
- Forma 2: ignoran por completo el concepto de culpa y tienden a dejarse eximir de casi todo entre sí.
- Forma 3: no parecen necesitar el concepto de culpa y, en cambio, se responsabilizan de los errores manteniendo la amabilidad y la razonabilidad.
Nota especial: la mayoría de estas familias son emocionalmente negligentes.
El papel de la negligencia emocional infantil
La negligencia emocional infantil aparece cuando la familia no ofrece suficiente apoyo emocional y validación de las emociones. Una crianza así puede enseñar a silenciar las emociones, a autocastigarse o a no aprender a manejar los errores de forma equilibrada. Crecer con negligencia emocional suele predisponer a la auto-culpa y a la vergüenza, y dificulta aprender a ser humano, a aceptar errores y a enfrentarlos de forma equilibrada.
La negligencia emocional infantil puede ser invisible o fácil de olvidar, por lo que es difícil saber si se tiene. Para averiguarlo, realiza la Prueba de Negligencia Emocional; es gratuita.
Para aprender más sobre cómo criar a tus hijos con Responsabilidad Compasiva y practicarla tú mismo, puedes consultar el libro Running On Empty No More: Transform Your Relationships.
Cómo practicar la Responsabilidad Compasiva en casa
Practicar la Responsabilidad Compasiva protege de los efectos de la sobregeneralización de culpa. Implementa estos pasos:
- Paso 1: Reconoce que algo salió mal y que quizá hayas cometido un error que afectó a ti y a otros.
- Paso 2: Analiza qué salió mal: cuánta contribución tuvo otra persona, cuánto fue externo y cuál fue tu aportación.
- Paso 3: Pregúntate: ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo evitar que vuelva a ocurrir?
- Paso 4: Aplica lo aprendido y déjalo atrás, integrando el aprendizaje en una trayectoria futura más saludable.
En la Responsabilidad Compasiva hay libertad: libertad de ser humano, de cometer errores y de aprender sin autoofensa severa.
Recursos para profundizar
Prueba de Negligencia Emocional: es gratuita y puede ayudar a identificar señales de negligencia emocional.
Libro recomendado: Running On Empty No More: Transform Your Relationships.
Vídeo sobre ¿Eres de los que externalizan la culpa o de los que la internalizan? 4 formas de lidiar con la culpa
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.