Latham Thomas sobre el establecimiento de límites para padres y cuidadores
En esta columna sobre atención plena exploramos cómo cuidar de uno mismo puede fortalecer el cuidado que damos a los demás. Este mes analizamos el agotamiento en la crianza, la importancia de establecer límites y cómo decir “no” puede convertirse en una herramienta de autocuidado. También presentamos estrategias prácticas y ejemplos de experiencias reales para acompañar a familias y cuidadores.
El agotamiento de cuidadores en la vida moderna
Las mujeres han soportado tradicionalmente la mayor carga de los cuidados infantiles, una situación que se intensificó durante la pandemia. Un estudio de 2022 mostró un aumento del estrés, la depresión y el agotamiento entre madres de hijos pequeños durante ese periodo. Otras investigaciones señalan que el agotamiento en la crianza puede afectar a cualquier persona en un rol de cuidado. Un informe de 2022 de la Universidad Estatal de Ohio indica que el 66% de los padres trabajadores se sintieron exhaustos y abrumados a lo largo de la pandemia, describiendo el estado actual del agotamiento parental como una “epidemia”.
¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué muchos cuidadores siguen diciendo “sí” cuando podrían beneficiarse de decir “no”? Para muchas personas en roles de cuidado, decir no genera culpa y pedir ayuda puede hacer cuestionar su capacidad de ser eficaces. Sin embargo, fijar límites puede crear un instante para sí mismos y beneficiar a todos a su alrededor. A continuación se explica por qué.
Qué son los límites y por qué importan
“Un buen amigo mío describe nuestros límites como cercas y dice que las cercas mantienen a los buenos vecinos cerca”. Este símil invita a pensar en cómo diseñamos nuestras vidas y qué permitimos dentro de los límites de nuestra parcela. Cuando interactuamos con otra persona, existen límites físicos y luego límites emocionales que pueden empujarnos en direcciones incómodas e, a veces, perjudiciales. Es importante entender dónde empezamos y dónde terminamos, y diseñar esos límites invisibles pero muy reales alrededor de nuestra persona: nuestros deseos, necesidades, deseos y sentido de yo. La base de un límite es mantener nuestra seguridad, dignidad y sentido de pertenencia. Si nos empujan a un lugar donde comprometemos nuestra seguridad o dignidad, los límites se transgreden. Cuando nos sentimos pisoteados, comprimidos, o ansiosos, estamos en conflicto con algo en nuestra vida y debemos decidir cómo mantener nuestro bienestar mientras navegamos con cuidado por esas fronteras en nuestras relaciones.
En cualquier rol de cuidado, a menudo damos hasta que ya no podemos dar más.
¿Por qué decir “no” es un acto de autocuidado para padres y cuidadores?
Existe un arquetipo asociado a la maternidad que destaca la benevolencia, la entrega y el altruismo, una persona que carece de límites respecto a lo que está dispuesta a hacer por su comunidad, sus hijos o su familia. Este arquetipo sostiene un marco que, en ocasiones, entra en conflicto con sistemas que esperan que el cuidado recaiga en una sola figura. Los cuidados los proporcionan familias o comunidades enteras; cuando se carga todo el peso sobre una sola persona, si esa persona se cuida a sí misma, a veces se interpreta como un fallo. Las circunstancias de la culpa materna pueden estar diseñadas socialmente: podríamos tener más apoyo y estructuras que distribuyan la labor, pero el mundo no está diseñado así. En cualquier rol de cuidado, a menudo damos hasta que ya no podemos dar. Muchos hemos visto a otros sacrificarse por nosotros y hemos heredado la sensación de que debemos llenar zapatos que pesan mucho. Este peso a menudo pasa desapercibido y puede alimentar resentimiento, agotamiento y culpa, erosionando el sentido de significado que puede ofrecer el cuidado.
El valor del cuidado y el peso de la carga laboral
La labor de cuidado es trabajo del hogar y, en muchas sociedades occidentales, no se valora lo suficiente. Muchas personas que trabajan en el cuidado están mal pagadas y subaseguradas, y existen países donde no hay permiso laboral remunerado para cuidadores. Esta falta de apoyo contribuye a la culpa y a la transgresión de límites, dificultando que las personas mantengan su bienestar y desempeñen su labor de forma sostenible. el cuidado puede ser realizado por doulas, docentes de yoga y terapeutas corporales, entre otros, quienes dedican mucho de sí mismos sin una compensación adecuada. Este desequilibrio laboral favorece el resentimiento y el agotamiento, restándole plenitud al cuidado que se ofrece.
La necesidad de apoyo sistémico
El cuidador necesita sentirse querido y valorado; la reciprocidad y el reconocimiento fortalecen la presencia en la vida de los demás. Sin un marco de apoyo social y laboral, el autocuidado puede parecer un lujo imposible. Comprender que el cuidado es una labor colectiva ayuda a estrategias de límites que protegen tanto al cuidador como a quienes reciben el cuidado.
Cómo decir “no” sin sentir culpa
Cuando te vuelves más hábil para escuchar tus necesidades, aprendes a indicar claramente dónde comienzas y dónde terminas. No es necesario decir no a todo, pero sí empezar a practicarlo en ciertas situaciones. Por ejemplo, puedes marcar una semana de descanso o “red tent” (concordancia con tu ciclo) para reducir demandas y descansar. En una conversación sobre equilibrio entre trabajo y familia, puedes decidir no trabajar durante los fines de semana y comunicarlo con el equipo; de hecho, puedes observar que al practicarlo, otros adoptan hábitos similares sin necesidad de discutirlo explícitamente. Imponer límites empodera a los cuidadores y les permite rendir mejor cuando sí es necesario. Si tus necesidades no se satisfacen, tu rendimiento y tu bienestar se ven afectadas.
Para mí, esa fue la práctica del autocuidado: poder decir a alguien “Esto funciona para mí”, “Así es como puedo estar contigo” y “Estas son mis necesidades para cuidar de mi familia”. Mantente suave y avanza despacio. La forma en que nos comportamos enseña a otros cómo queremos que se relacionen con nosotros y la cultura que deseamos sostener.
Qué ayuda a priorizar el autocuidado? Mantén la idea de “stay soft and move slow” para evitar el agotamiento. He sido criado/a por mujeres fuertes que superan los obstáculos, y si me muevo demasiado rápido me agoto; la suavidad es la capacidad de doblarse sin romperse. Pienso en cómo mantener mi cuerpo y mente suaves, flexibles y capaces de responder con facilidad en cada momento. Si estoy rígido, no puedo ser flexible ni responder con gracia. Un elemento clave es desenredarse del ajetreo y hacer lo que amamos con alegría. Al desacelerar, salen a la superficie mis necesidades. Puede ser cualquier práctica: yoga, meditación, pintura, canto o poesía. A veces basta con poner música y bailar para que la energía se mueva. Cuando no puedo pensar con claridad, me acuesto, me desocupo y me quedo en silencio.
Consejos prácticos para desacelerar y mantener la suavidad
Según Thomas, ponerte en contacto con tus necesidades no ocurre simplemente mirando una pantalla; requiere reducir la velocidad y hacer una pausa consciente. Una breve práctica para reconectar con tus necesidades puede incluir:
- Acúestate de espaldas para recargar energía — a menudo estamos haciendo demasiado. Respira hondo y permite que la respiración te invada, incluso si hay niños alrededor. Busca la calma en tu cuerpo y mente.
- Deja que las ideas sobre tus necesidades emerjan. Pregúntate: “¿Qué necesito para prosperar en este momento?” Esto puede implicar apoyo, soluciones para gestionar la carga o simplemente descanso.
- Quédate en ese estado tanto como puedas. Luego, si puedes, siéntate y escribe lo que surgió para aclarar tus pensamientos antes de volver a la rutina diaria.
Prompts de diario para la reflexión
- Si imagino mi vida como un diseño, ¿qué influencia tengo en cómo se desarrolla?
- ¿Cómo se ve para mí diseñar mi red de apoyo?
- ¿Qué límites saludables puedo establecer para cuidar mi salud mental?
- ¿Qué se siente como restricciones en mi cuerpo y qué sería liberarlo?
- ¿Con quién necesito conversar para crear una red de apoyo?
Lecciones clave sobre límites y autocuidado
- Los límites crean espacio personal para estar presentes y dar lo mejor de nosotros a quienes amamos.
- El autocuidado diario no es un lujo; es una condición para desempeñar nuestras responsabilidades con salud y dignidad.
- La empatía hacia quienes cuidan es fundamental; reconocer su esfuerzo ayuda a que se sientan valorados y apoyados.
- Una red de apoyo efectiva y políticas que faciliten la conciliación reducen el riesgo de agotamiento y mejoran el bienestar de toda la familia.
- Esta entrevista ha sido editada y condensada para mayor claridad y brevedad.
Sobre la entrevistada
Latham Thomas es fundadora de Mama Glow, una empresa dedicada a la salud materna y educación para profesionales del cuidado. Es doula de parto, líder en bienestar y autora de obras como Mama Glow: A Hip Guide to a Fabulous and Abundant Pregnancy. Con una trayectoria que integra salud física, bienestar espiritual y autocuidado radical, Thomas se ha convertido en una referente para un estilo de vida holístico para mujeres. Es parte de organismos y proyectos de educación en maternidad y autocuidado; ha ofrecido programas y meditaciones para mejorar la experiencia de parto, cuidado y bienestar de las familias.
Vídeo sobre Latham Thomas sobre el establecimiento de límites para padres y cuidadores
Bibliografía
Autor
Isaac Andrade
Isaac Andrade es divulgador en psicología y bienestar.
Su trabajo se centra en hacer comprensible la mente humana y ofrecer herramientas para mejorar la salud emocional.