Lactancia y salud mental: ¿Cuál es el vínculo?
Muchos factores relacionados con la lactancia pueden influir positiva o negativamente en tu salud mental. Si eres padre o madre primerizo, es normal atravesar una montaña rusa de emociones. Los cambios hormonales, la falta de sueño y las decisiones sobre la alimentación de tu bebé pueden hacer que tus emociones parezcan desbordadas. La forma de alimentar a tu bebé puede afectar tu bienestar emocional, para bien o para mal.
Impacto de la lactancia en la salud mental
La relación entre la lactancia y la salud mental es compleja y está influida por múltiples circunstancias, como las expectativas, el apoyo social y las condiciones de vida. A continuación se resumen los efectos positivos y negativos que pueden aparecer, así como su impacto en madres y bebés.
Efectos positivos
- La lactancia puede fortalecer el vínculo y aumentar la confianza en las propias habilidades parentales.
- La eyección de leche libera oxytocina, lo que suele disminuir el estrés y favorecer un estado de calma.
- La lactancia exclusiva durante al menos los primeros 6 meses y la continuación hasta el primer año, con un suministro suficiente y apoyo en casa y en el trabajo, puede favorecer el bienestar emocional.
- La lactancia puede favorecer la cercanía y la respuesta afectiva entre la madre y el bebé, lo que beneficia su desarrollo emocional.
Efectos negativos
- Si quieres amamantar pero no puedes hacerlo por cualquier motivo, puede aparecer un impacto negativo en la salud mental.
- Algunas personas pueden experimentar el D-MER (reflejo de eyección de leche disforico), con disforia, malestar y desánimo tras la succión del bebé.
- La presión social y las expectativas de “lo mejor” pueden incrementar la ansiedad, la irritabilidad y la culpa, especialmente ante dificultades de suministro o de sueño.
Beneficios psicológicos para la madre y para el bebé
- Para la madre: mayores muestras de afecto, mayor sensación de unión con el bebé y reducción del estrés fisiológico y social.
- Para el bebé: apoyo emocional y seguridad afectiva, con posibles beneficios en el desarrollo cognitivo y en la regulación de emociones.
Relación entre lactancia y depresión posparto
La relación entre la lactancia y la depresión posparto (PPD) puede ser compleja. Un estudio de 2014 encontró que las parejas o familiares que querían amamantar y pudieron hacerlo presentaban las tasas más bajas de PPD; quienes querían amamantar pero no pudieron mostraron las tasas más altas. Otro estudio, de 2016, sugiere que la PPD puede influir en la decisión de dejar el amamantamiento antes de lo deseado. Diversos factores pueden contribuir al estrés y a la depresión durante la crianza.
Presión social y depresión posparto
Presión por amamantar
La presión para amamantar puede influir en la salud mental posparto. Aunque se destacan los beneficios de la lactancia, cuando no funciona, escuchar mensajes constantes como “la lactancia es lo mejor” puede aumentar la depresión, la sensación de inseguridad y la culpa.
Problemas de suministro de leche
Las dificultades para aumentar o mantener el suministro de leche pueden generar estrés adicional y sentimientos de fracaso.
Privación de sueño
La lactancia exclusiva puede implicar periodos de sueño interrumpido, lo que eleva el riesgo de PPD y de ansiedad en general.
Buscar ayuda
Si experimentas síntomas de un trastorno del estado de ánimo posparto, tu profesional de la salud puede explorar contigo qué partes de la crianza te resultan más gratificantes y cuáles aumentan la tristeza o la ansiedad. Si la lactancia está detrás de estos síntomas, puede ser adecuado valorar opciones para apoyar la salud mental, incluida una posible pausa o cambio temporal de la lactancia.
Destete y salud mental
Al iniciar el destete, pueden producirse cambios hormonales que provoquen ansiedad, depresión o alteraciones del ánimo. También puede aparecer un sentimiento de pérdida por dejar de recibir la lactancia como una fuente de consuelo y seguridad.
Impacto en la madre
- Durante el destete, los cambios hormonales pueden generar tristeza o irritabilidad.
- La sensación de que el bebé ya no “necesita” de la lactancia puede generar duelo y duelo por la experiencia.
Impacto en el bebé
- La lactancia ofrece apoyo emocional y cercanía; al disminuirla, el bebé podría experimentar algo de estrés si no se mantienen suficientes momentos de contacto afectivo.
- Para apoyar al bebé durante el destete, se pueden priorizar el contacto piel con piel, acomodarlo con una rutina de sueño, usar chupete y proporcionar momentos de consuelo y juegos sensoriales.
Destete intencional
El destete puede ser una decisión consciente ante circunstancias como dolor en el pezón, dificultades de suministro, problemas de agarre o factores sociales. Puede ser progresivo y respetar el ritmo del bebé y de la familia, buscando apoyo profesional cuando sea necesario.
Destete dirigido por el bebé
El término “destete dirigido por el bebé” describe responder a las señales del bebé de estar listo para dejar o reducir la lactancia y empezar a incorporar sólidos y purés. Puede traer beneficios para el desarrollo del bebé y la dinámica familiar, al tiempo que requiere una planificación cuidadosa y apoyo adecuado.
Efectos del destete en la salud del bebé
En general, el destete es un proceso seguro. Si se sustituyen las tomas de leche materna por otras bebidas y alimentos sólidos, el bebé suele recibir suficiente alimento y agua. Reducir la leche materna de forma gradual facilita la transición y previene efectos físicos para la madre, como congestión o mastitis.
Cómo afrontar los efectos psicológicos de la lactancia
La lactancia puede asociarse a ansiedad, depresión y mayor estrés. Si experimentas alguno de estos síntomas, estas estrategias pueden ayudar:
- Ignorar críticas innecesarias de extraños o familiares; centrarse en lo que se sabe que es mejor para el bebé y la familia.
- Realizar cambios en el estilo de vida para gestionar el estrés: tomar descansos, pedir ayuda cuando se necesite, hacer ejercicio si es seguro, practicar respiración profunda y conversar con amigos o apoyos.
- Dormir cuando el bebé duerme y pedir apoyo al partner, familia o amigos para reducir la somnolencia.
Zona libre de culpa
Si la lactancia no funciona por cualquier motivo, date permiso para no sentirte culpable. Un pediatra o obstetra puede orientarte sobre fórmulas y cómo suplementar de forma segura para que el bebé reciba la nutrición necesaria.
Próximos pasos
La lactancia puede ser una experiencia positiva para ti y tu bebé, pero está bien si hay dificultades con la depresión, la ansiedad, la falta de sueño u otras emociones negativas. Si la lactancia afecta tu bienestar emocional, es correcto priorizar tu salud. Habla con tu médico, pediatra o terapeuta. Considera buscar recursos de apoyo y orientación de profesionales de la lactancia para tomar decisiones informadas. Si necesitas apoyo adicional, pregunta a tu médico o a tu doula por grupos de apoyo locales.
Vídeo sobre Lactancia y salud mental: ¿Cuál es el vínculo?
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.