Ictiofobia: visión general, síntomas, causas y más
Si padeces fobia a los peces, es probable que evites acuarios o mercados de pescado. Existen estrategias para afrontarla y reducir su impacto. Aunque los peces no suelen ser imágenes especialmente encantadoras, para algunas personas la exposición a ellos provoca una respuesta irracional de miedo conocida como ichthyophobia. Quien la sufre puede evitar acuarios, restaurantes de mariscos y nadar en el océano.
¿Qué es la ichthyophobia?
La ichthyophobia es un miedo persistente e irracional a los peces. Las personas afectadas pueden temer ver, oler, tocar o comer pescado. Aunque no está reconocida como un trastorno distinto en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición, texto revisado (DSM-5-TR), sus síntomas encajan en el marco de la fobia específica: tipo animal.
Ichthyophobia frente a otras fobias relacionadas
Algunas características pueden superponerse con otras fobias. Por ejemplo, quien teme el océano también puede temer lo que hay bajo él. O alguien que teme a los tiburones puede no temer a todos los peces. A continuación se describen tres fobias relacionadas:
- Galeofobia: miedo a los tiburones.
- Thalassophobia (fobia a cuerpos de agua profundos, como el océano).
- Megalohydrothalassophobia: miedo a grandes criaturas o objetos submarinos.
Síntomas
Emocionales y psicológicos
- Ansiedad o miedo repentino e intenso ante la presencia de peces o situaciones que impliquen peces.
- Pensamientos acelerados, evitación de lugares con peces, miedo a perder el control y malestar general.
Físicos
- Temblores, confusión o “niebla mental”, mareos, respiración rápida, palpitaciones, dolor de pecho, sudoración y náuseas.
¿Qué causa la ichthyophobia?
Como otras fobias y trastornos de ansiedad, la ichthyophobia parece surgir de una combinación de factores genéticos, fisiológicos y ambientales. El estrés general y la sensación de no controlar las situaciones pueden contribuir al desarrollo de fobias. Investigaciones de 2018 señalan que las fobias específicas son más frecuentes en personas con menor nivel educativo y en aquellas que han pasado por divorcio o viudedad. El cerebro desempeña un papel clave en la respuesta ante una amenaza: circuitos cerebrales y mecanismos específicos se activan ante el peligro.!
La investigación de 2017 ha mostrado que dificultades en estos circuitos pueden favorecer trastornos de ansiedad, como el trastorno de estrés postraumático y fobias específicas. Un estudio de 2020 sugiere que el miedo puede ser aprendido o innato: crecer en un entorno familiar que genera miedo puede contribuir al desarrollo de ichthyophobia.
¿Cómo se diagnostica?
La ichthyophobia no está reconocida como un trastorno distinto en el DSM-5-TR, pero sus síntomas encajan en los criterios de fobia específica: tipo animal. Según el DSM-5-TR, se aplica el diagnóstico de fobia específica cuando se cumplen los siguientes criterios:
- Un miedo significativo respecto a un objeto o situación concreta (en este caso, los peces).
- El desencadenante (peces) casi siempre provoca miedo o ansiedad súbita e intensa.
- El miedo es desproporcionado respecto al peligro real.
- La fobia provoca malestar clínicamente significativo o deterioro en el funcionamiento.
- Los desencadenantes (acuarios, muelles de pesca, restaurantes de mariscos) se evitan activamente o se soportan con ansiedad intensa.
- La fobia es persistente y dura 6 meses o más.
- La fobia no se explica mejor por otros trastornos, como trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o trastorno de estrés postraumático (TEPT).
¿Cómo se trata?
Si no se trata, las fobias pueden empeorar y afectar significativamente la vida. Si la ichthyophobia interfiere con tu calidad de vida, considera buscar ayuda. El tratamiento puede incluir una o una combinación de las siguientes opciones:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): para fobias específicas, suele incorporar desensibilización o exposición gradual a los desencadenantes hasta que la ansiedad disminuya. Por ejemplo, empezar mirando fotos de peces y avanzar hacia un acuario o incluso un muelle con personas pescando.
- Técnicas de relajación: meditación, respiración profunda y prácticas de atención plena pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad.
- Medicación: en determinadas situaciones, como enfrentarse a un restaurante de mariscos, pueden emplearse fármacos como betabloqueantes o benzodiacepínicos para disminuir la ansiedad.
Estrategias de afrontamiento
Técnicas de visualización
La visualización puede ayudar a acercarte mentalmente a peces sin exponerte físicamente. Practica de la siguiente manera: cierra los ojos e imagina que estás en medio de un zoológico y te acercas, de forma gradual, a la zona de acuarios. Imagina frente a ti un gran acuario con varios peces. Cuenta hasta 10 observando a los peces y, luego, abre los ojos. Mantén la ansiedad sin intentar controlarla y, si te resulta demasiado, busca apoyo profesional o de una persona de confianza.
Meditación
La meditación es una estrategia a largo plazo para reducir la ansiedad general. La ansiedad forma parte de la respuesta de lucha, huida, congelación o acomodación ante una amenaza. La meditación favorece la “respuesta de relajación”, lo que ayuda a disminuir la reactividad ante la fobia y facilita un manejo más calmado.
Ten un plan para las situaciones reales
- Visualiza mentalmente un lugar que te transmita calma. Si puedes, busca una foto tranquilizadora para mirar durante la experiencia.
- Si es posible, escucha música suave con auriculares para crear un ambiente más relajado.
- Respira profundamente y cuenta hasta tres en cada inspiración y exhalación.
- Habla contigo mismo con palabras tranquilizadoras, como lo harías con alguien que amas.
- Si puedes, cuenta con la presencia de un amigo que te acompañe y te apoye durante la experiencia.
Cuándo buscar ayuda
Si tu miedo a los peces afecta notablemente tu calidad de vida, considera consultar a un profesional de la salud mental. Por ejemplo, si evitas actividades sociales o familiares que involucren peces o salmón, o si tu ansiedad te impide realizar planes, la terapia puede ayudarte a afrontarlo.
Próximos pasos
Las fobias son tratables con enfoques conductuales y psicológicos variados, como la desensibilización. Existen recursos de apoyo en línea y comunidades de personas que comparten experiencias similares. Hablar con un profesional y explorar opciones de tratamiento puede permitirte recuperar la libertad de elegir situaciones sin un miedo desproporcionado.
Vídeo sobre Ictiofobia: visión general, síntomas, causas y más
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.