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Espectro de la esquizofrenia: síntomas, diagnóstico y trastornos relacionados

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La esquizofrenia y los trastornos relacionados se entienden cada vez más como un espectro, con una amplia variedad de síntomas que pueden cambiar a lo largo del tiempo. A lo largo de la historia se hablaba de subtipos, pero hoy se reconoce una visión más matizada. El espectro abarca condiciones psicóticas en distintos contextos y enfatiza dimensiones de síntomas, diagnóstico y tratamiento.

De los subtipos a un enfoque basado en el espectro

Durante mucho tiempo, la esquizofrenia se dividía en subtipos como paranoide, desorganizada, residual, catatónica o indiferenciada. En el DSM-5, publicado en 2013, se abandonó ese esquema porque los síntomas tienden a solaparse y pueden cambiar con el tiempo. Hoy se describe la esquizofrenia como parte de un espectro, con características que varían entre personas y a lo largo del tiempo.

Trastornos dentro del espectro psicótico

En la clasificación DSM-5, la esquizofrenia forma parte de la clase de trastornos del espectro esquizofrénico y otros trastornos psicóticos. Este enfoque reconoce que existen varios trastornos con rasgos psicóticos y que cada persona puede experimentar una combinación única de síntomas y niveles de severidad.

  • Esquizofrenia: síntomas que afectan pensamientos, conductas y la interpretación de la realidad; la duración de estos síntomas debe superar los 6 meses.
  • Trastorno esquizoafectivo: combinación de síntomas psicóticos y de un estado de ánimo (manía o depresión).
  • Trastorno esquizoforiforme: síntomas de esquizofrenia que duran entre 1 y 6 meses.
  • Trastorno psicótico breve: episodio psicótico agudo de duración corta (entre 1 día y menos de 1 mes) causado por estrés extremo.
  • Trastorno delirante: delirios persistentes sin otros síntomas prominentes de esquizofrenia.
  • Trastorno psicótico inducido por sustancias o fármacos: psicosis provocada por sustancias o fármacos.
  • Trastorno psicótico debido a otra condición médica: psicosis asociada a una enfermedad médica o lesión cerebral.
  • Trastorno de la personalidad esquizotípica: se cita dentro del espectro; ahora se clasifica como un trastorno de la personalidad y se caracteriza por patrones de pensamiento y lenguaje poco habituales, creencias extrañas y desconfianza.

Síntomas y cómo se manifiestan

Síntomas prodrómicos

Antes de la fase activa, algunas personas presentan señales tempranas que pueden confundirse con depresión u otros trastornos del estado de ánimo, como aislamiento social, irritabilidad, descuido de la higiene, pérdida de interés y conductas inusuales.

Inicio y diferencias entre sexos

La aparición de los síntomas suele variar entre hombres y mujeres: en hombres suele comenzar entre la adolescencia tardía y la adultez joven; en mujeres, entre los 20 y los 30 años.

Dimensiones de los síntomas

Tras la retirada de los subtipos, los clínicos se centran en las dimensiones de los síntomas y su gravedad. Las dimensiones habituales incluyen: distorsión de la realidad, desorganización, síntomas negativos, implicaciones cognitivas, otros síntomas motores y síntomas del estado de ánimo.

Síntomas positivos, negativos y cognitivos

  • Síntomas positivos: delirios, alucinaciones, pensamiento desorganizado y conductas motoras desorganizadas o catatónicas.
  • Síntomas negativos: reducción de la expresión emocional, avolición, anhedonia y alogia.
  • Síntomas cognitivos: afectación de la memoria de trabajo, funciones ejecutivas, atención y concentración.

Diagnóstico

Según los criterios diagnósticos del DSM-5, un profesional puede diagnosticar esquizofrenia cuando se presentan al menos dos de los siguientes síntomas, con uno de ellos siendo delirios, alucinaciones o lenguaje desorganizado, y con la persistencia de estos síntomas durante al menos un mes y la duración total de los signos de al menos 6 meses, junto con un deterioro funcional significativo en uno o más ámbitos de la vida.

  • Delirios
  • Alucinaciones
  • Lenguaje desorganizado
  • Conducta extremadamente desorganizada o catatónica
  • Síntomas negativos

Otras condiciones que pueden parecerse a la esquizofrenia

Muchas condiciones psiquiátricas y médicas pueden presentar rasgos similares, por lo que es necesaria una evaluación cuidadosa para distinguir entre ellas. Entre ellas se incluyen:

  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT): suele haber un evento traumático y reexperimentación o respuesta intensa al desencadenante.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): las obsesiones y compulsiones son prominentes, difiriendo de delirios psicóticos completos.
  • Trastornos afectivos mayores con rasgos psicóticos o catatónicos: episodios de psicosis durante la depresión o la manía.
  • Trastornos tiroideos: pueden imitar rasgos psiquiátricos y presentar síntomas físicos concomitantes.
  • Trastorno del espectro autista (TEA): dificultades sociales y conductas repetitivas pueden confundir con rasgos psicóticos.
  • Trastorno neurocognitivo mayor (demencia): deterioro de la cognición y la memoria, especialmente en edades avanzadas.
  • Tumor cerebral: la localización puede producir síntomas psicóticos; la imagenología ayuda a la detección.
  • Síndrome de Cushing: hiperproducción de cortisol con afectación física y emocional.
  • Trastorno de la personalidad esquizotípica: patrones de pensamiento poco habituales y creencias extrañas; se clasifica como trastorno de la personalidad.

Resumen

La esquizofrenia se entiende como un espectro con variabilidad en la intensidad y la experiencia de los síntomas. Aunque ya no se emplean subtipos fijos, el diagnóstico y el manejo se apoyan en un enfoque claro de las dimensiones de los síntomas y su severidad, y en distinguirla de otros trastornos para orientar una atención adecuada y basada en evidencias.

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Bibliografía

Autor

Autor Isaac Andrade Isaac Andrade Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar. Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.